viernes, 14 de septiembre de 2012

IRAK: INFIERNO Y MUERTE PARA HOMOSEXUALES

El Gobierno iraquí persigue y asesina a los homosexuales. El ministerio del Interior declara que hay que erradicar a los gays porque «son personajes satánicos que están contaminando a la nación»


La homosexualidad no está prohibida en Irak, pero ser gay equivale con frecuencia a una condena a muerte. Una investigación de la BBC revela que el Gobierno persigue sistemáticamente a los homosexuales y que las supuestamente desbandadas milicias, conformadas en muchos casos por policías, actúan como escuadrones de la muerte encargados de limpiar el país de indeseables.

En 2009 un informe de Human Rights Watch hablaba de decenas y probablemente cientos de asesinatos de gays. Tres años después, según la BBC, la situación no ha cambiado. Uno de los testimonios recogidos por la cadena británica deja en claro que las mismas fuerzas del orden son centrales en la persecución. Un expolicía homosexual con el alias de Ghaith explica cómo un día fue a la comisaría donde trabajaba y encontró que su amante había sido arrestado. «Estuvo una semana en la policía. Lo vi el día anterior a su muerte. Me enloquecí. Les pregunté a gritos por qué lo habían matado. Me dijeron que ya que yo era como él, me iban a matar también», señaló a la BBC.
 
Su amante había recibido la primera amenaza en febrero de este año, poco después de que los medios iraquíes informaran de que decenas de «emos» estaban siendo asesinados. «Emos», disminutivo de emocionales, y «amapolas» son algunos de los nombres peyorativos que se usan en el país para los gays. El ministerio del Interior declaró en ese momento que había que erradicar a los «emos» porque eran personajes satánicos que estaban contaminando la nación. Poco después la oficina de la ONU en Bagdad confirmó que 12 homosexuales habían sido asesinados y estimó que el número total era muy superior.


En su reportaje la BBC dialogó con 17 homosexuales que dieron la misma versión de acoso y violencia. Uno de ellos, expolicía, ofreció un testimonio de primera mano respecto a la existencia de una política sistemática. «En 2006, 2007 y 2008 estábamos muy ocupados con la represión del terrorismo. Después, con más tiempo en nuestras manos, eso cambió. Una vez arrestamos a una persona por un supuesta discusión. En realidad lo querían en otra ciudad por ser gay. Lo enviaron a esa ciudad. Desapareció. A la familia le dieron un certificado de defunción, pero nunca recuperaron su cadáver», señaló el expolicía, alias Qais. Cuando le exigieron que se sumara a la limpieza de gays Qais abandonó la fuerza.

La represión sistemática comenzó en 2009 de la mano de la milicia chiita Mahdi de Moqtada al-Sadr que controlaba un vasto vecindario popular, la ciudad Sadr, en el oeste de la capital. Este modelo se reprodujo en muchas partes del país. Muchos barrios tienen listas de sospechosos que deben ser erradicados o eliminados. Muchas veces las propias familias se encargan de limpiar la deshonra y purificar el buen nombre del clan. Las represalias son de distintos tipos: asesinatos, golpizas, violaciones. Los homosexuales temen en especial los retenes militares donde han sido repetidamente violados.

Un portavoz del gobierno Ali Al-Dabbagh señaló a la BBC que se trataba de una cuestión cultural. «Los homosexuales pueden practicar su homosexualidad en su casa, pero no lo pueden hacer en público. En público no se tienen que hacer notar porque tienen que respetar los valores de las otras personas», precisó Al-Dabbagh. En muchos casos estos valores se basan en una supuesta interpretación de la Sharia, la ley islámica, a pesar de que la ejecución extrajudicial contraviene los requisitos establecidos en la misma Sharia de legalidad, prueba y privacidad. La oficina de la ONU en Bagdad señaló a la BBC que el Gobierno iraquí estaba violando el derecho internacional y que su falta de respuesta equivalía a un crimen.



POR: marcelo justo. ABC.ES
ARREGLOS FOTOGRÀFICOS: ALBERTO CARRERA

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