sábado, 29 de junio de 2013

JONATHAN AGASSI, VIDA DEL REY DEL PORNO GAY ISRAELÌ. "ISRAEL, SEMILLERO DE PUTOS FASCINANTES"

El nombre es seguramente lo único que une a las dos almas que habitan en su cuerpo. El tímido Jonathan Lagner es un israelí, nacido en Nueva York, que se crió en la ciudad de Holón afrontando un entorno escolar y social escasamente amable con su afición al maquillaje y su condición homosexual. El provocador Jonathan Agassi es una estrella mundial en el cine porno gay que salió del armario para llenarlo ahora con una estatuilla del Oscar al mejor actor en este campo.


Jonathan vive entre Berlín y Tel Aviv donde puede ver a su madre  y recuperar su identidad de peluquero y maquillador. Lejos de sus actuaciones sexuales ante los ojos de millones de personas.

Su infancia no fue fácil. Mientras su hermano era el niño popular en el colegio, él era "el del pintalabios y maneras femeninas". "Yo era un niño muy guapo, parecía casi una chica", recuerda en una entrevista al diario Yediot Ajaronot. Maquillarse no ayudó a reconciliarse con el núcleo "macho" de la escuela que frecuentemente le molestaba e incluso pegaba. Femenino pero cachas, Jonathan no puso la otra mejilla sino que respondió sin contemplaciones. "Recibí muchas hostias pero yo era una especie de Rambo y devolvía los golpes", comenta.


Tras un divorcio a una temprana edad, no mantuvo ningún contacto con su padre convertido hoy en un famoso Dj de tecno y trance en el extranjero. "Sólo a los 12 años me encontré con mi padre que me dijo:´Te comportas como un homo´", recuerda. Tampoco el sistema educativo consiguió entender y alentar al chaval. Como suele pasar, el apoyo constante de su madre fue fundamental.

Abandonó la escuela para transformarse en un solicitado maquillador. Pero un día en el 2008 su mundo tomó un brusco giro gracias a un pequeño cártel en Tel Aviv. "Se buscan hombres" se anunciaba para participar en una película en Israel del famoso actor gay norteamericano  Michael Lucas. Jonathan se lanzó a la cama por primera vez conquistando a las cámaras y a Lucas que le ofreció más papeles. "Men of Israel" cambió su vida.


"La película fue un gran éxito e impulsó definitivamente a Tel Aviv como una de las capitales gays en el mundo. La gente se dio cuenta  que en Israel hay porno y tíos que están buenos", explicó a los medios locales..

"La clave de mi éxito es tener la cabeza abierta a todo y ser bueno en el sexo. Nunca había visto antes películas así que todo lo que hice en plató venía de mi experiencia personal". Jonathan lo dejó todo, incluso su propio apellido, para cumplir su sueño. El cambio respondía al temor que sus clientes en la peluquería israelí  le encontraran en Google haciendo maniobras acrobáticas con otros chicos sin ropa. 


A su madre le costó aceptarlo: "Cuando me enteré fue el día más duro de mi vida pero poco a poco lo fui aceptando. Es su elección y yo solo le pregunto si es feliz", dice en un documental.

En Berlín, se afianzó como actor porno gay a nivel internacional. "En Alemania me reencontré con mi padre aunque el trato es más como amigo". 

Hace exactamente tres años, se negó a participar en el Desfile del Orgullo Gay en Madrid en protesta por el veto de la organización a la delegación del colectivo homosexual de Israel. "Es terrible que los organizadores hayan tomado una decisión tan mala precisamente contra un país como Israel que apoya tanto los derechos gays", afirmó entonces.


Su éxito en la cama profesional no siempre le provoca gozo en su vida personal. "La mayoría quiere salir conmigo por ser el famoso Agassi, la máquina sexual de las películas.  Y cansa. Yo también quiero dormir ", comenta reconociendo que "cuando conozco a un chico en una cita actúo sin mucha confianza, como el otro Jonathan".

Agassi aceptó también ejercer de  "acompañante" por 150 euros la hora, Niega que sea prostitución. "En esto no hay hipocresía. Cada uno sabe y elige lo que quiere. Yo elijo al cliente".

Pero si en la industria cinematográfica gay es agasajado con premios, amor y admiración, en la vida se siente solo y aún intimidado por Agassi.












POR: Sal Emergui - ELMUNDO.ES
FOTOGRAFÌAS: WEB
ARREGLOS: ALBERTO CARRERA



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