lunes, 1 de agosto de 2011

ACCIDENTES VIALES. ¡Basta! O uno se cuida en el boliche, o todos tomamos… un taxi

SOY TÍO Y ESTOY RODEADO DE ADOLESCENTE Y ME DUELE VER COMO CADA DÍA MUEREN TANTOS JÓVENES EN ACCIDENTES DE TRANSITO EN MENDOZA, PERO HAY UN TEMA MUY PUNTUAL AL QUE NO LLEGO A COMPRENDER.........POR QUE UN PADRE RESPONSABLE LE DA UN VEHÍCULO A SUS HIJOS PARA SALIR UN VIERNES O SÁBADO A LA NOCHE?? NO ES COMO DARLES UN ARMA PARA QUE SE SUICIDEN O PARA QUE COMETAN UN DELITO? HE PASADO POR ESA ETAPA Y CON TODOS LOS EXCESOS QUE SE PUEDAN IMAGINAR, NO SOY NADIE PARA DAR CÁTEDRA….PERO NUNCA PERDÍ EL CONTROL GRACIAS A DIOS, PERO HOY ESTOY SOBRE PASADO CON ESTA ERA DE INCONSCIENCIA COLECTIVA COMO SOCIEDAD. EN QUE ESTAMOS FALLANDO……POR QUE ESPERAMOS A QUE NOS SUCEDA A NOSOTROS Y LLORAR LUEGO A NUESTROS AMADOS Y PREMATUROS SERES.

SALGO MUY A MENUDO POR LA NOCHE DE LA PROVINCIA Y VEO DÍA A DÍA COMO SE NOS ESCAPAN DE LAS MANOS LOS TEMAS EN LA QUE HAY QUE PONER EL OJO, COMO HORARIOS DE ENTRADA Y SALIDA Y OTRAS TONTERÍAS, PERO DONDE ESTA LA EDUCACIÒN Y LA CONTENCIÓN COMO PADRES Y FAMILIA?? LUEGO TRATAMOS DE HACER JUICIOS AL ESTADO DE TURNO PARA BUSCAR CULPABLES DONDE NO LOS HAY. HOY TODOS SABEMOS QUE NOS ENFRENTAMOS A UN DIFÍCIL CAMINO, PERO SE PUEDE, CLARO QUE SE PUEDE…..TOMEMOS CONCIENCIA HOY O EL PRÓXIMO FIN DE SEMANA PODRÍA SER DEMASIADO TARDE .

EN EL MUNDO SE ESTÁN HACIENDO COSAS PARA EVITAR TODO ESTO, SI NO TENEMOS CAPACIDAD PARA PROMOVER NUEVAS ALTERNATIVAS……..ENTONCES IMITEMOS AL QUE SABE O PIDAMOS AYUDA.

La cantidad de jóvenes que se matan a la salida de los boliches nos obliga a pensar dos veces en lo que estamos haciendo. Sin ninguna careta te propongo dos caminos a seguir para evitar que en nuestro grupo de amigos ocurra una tragedia, como las que vemos casi todos los sábados y los domingos en la mañana.

Antes que nada debo aclarar, que no escribo desde una tribuna por encima de los jóvenes. Soy uno de ellos, uno más de los que todos los fines de semana salen a bailar, a tomar algo o a algún cumpleaños. Sin esa “careta”, me permito contarles sobre mi experiencia personal. No les habla ningún doctor desde la crítica porque sí y por supuesto que la intención no es juzgar a nadie.

Para nuestra generación la libertad es un valor intocable, sentimos esa capacidad de romper barreras que otras generaciones creyeron intocables. Esta cualidad tiene miles de costados positivos, pero también muchos negativos. No reconocemos el límite de nuestras libertades, no notamos cuando estamos poniendo en riesgo nuestra vida, la de quienes nos acompañan y la de quienes transitan tranquilamente por la calle.

Vamos a tratar de trazar una línea, sabés si lo has hecho, que tomar alcohol en grandes cantidades es una mala decisión. Las secuelas físicas del día siguiente son señal suficiente sobre lo que genera en el cuerpo una borrachera grande. Sin embargo, nadie va a sacarte de la mano ningún vaso, somos personas mayores que tenemos la posibilidad de tomar decisiones equivocadas. Tan equivocadas como quienes deciden fumar y acortar su vida a cambio de varios paquetes de puchos. Pero el límite está claro cuando salís del boliche.

Si tomaste y tus amigos también, ponerse al volante ya no es un acto de libertad sino de potencial criminalidad. Ya no estás en ejercicio de capacidades bien ganadas sino que estas jugando con el destino, poniendo en juego no sólo tu vida sino también la de los que te acompañan y la de los desafortunados que se crucen con vos en la calle.

Es cierto que nadie nos enseño, ni en la escuela, ni antes de sacarte el carnet el riesgo que significa manejar un auto sin estar en condiciones. Es cierto que nadie se preocupa por lo que hacemos al volante antes de que alguien muera. Es cierto que la ley de diversión nocturna en vez de protegernos nos pone en riesgo no sólo a la salida sino también al horario de entrada a los boliches, también es cierto que en lugar de acabar con la previa la desdibujó e hizo más peligrosa. Si bien todas esas cosas son ciertas, seamos adultos como reclamamos cuando nos tratan como adolescentes y hagámonos cargo de esto. Si manejas cuidate y si todos tomamos, tomemos un taxi y volvamos también todos a casa.

POR: Juan Manuel Martínez. MDZ

Programa enseña a adolescentes la realidad sobre el beber y manejar:

El programa 'Every 15 Minutes', diseñado para crear conciencia en los adolescentes sobre el terrible peligro que implica manejar luego de haber bebido, ha estado dándole la vuelta a las preparatorias de la nación.

El programa simula un accidente automovilístico originado por el abuso del alcohol. El escenario es el estacionamiento de una escuela y es tremendamente realista. Las "víctimas" muestran heridas fabricadas con maquillaje y son sacadas del lugar en camilla, mientras los estudiantes observan.

POR: BUENOS PADRES


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