lunes, 15 de agosto de 2011

La mente enferma por el humo del tabaco

ESTUDIO CON MÁS DE 5.000 ADULTOS NO FUMADORES

Un estudio constata que el humo ambiental eleva el riesgo de estrés psicológico

Los más expuestos tienen más posibilidades de ingresar en un hospital psiquiátrico

En el ensayo se midieron los niveles de cotinina en saliva de los no fumadores

A los defensores de los espacios libres de malos humos les sobran argumentos que respalden la necesidad de proteger a los no fumadores del humo del tabaco en el ambiente. Pese a ello, científicos británicos acaban de proporcionarles uno más. Porque según una nueva investigación, este humo ambiental eleva el riesgo de estrés psicológico y de enfermedades mentales en adultos sanos.

La relación humo del tabaco y patología mental ha quedado 'registrada' en estudios previos tanto en ratones como en humanos. Se sabe, de hecho, que el humo eleva el riesgo de hiperactividad en menores. En animales, por ejemplo, se ha constatado que induce un estado anímico negativo.

Sin embargo, la novedad que aporta el nuevo trabajo, publicado en el último 'Archives of General Psychiatry', llevado a cabo por Mark Hamer, de la Universidad de Londres, y su equipo es que se ha relacionado de forma objetiva la exposición al humo ambiental en no fumadores con el riesgo de patología mental.

Para ello, se ha utilizado un análisis de saliva que estableció los niveles de cotinina (metabolito de la nicotina). "Que nosotros sepamos éste es el primer estudio que demuestra de forma prospectiva y objetiva una relación entre el humo ambiental y la salud mental en una muestra representativa de la población general", comentan los autores en su estudio.

La investigación ha contado con la participación de 5.560 adultos no fumadores y con 2.595 fumadores (todos con una media de edad de 50 años) sin historial previo de patología psiquiátrica. Los autores establecieron la salud mental de los participantes a través del Cuestionario de Salud General, que permite establecer el estrés psicológico, además de 'medir' los síntomas de depresión y ansiedad y los problemas con el sueño, entre otros problemas.

Los ingresos por trastornos psíquicos a lo largo de los seis años de seguimiento también se incluyeron en la investigación, así como los niveles de cotinina en saliva.

Un 14% con estrés psicológico

Los datos revelan que el 14% de la muestra tenía estrés psicológico. "Los no fumadores o ex fumadores con niveles elevados de cotinina en saliva eran más jóvenes, tenían un peor estatus social, más índice de masa corporal, presencia de enfermedades crónicas, poca actividad física y mayor consumo de alcohol que los que presentaban menores niveles".


POR: PATRICIA MATEY. ELMUNDO.ES
ARREGLOS FOTOGRÀFICOS: ALBERTO CARRERA

No hay comentarios:

LinkWithin