martes, 28 de agosto de 2012

TANGO QUEER. TANGO GAY FRIENDLY

El brazo de la joven rodea el talle de su compañero. Suavemente, presiona con la punta de los dedos sobre su espalda, luego los separa pero mantiene el contacto con la palma de la mano. La pareja baila mejilla con mejilla un tango en una milonga de Buenos Aires.


Ella guía, él la sigue. A su lado bailan dos mujeres. El cabello de una cae sobre los hombros de la otra.

En el “Buenos Aires Club” del barrio porteño de San Telmo, cada martes por la noche se ponen en duda los roles tradicionales del tango. Aquí se baila el tango “distinto”, “queer”.

Los varones bailan entre ellos, las mujeres con mujeres. El lugar es “gay-friendly”, pero la homosexualidad no es la razón del cambio de roles en el baile.

“El que baila tango queer y juega con el cambio de roles, conoce al tango desde ambos lugares, de forma integral”, afirma Mariana Docampo, una de los organizadores de la milonga queer.

“Si la mujer es guiada siempre, nunca llega a aprender todo”, advierte Docampo. Por ello muchos bailarines profesionales de tango suelen visitar la milonga queer para aprender los pasos de ambos integrantes de la pareja.





Y pese a que el tango queer obtuvo aceptación y un reconocimiento creciente en los últimos años, no está presente en el programa del Buenos Aires Tango Festival y Mundial que se celebra hasta el 28 de agosto. El hecho de que el tango queer no figure explícitamente en alguna de las 200 actividades que organiza el festival este año no significa que esté afuera de la escena, asegura el director artístico del evento, Gustavo Mozzi.

“Queremos crear un ambiente libre en el festival”, asegura. “Esos cambios se reflejan en muchos cruces desde la danza y desde la música, hay códigos que empiezan a romperse”, agrega.

Juana Cristanchoza y Oliwia Janckio visitan regularmente la milonga queer y no creen que su estilo de bailar el 2x4 sea bien recibido en el marco del festival.

“Allí sólo se presenta el lado tradicional del tango”, sostiene Cristanchoza. “Y en el tango salón debes cumplir con el papel que le toca a la mujer”. Cuando bailan juntas, primero deben ponerse de acuerdo quién asumirá cada rol. “A nosotras nos interesa el baile y no con quién bailamos”, coinciden.

La profesora de danza Olga Besio aplica el cambio de rol a propósito en sus clases de tango para niños y adolescentes. Esto les brinda una base sólida para comprender la danza. “No es raro si se plantea desde la primera clase. Le resulta raro a alguien que viene por primera vez a un grupo que está trabajando desde hace mucho tiempo, pero al rato viéndolos se da cuenta de que no hay nada extraño y se suelen adaptar bastante rápido”, asegura.

Docampo considera asimismo que la práctica del intercambio de roles en el tango queer no sólo abre muchas posibilidades de experimentación, sino también brinda una nueva perspectiva de la danza de la música ciudadana.

Gustavo Mozzi no descarta que en alguna de las próximas ediciones del festival se ponga el acento en el tango queer. Para él, es indispensable integrar las nuevas tendencias al programa. “En el Mundial de baile se pueden inscribir parejas del mismo sexo, pero hasta ahora ninguna lo hizo”.



POR: ELLITORAL.COM
ARREGLOS: ALBERTO CARRERA

No hay comentarios:

LinkWithin