sábado, 24 de marzo de 2012

SUIZA: Swiss Queer Wedding Days

 Suiza celebra su primer salón de bodas dedicado a los homosexuales

La ley de unión civil estable para parejas homosexuales se aprobó en referéndum en Suiza en 2005 y no entró en vigor hasta el 2007, pero no va a ser hasta este domingo cuando el colectivo podrá disfrutar en casa del primer "salón de bodas" especialmente dedicado a gays y lesbianas.


 El domingo 25 de marzo tendrá lugar en Reigoldswill (cerca de Basilea) el "SwissQueerWeddingDays", la primera feria dedicada a la organización de matrimonios gays en Suiza, una "première" helvética con precedentes en otros países europeos como Francia o Alemania.

Estrictamente, el matrimonio entre parejas homosexuales no existe en la Confederación Helvética, sino las parejas de hecho ("partenariat enregistré" en francés o "Eingetragene Partnerschaft" en alemán), en vigor desde el primero de enero del 2007, y aprobado en referéndum -una primicia en el mundo- por el 58 % de la población en 2005.

Desde el 2007 se han registrado como uniones estables homosexuales 3.598 parejas de hombres, y 1.599 parejas de mujeres.

Los derechos de los matrimonios y de las uniones civiles homosexuales son bastante parecidos en lo que respecta a los temas de herencia, separación, asistencia sanitaria, etc, pero difieren respecto a la obtención de la nacionalidad, a la adopción y a la procreación asistida.

No obstante, son exactamente iguales con respecto a la organización de la celebración de la unión: mucho tiempo y mucho dinero invertidos.

"Los productos son los mismos para las parejas heterosexuales o para homosexuales, pero para las últimas los detalles son mucho más importantes, los colores de las flores tiene un valor inconmensurable, los trajes tienen que combinar entre ellos y con el ambiente, la música es esencial, etc", comentó en entrevista con Efe Björn Kuhlmann, uno de los directores del evento.

"Hay que tener en cuenta que el camino recorrido para llegar a la unión es mucho más tortuoso y difícil para los homosexuales que para los heterosexuales. Hay que superar un montón de barreras sociales, familiares, personales, administrativas, con lo cuando llega el momento, la celebración es total y quieren que todo sea perfecto", explicó Kuhlmann.

Es por ello que él y sus socios consideraron más que adecuado y pertinente organizar una feria dedicada a las uniones entre parejas del mismo sexo, unas personas que además, por lo general "cuentan con más dinero que los heterosexuales porque no tienen hijos".

Kuhlmann explicó que las tiendas tradicionales dedicadas al mundo de las bodas no piensan en el colectivo gay al proponer sus productos, por lo que las parejas del mismo sexo raramente encuentran lo que buscan, y es por ello que era necesario un lugar especializado.

"Nosotros apoyamos la idea de la feria por dos motivos: el primero simbólico, es importante la visualización pública de parejas homosexuales estables que quieren, como las heterosexuales, celebrar su unión en una bella ceremonia rodeados de las personas que quieren; el segundo aspecto es poder organizar ese evento sin sentir rechazo", explicó a Efe Florent Jouinot, miembro de la asociación VoGay, la asociación de homosexuales del cantón de Vaud.

"Hay hoteles que ni tan siquiera quieren registrar dos hombres en una misma habitación. Por eso una feria de estas características es más que bienvenida", denunció Jouinot.

Los expositores elegidos han sido escogidos por tener una relación especial con la comunidad gay o "por poner un especial énfasis en los detalles y estar abiertos a otras miradas".

Habrá todo lo necesario: empresas de alquiler de automóviles de época; fotógrafos; jardinerías; maquilladoras; zapaterías; pastelerías; ópticas; relojerías; joyerías; aseguradoras; diseñadores; modistas, "wedding planners" (organizadores de bodas), y hasta dentistas para obtener un buen blanqueado antes del día "D".

Los organizadores estiman que asistirán al evento entre 800 y 1.000 personas, que podrán disfrutar, además, de tres desfiles: uno de trajes y vestidos de boda; otro de ropa informal; y uno de ropa interior.

Lo que no saben los organizadores es si el evento hará aumentar exponencialmente el número de parejas homosexuales que quieran darse el "sí quiero" al ver el camino allanado por el "SwissQueerWeddingDays".

Jouinot espera que sí, pero recuerda que el freno a la unión civil no es el nivel de complicación o de facilidad de la organización de la fiesta, sino las leyes suizas y la discriminación de la sociedad.





POR: EFE. Marta Hurtado. UNIVISION.COM
ARREGLOS: ALBERTO CARRERA

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