jueves, 10 de noviembre de 2011

VIENTOS FAVORABLES A LA DIVERSIDAD

La agenda de la diversidad encuentra un panorama político favorable tras las elecciones 2.011 de Argentina.

Muchos son los datos que se desprenden de las pasadas elecciones generales del 23 de Octubre. Algunos muy evidentes y comentados hasta el hartazgo como el 53.9% de votos que obtuvo la presidenta. Pero si se agudiza la mirada y se observa la totalidad de las variables, saltan a la vista otras muchas cuestiones que no han sido oportunamente analizadas.

La más importante de todas surge con solo realizar una simple suma, la que resulta de agregar el 53.96% de CFK con el 16.87% de Hermes Binner, y el 11.15% de Ricardo Alfonsín. ¿Que obtenemos? Que un 82% de los argentinos apoyaron con su voto a candidatos o movimientos progresistas o pseudo progresistas (todo dependerá del cristal con que cada uno mire a cada candidato o propuesta).

Muchos podrán decir que el Kirchnerismo sólo es progresista en los discursos, pero no se puede dejar de reconocer que su politica de derechos humanos y su apoyo (aunque tardío) a la Ley de Matrimonio Igualitario lo habilita para al menos no ser tildado como una facción política de derecha.

Otros podrán señalar que Alfonsín al aliarse con De Narváez traicionó toda una tradición del radicalismo que lo definía como un partido más a la izquierda que a la derecha del espectro político. Es cierto, pero no menos cierto es que muchos radicales auténticos lo habrán votado, tal vez cortando boleta y tratando de mantener vigentes los postulados del centenario partido.

Sobre Hermes Binner y sus aliados del Frente Amplio Progresista nada hay que objetar en materia de progresismo, son quizá ellos los más fieles y coherentes representantes de lo “progre” hoy día en nuestro país.

¿Y dónde quedó la derecha? Afortunadamente reducida a un escuálido 15.71% de las preferencias electorales. El único representante de este espacio que mantuvo sus porcentajes con respecto a las Primarias de agosto fue Alberto Rodríguez Saa con un 7.98%. Eduardo Duhalde perdió a la mitad de sus votantes en los 2 meses que pasaron entre una elección y otra. Se tuvo que conformar con un 5.89%, por lo visto sus declaraciones de campaña en la Universidad Austral en contra del Matrimonio Igualitario no le reportaron un rédito muy importante entre los electores.

Por último, los argentinos barrieron a Elisa Carrió del panorama político, y aunque ella afirme que encarna “la resistencia al régimen” (resulta que una democracia en la que ella participa activamente ahora es un régimen) obtuvo sólo el 1.8% de los votos. Esto no hace más que evidenciar, que tal como lo dijera una socióloga en una mesa de debate televisivo la noche del 23 de octubre, “Lilita” es más una construcción mediática de los periodistas que una figura que cuente con un anclaje y una llegada auténtica en la población. Su caso es bien paradigmático, de ser una representante de la centro izquierda en sus comienzos se convirtió en un adalid de la centro derecha; y cada paso que daba se acercaba más a los postulados de Mauricio Macri perdiendo más y más seguidores y credibilidad.

Precisamente es Macri y su partido, el PRO la principal esperanza de la derecha para recuperar terreno en el electorado. Habrá que prestar atención a la evolución de ese espacio en los próximos años, pero en principio no habría por qué temer, la derecha de Macri se identifica más con un liberalismo a ultranza y moderno al estilo de lo que pregona Vargas Llosa que con el revisionismo histórico de Duhalde o el caudillismo provinciano y conservador del Alberto.

Es para celebrar que personas como Hilda “Chiche” Duhalde y Cintia Hotton hayan quedado fuera del Congreso Nacional. Evidentemente a ellas tampoco les sirvió de mucho su prédica anti diversidad en los agitados días en los que se discutió la Ley de Matrimonio Igualitario. Quedó demostrado que apoyar aquella ley no fue “piantavotos” como tantos líderes religiosos quisieron hacerle creer a la gente y a los políticos, más bien todo lo contrario.

En definitiva, como predijera alguna vez Mirtha Legrand, ¡se vino el zurdaje! Si hasta Jorge Altamira y su Frente de Izquierda obtienen más adhesiones entre los argentinos que “Lilita”.

Mientras tanto disfrutemos que al menos por los próximos 2 años los temas importantes del país serán debatidos sobre todo por fuerzas políticas que no amenazarán las conquistas del colectivo LGBT, y que incluso podrán colaborar en ampliarlas (Ley de Identidad de Género).

Sólo resta entonces descorchar, brindar y celebrar por esta primavera progresista que ojalá no dure un verano, y se instale en el país por mucho tiempo más.


POR: AGMAGAZINE
ARREGLOS FOTOGRAFICOS: ALBERTO CARRERA

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