sábado, 15 de junio de 2013

VATICANO: FRANCISCO LE DECLARA LA GUERRA ABIERTAMENTE A LOS DERECHOS HOMOSEXUALES. SATANAS MUESTRA LOS COLMILLOS

El Papa Francisco instó el sábado a una delegación de legisladores franceses a evitar seguir sólo "modas e ideas del momento" en sus labores, en una aparente referencia a legalización el mes pasado del matrimonio entre homosexuales en el país.


La ley que otorga a homosexuales y lesbianas igualdad en el matrimonio y la adopción ha sido una de las más controvertidas del primer año del presidente Francois Hollande en el cargo, enfrentando a un público predominantemente liberal contra los tradicionalistas, la extrema derecha y muchos fieles en una Francia mayoritariamente católica.

Sin mencionar específicamente la ley, el Santo Padre dijo que la Iglesia debería tener una voz en temas políticos, incluso en una Francia laica.

"A la Iglesia le gustaría ofrecer contribuciones en temas profundos (...) no sólo en círculos antropológicos y sociales, sino en otros políticos, económicos y culturales", dijo el Sumo Pontífice, según un comunicado del Vaticano.

Los parlamentarios deberían legislar según "un espíritu, un alma, que no refleje sólo las modas e ideas del momento", dijo.

La aprobación de la ley motivó enormes marchas de protesta en París y se convirtieron en la encarnación de un descontento popular mayor con Hollande.

El Papa Francisco se reunió con la delegación francesa de parlamentarios, quienes son miembros del "Grupo de Amistad" con el Vaticano, en el mismo día en que miles participaron en el desfile anual del "Orgullo Gay" en Roma.

Uno de los hombres que marchó en el desfile, luciendo una peluca rosa y anteojos con forma de corazón, dijo que el matrimonio homosexual nunca sería algo legal en Roma como lo es en París.

"La Iglesia Católica es demasiado poderosa en Italia", dijo Massimo Marra a Reuters.


Papa se reúne con líder anglicano y defiende institución de la familia. Ambos jerarcas hablaron sobre sacerdocio femenino y derechos de los homosexuales.

El Papa Francisco y el nuevo líder de los anglicanos a nivel mundial admitieron profundas diferencias sobre temas que van desde los derechos de los homosexuales hasta el sacerdocio femenino, pero prometieron buscar la unidad al reunirse por primera vez desde que ambos asumieron sus cargos en el pasado mes de marzo.

La relación entre las iglesias Católica y Anglicana ha sido tensa durante años, en especial por la ordenación anglicana de mujeres como sacerdotes, y el encuentro en el Vaticano fue considerado como una oportunidad para reducir esas tensiones.

Al dar la bienvenida al arzobispo de Canterbury, Justin Welby, en el Vaticano, Francisco instó a los cristianos a trabajar conjuntamente para proteger las "bases de la sociedad", como el respeto a la vida humana y a la institución de la familia basada en el matrimonio. Aunque no lo expresó textualmente, esta declaración del pontífice fue interpretada como “una oposición diplomática al matrimonio gay”.

Francisco fue declarado el 19 de marzo como líder de los 1.200 millones de católicos que hay a nivel mundial, tras la renuncia de Benedicto, y apenas dos días antes de que Welby reemplazara oficialmente a Rowan Williams al frente de la Comunión Anglicana y sus 80 millones de fieles.

Welby dijo que esperaba que la proximidad de las dos asunciones de los líderes funcione como reconciliación del mundo y la Iglesia, aunque también admitió dificultades.

"El viaje es desafiante y no podemos ignorar que existen diferencias sobre cómo hacemos influir la fe cristiana en los desafíos que plantea la sociedad moderna", sostuvo. La ordenación de mujeres anglicana es un tema polémico entre las dos iglesias. El Vaticano se opone con firmeza al sacerdocio entre mujeres.

En el encuentro también salió a relucir la ocasión en la que Benedicto XVI, en el 2009, decretó que los anglicanos que sentían que su Iglesia se había vuelto demasiado liberal podían encontrar un hogar en el catolicismo en una jerarquía paralela que les permite mantener algunas de sus tradiciones, como partes de la liturgia anglicana y el libro de Oración Común Anglicano.

La reapertura de puertas a los anglicanos fue uno de los pasos más inteligentes del Vaticano desde que el rey Enrique VIII rompió relaciones con Roma y se colocó como líder de la nueva Iglesia de Inglaterra en 1534.

El Papa Francisco dijo que estaba seguro de que la decisión ayudaría al mundo católico a apreciar y entender mejor las tradiciones espirituales y pastorales de la comunidad anglicana.

Welby, ex ejecutivo de la industria petrolera, ha heredado una Iglesia dividida por asuntos como los derechos de los homosexuales y las mujeres obispos. El jefe de la Iglesia Anglicana está en contra del matrimonio entre personas del mismo sexo pero favorece el sacerdocio femenino, y se encuentra en medio del fuego cruzado entre clérigos liberales y conservadores.


POR: REUTERS / TERRA.COM.AR  / ELTIEMPO.COM
Reporte adicional de Roberto Mignucci; Editado en Español por Ricardo Figueroa
FOTOGRAFÌA: WEB
ARREGLOS: ALBERTO CARRERA

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