sábado, 30 de julio de 2011

La grasa de las capitales no se banca más

La TV argentina pasa por un momento soporífero, chato, burdo y con momentos que generan vergüenza ajena. ¿Alguien dice lo contrario?

“Que importan ya tus ideales
que importa tu canción…
La grasa de las capitales
cubre tu corazón”.

Hace 32 años, Serú Girán presentaba su disco “La grasa de las capitales”, una de las obras maestras que tiene el rock nacional. Allí, el genial García daba a conocer la canción que le daba el título al disco, que tenía su autoría.

Eran épocas oscuras, distintas, con militares en el poder y sumisión en algunas calles.
Así, la televisión argentina tenía que adaptarse a los tiempos que corría. Se transformó en una pasatista con series norteamericanas “nuevas” como “El hombre nuclear”, “La mujer biónica”, “Las calles de San Francisco”, “Kojak”, “Swat”, “Los ángeles de Charly” y otras más que mostraban a la violencia como el camino más fácil y un cierto grado de sexismo.

En el país también se hacían cosas y los adolescentes iban tomando posición de privilegio en la caja boba. “Pelito” y “Andrea Celeste” iban a la cabeza compitiendo con “Rosa de Lejos” (remake de “Simplemente María”) y, muy de a poco, iban apareciendo novelas mexicanas como “Mariana” (con Verónica Castro) y otras.

“Pinky y la noticia”, “El show de Velazco Ferrero” o “La hora de Andrés” tenían su espacio de privilegio seriamente controlados por el Comité Federal de Radiodifusión (COMFER).

“Por qué tienes que llorar
es que hay otro en tu lugar que dice:
"Vamos, vamos, la fama,
la oportunidad está aquí",
lo mismo me pasó a mí, lo tienes
todo, todo y no hay nada”.

Esta canción estaba dedicada ese momento de pobreza intelectual y de mentes en fuga, donde entretener al soberano de la manera más fácil e hipócrita era una misión fácil de cumplir para muchos.

Ahora, 31 años después, somos testigos directos y privilegiados de un momento bochornoso en la TV argentina y parte de su farándula, con momentos asqueantes como los que se vivieron en ShowMatch con Ricado Fort a la cabeza o con la constante y previsible aparición de “videos hot”, útiles para posicionar a una figurilla olvidada.

Hoy, somos los que llenamos la platea de ese teatro por cuyo escenario desfilan ignotas pulposas que aseguran haberse acostado con todos, donde aparecen reprimidos corazones que anuncian su homosexualidad sabiendo que les dará un poco de fama y páginas de revistas.

“A buscar el pan y el vino
ya fui muchas veces
a sembrar ese camino
que nunca florece".

Vale la pena usar el control remoto y buscar nuevos horizontes. La vida no pasa por Tinelli, Susana, Rial y los noticieros.

Hay gente que está deseosa que miremos sus propuestas –buenas, malas, raras, lindas pero distintas-.

Estos últimos días, la TV argentina se transformó en un entretenimiento que no entretiene, en una máquina contaminadora, en una muestra gratis de nuestras pobrezas.

No se banca más.

La grasa de la TV no se banca más.

“No transes más,
Con la cantina, con la cantora
con la T.V. gastadora
con esas chicas bien decoradas
con esas viejas todas quemadas
gente re vista, gente careta
¡la grasa inmunda cual fugazzetta!
¡No se banca más!
La grasa de las capitales no se banca más”.


"Serú Girán - La grasa de las capitales"



POR: WALTER GAZZO. MDZ
ARREGLO FOTOGÀFICO: ALBERTO CARRERA

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