martes, 13 de marzo de 2012

MARTES 13

 Toco madera... ¡el primer martes 13 del año!

Entre las supersticiones asociadas a este día están la de no tener jamás trece invitados en la casa y no cortarse las uñas o el pelo ese, porque trae mala suerte.  Hoy es el primer martes 13 del año, un día con muy mala fama y en el que se aconseja no casarse, ni mudarse, ni embarcarse. Tampoco te cortés el pelo ni las uñas y evitá matar cerdos o gallinas.


El próximo martes 13 será recién en noviembre. Aunque en el horizonte aún faltan viernes 13, en abril y julio. Pero ese es un asunto que entretiene más a los anglosajones. Allá el viernes 13 tiene más prensa.

La cultura judeocristiana, en cambio, da mayor importancia a todos los martes 13.

Aunque desde el vamos el número 13 carga con la peor fama.

Las leyendas nórdicas hablan de 13 espíritus del mal; la venida del Anticristo y la Bestia aparecen en el capítulo 13 del Apocalipsis; en el Tarot, el 13 hace referencia a la muerte; y tras la Ultima Cena con sus 12 apóstoles, el comensal número 13, o sea Jesús, fue crucificado.

Respecto del martes 13, precisamente, un martes 13 se produjo la confusión de lenguas en la Torre de Babel, un castigo divino ante la pretensión de los hombres de querer llegar al cielo construyendo un edificio en altura.

Entre las supersticiones asociadas tanto al martes como al viernes 13 están la de no tener jamás trece invitados en la casa y no cortarse las uñas o el pelo ese día, porque trae mala suerte.

En el primer mundo es donde más miedo infunde el 13: en los Estados Unidos, los hoteles saltan la numeración del piso 12 al 14 y no hay habitación con aquel número.

En la mayoría de los autódromos de Europa, ninguno de los talleres donde los autos tanquean y cambian de llantas, lleva el número 13.

Muchas aerolíneas evitan este número en sus asientos y hasta no hace mucho, los artistas tenían en sus contratos una cláusula por la que no actuaban el 13 del mes.

La mala suerte asociada a este número también se remonta a la mitología nórdica, esto es, a los celtas y normandos.


Se cuenta que a un banquete en el Valhalla, adonde habían sido invitados doce dioses, se “coló” Loki, el espíritu del mal, con lo que los presentes fueron 13.

En la lucha que se produjo para expulsar a Loki, Balder, el favorito de las deidades, encontró la muerte.
Esta es una de las primeras referencias escritas sobre el infortunio relacionado con el 13; desde Escandinavia, la superstición se difundió a través de Europa y al comenzar la era cristiana ya estaba establecida en los países mediterráneos.

En el siglo XIV reinaba en Francia Felipe IV, cuya corona en ruinas dependía financieramente de la Orden del Temple: sus deudas eran tan colosales que casi podría decirse que el reino galo pertenecía a los Templarios.

Felipe IV se propuso acabar con esa dependencia y llenar sus arcas con los bienes de la orden, para lo cual urdió una trama: acusó a los Caballeros del Temple de herejía, asegurando que “renegaban de Dios, escupían sobre su imagen y adoraban a un ídolo”.

Con el mayor sigilo se preparó el arresto de todos los Templarios que vivieran en tierras francesas. Para esto se remitieron cartas de doble pliego a todos los alcaldes: en el primero, se les informaba que habrían de seguir las instrucciones contenidas en el segundo; y que éste lo abrirían sólo en una fecha determinada y a una hora exacta.

El 12 de octubre de 1307 los funcionarios abrieron el segundo pliego de la carta y al alba del viernes 13 de octubre, los 4.000 Templarios de Francia fueron arrestados a la vez, incluido el Gran Maestre, Jacques de Molay. Casi todos fueron torturados y muertos en la hoguera.

Muchas personas creyeron que esta aniquilación era una desgracia y desde entonces entre los galos pasó a considerarse el viernes 13 como una fecha fatídica, creencia que aún persiste.

En Sudamérica, donde no hubo similar botín a saquear, el viernes 13 pasa casi desapercibido, en tanto que el martes 13 se lleva todas las palmas en materia de malos designios. 


ARREGLOS FOTOGRÀFICOS: ALBERTO CARRERA

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