jueves, 23 de febrero de 2012

SICARIOS DE DIOS

Curas pagaron para que los maten porque tenían sida. Los sacerdotes contrataron dos sicarios y simularon un atraco para evitar un escándalo público.

Ocurrió en Bogotá, Colombia. Dos sacerdotes pagaron a dos sicarios para que los asesinen, simulando un atraco, porque uno de los dos padecía una enfermedad incurable que podría ser sida.

Rafael Reátiga y Richard Píffano, dos curas que trabajaban en el sur de Bogotá, aparecieron muertos en el interior de un auto el 26 de enero de 2009. Al principio todo apuntaba a que el móvil había sido el robo puesto que a ambos les faltaban todos sus objetos personales, pero luego los investigadores llegaron a la verdad de los hechos.

Al parecer, los sacerdotes viajaron hasta el Cañón de Chicamocha, al noreste del país, para despedirse. Los curas buscaron “al azar” asesinos dentro de una banda a quienes les pagaron 7 mil euros.

A partir de ese momento, los religiosos comenzaron a preparar su muerte y a rechazar cualquier compromiso posterior el 26 de enero, incluso el bautismo de un familiar que tendría lugar en febrero. Dijo uno de ellos que "para esa fecha no estarían disponibles". Otro traspasó todos sus bienes a su madre.

La Fiscalía estudió las llamadas telefónicas que los amigos hicieron durante las semanas previas a su muerte y dieron con unos números que al final condujeron a los sicarios. Confesaron que les pagaron días antes del crimen consentido la mitad de lo pactado y que el mismo día de los hechos les dieron el resto.

Los investigadores del CTI de la Fiscalía general descubrieron que los dos sacerdotes frecuentaban boliches gays de Bogotá, sin llamar la atención. Tanto Rafael Reátiga como Richard Píffano eran muy apreciados por sus comunidades debido a su gran labor social y pastoral, y sospechan que prefirieron la muerte antes que decepcionar a sus fieles.



POR: 24Con. SITIOANDINO.COM
ARREGLO: ALBERTO CARRERA

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