lunes, 12 de diciembre de 2011

COLOMBIA: LUCHA POR SUS HIJOS

Estadounidense al que ICBF negó adopción por homosexual llega Colombia.'Soy gay y sé que puedo ser un buen papá', dijo Chandler Burr.

El cuarto de Brian y Joseph Burr, en un apartamento de Nueva Jersey (Estados Unidos), está listo, esperando por ellos. Tiene un camarote, un oso de peluche gigante y sendas camisetas de los Cachorros, el equipo de béisbol de Chicago, marcadas con sus nombres.

Hasta hace unos meses, este par de hermanos hacían parte de los 8.811 niños de difícil adopción que crecen bajo la tutela del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF), a la espera de un hogar. Ellos, de 10 y 13 años, abandonados desde muy pequeños, analfabetos -según su historial en el ICBF-, encontraron a un padre soltero dispuesto a darles una familia: el estadounidense Chandler Burr, periodista y columnista de The New York Times. Pero fueron separados de él cuando admitió que es homosexual.

Burr llega hoy a Bogotá a dar la pelea por sus hijos. El ICBF, que en marzo pasado le entregó la patria potestad de los pequeños tras comprobar su idoneidad como padre, y que decidió aplazar la entrega al conocer su orientación sexual -ya estaban dispuestos la entrega y el viaje a Estados Unidos-, lo citó a una entrevista con la Defensora de Familia encargada del caso.

"Aquí lo que más importa es la voz de los niños, que digan qué sienten", asegura el director del Instituto, Diego Molano Aponte, al explicar que la entidad decidió conservar a los niños al determinar que este caso, además de representar una novedad, merece un análisis especial.

El funcionario reconoce la dificultad jurídica de la situación. "En Colombia, las parejas homosexuales no pueden adoptar niños, pero no hay legislación sobre los solteros homosexuales que quieran adoptar, porque no es requisito preguntarle al adoptante su identidad sexual", advierte.

Burr tiene mucha fe. "Ellos me quieren, como yo los quiero. Me llaman 'papi'. Por intermedio de la madre sustituta nos comunicamos vía Skype. Me dicen: 'Te queremos', 'te extrañamos', '¿cuándo estaremos juntos?'. Esto ha sido muy doloroso", cuenta el periodista, que aprendió español para comunicarse con ellos.

'Ya somos una familia'

El estadounidense, de 47 años, considera que su homosexualidad no tiene nada que ver con sus habilidades para ser padre. Además, dice estar seguro de querer ser un buen papá y de que sus hermanos, padres, primos, tíos y amigos serán una familia para Joseph y Brian.

"Pude haber sido padre por inseminación artificial, pero he vivido en varios países donde hay muchas necesidades y sé que hay muchísimos niños en el mundo que necesitan padres", cuenta Burr, al recordar esas cuatro semanas que pasó con los niños en Nueva York, cuando los dos hermanos viajaron, en el 2009, gracias a un programa del ICBF que busca conseguirles un hogar en el extranjero a los niños de difícil adopción.

"Estuvieron en un campamento de verano, hacían deporte, arte, iban al zoológico, comíamos perros calientes, les compré patinetas, íbamos a cine. Les encantaba el metro", dice Burr, y añade que su madre está devastada. "Ella los cuidaba cuando yo estaba ocupado, les enseñaba inglés. Va a ser igual cuando estén acá", dice optimista.

De hecho, ya tiene listos los tiquetes de los niños y espera no tener que cancelarlos. Prefiere no pensar en que el Bienestar decida retirarle la patria potestad de los pequeños y que ellos pierdan la posibilidad de tener una familia, y él, la oportunidad de ser papá. Pero si eso llega a pasar, dice que nunca dejará de luchar por recuperarlos.

En todo este proceso, Burr ha contado con el acompañamiento de Dejusticia, el centro de estudios de derecho que lideran los abogados Rodrigo Uprimny y Mauricio Noguera, que no le han cobrado un peso. "Soy periodista, no gano mucho dinero", aclara Burr, y agradece también el respaldo que ha tenido en las redes sociales, tanto de gays como de heterosexuales.

"Quiero ser respetuoso de las preocupaciones del ICBF -aclara-. Mi homosexualidad no es un asunto importante en mi país. Aquí, hay muchas personas gays que tienen hijos. Sé que esto es inusual para el Instituto, que se ve extraño para ellos; pero para nosotros, aquí, es extraño que sea extraño".

Así va este caso jurídico

La decisión es de la Defensora de Familia, aunque la Corte Constitucional evalúa una tutela que se falló dos veces a favor del ICBF.

POR: José Alberto Mojica y Juan Uribe
ELTIEMPO.COM

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