miércoles, 26 de febrero de 2014

Los Rusos Alexander Eremeev y Dmitry Zaytsev en Matrimonio Igualitario en Argentina. "Para Vladimir Putin que lo mira por Tv"

Mi gran casamiento ruso igualitario. Perseguidos en su país, Alexander y Dmitry se casaron aquí, donde la ley permite a las parejas del mismo sexo contraer matrimonio sin ser residentes.


Ahora queremos conocer más este país, las provincias, ¡los pingüinos! Así que empezaremos a viajar por la Argentina." Con estas palabras, los dos ciudadanos rusos que ayer contrajeron matrimonio en el civil de la calle Uruguay agradecieron a quienes hicieron posible un desenlace que ellos imaginaron dos años atrás, cuando se conocieron, pero que entonces estaba muy lejos de concretarse. Llegaron hace dos meses al país, dejando atrás un pasado de castigos y oprobios. Un pasado que es el presente de Rusia, cuyo presidente, Vladimir Putin, forjó una legislación brutal para los homosexuales, sobre todo antes de la inauguración de los Juegos Olímpicos de Invierno, en Sochi. "Al llegar dijo que en Rusia no había homosexuales, y la policía comenzó a realizar razzias terribles para echarnos de la ciudad", dice uno de los novios.

Alexander Eremeev, de 47 años, y Dmitry Zaytsev, de 35, huyeron de Sochi, "pero teníamos presente la situación en Argentina, que permite el matrimonio igualitario aunque no seamos residentes". Entonces, no pidieron la residencia, sino asilo político, para denunciar más frontalmente los crímenes de Putin. Alojados por estos días en San Telmo, Alex y Dima dieron el sí tomados de la mano, vestidos con trajes grises recortados, moños blancos, flores en el pecho con los colores de la bandera rusa, cintas argentinas y el arco iris de la comunidad gay.

En Rusia dejaron a sus familias. Temen que el gobierno tome represalias con ellas, ·pero debemos vencer el miedo, para que las cosas comiencen a cambiar·, dicen, traducidos al castellano por Olga, una simpática interprete. "Estos dos valientes hombres alzan su voz en nombre propio y de millones de rusos y rusas que han sido declarados ilegales. Desde luego que ya no pueden regresar a su país, al menos mientras continúen esas leyes homofóbicas; de hacerlo ahora se enfrentan a cadena perpetua. La Argentina debe otorgar asilo político a las gentes de países donde no se tolera la homosexualidad", señala Alex Freyre, presidente del Archivo de la Memoria de la Diversidad Sexual, en compañía de José María Di Bello, los primeros cónyuges de un matrimonio entre personas del mismo sexo en el país, y a quienes los recién casados conocieron durante la protesta que organizaron ante la embajada rusa, el día anterior a la inauguración de los Juegos.

"Salir del país no fue difícil –dice Dmitry, quien trabajó un tiempo en la KGB–, no avisamos que nos íbamos. Lo que hace Argentina por nosotros es increíble. Sólo queremos vivir juntos, y respetar las leyes de este país, y esperamos que muchos en una situación como la nuestra puedan hallar lo que siempre buscaron: que se reconozca el amor entre dos sexos similares." 
"Lo importante es que a la ley de matrimonio igualitario, del 15 de julio de 2010, se une la Ley del Migrante, de 2003, con lo cual cualquier persona, sin necesidad de ser residente, puede contraer matrimonio en el país. Es algo único en el mundo, y debemos estar orgullosos", señala Di Bello.

"Espero que nos podamos comunicar, porque sé muy poco incluso de castellano", bromea el juez a la hora de la ceremonia. La ceremonia se distiende. "Este 25 de febrero nos encontramos reunidos para celebrar el matrimonio de los señores…" Y la historia de felicidad de estos dos hombres comienza a realizarse, “aunque no podemos olvidar las muertes y las violencias que sufren nuestros camaradas en una Rusia que no nos reconoce como ciudadanos plenos", concluyen ambos, bajo la consabida lluvia de arroz.


La ley anti gay de Vladimir Putin

El gobierno de Putin aprobó en junio de 2013 la ley anti-gay en Rusia, que prohíbe la "propaganda de relaciones sexuales no tradicionales" con el fin de proteger a los niños, a la familia y la maternidad. La ley define como "propaganda" todas aquellas manifestaciones públicas sobre relaciones con personas del mismo sexo. Desde su aprobación, los casos de violencia homofóbica en Rusia han ido en aumento, llegando al asesinato. Además de las multas a quienes la infringen, la ley permite encarcelar a los homosexuales, incluso a perpetuidad. En 80 países existen leyes que penan la homosexualidad, y en cinco de ellos –Irán, Mauritania, Arabia Saudita, Sudán y Yemen– se los condena a muerte.





Por: Sergio Di Nucci - Tiempo Argentino - Infonew.com
Fotografìas: Web
Arreglos: Alberto Carrera

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