viernes, 28 de febrero de 2014

Uganda: Cacería humana. Dolor y muerte en un país salvaje. "Manhunt"

Fue aprobada una ley que contempla cadena perpetua para los homosexuales en ese país. Historias de dolor y desarraigo.


La semana pasada fue aprobada  una ley que contempla cadena perpetua para los homosexuales en Uganda. Hubo repudio desde varios sectores del mundo. Y hay historia desgarradoras del horror que se vive ser gay y vivir allí. 

El testimonio de Jon Naomi, de 38 años, es impresionante. Tuvo que huir de Uganda cuando tenía 17 después de que unos jóvenes homosexuales fueran detenidos y obligados a decir los nombres de todas las personas con esa misma condición sexual. Entre ellos estaba él, según consigna el sitio KienyKe

"Aparecieron y detuvieron a algunos de los chicos gay. Los llevaron a la comisaria y les dieron una paliza. Después los obligaron a decirles los nombres de todos los homosexuales que conocían. Y mi nombre era uno de ellos. En Uganda si eres gay, vives con miedo. Te puede pasar de todo. Te pueden quemar vivo o hacerte quemaduras con cosas de plástico. A nadie le importa: ni a la gente ni a la policía", relata.

En Uganda viven 33 millones de personas y la mayoría ha declarado que ser homosexual es una abominación. La ley recientemente aprobada conocida como la “Ley mata gays” -que contempla cadena perpetua para los homosexuales y pretende “proteger la familia tradicional y a los niños”- se ha convertido en una cacería de brujas.

Jon Wambere, activista por los derechos gay, dijo que cada vez es más difícil la situación de homofobia, ya que ningún ugandés cuestiona a sus líderes políticos y religiosos porque la ley antigay fue impulsada por iglesias cristianas y evangélicas.


¿Qué dice la Ley?

No denunciar al vecino homosexual daría tres años de cárcel. Tener un libro o película de temática gay, siete años de prisión. Convivir en pareja con una persona del mismo sexo y tener relaciones sexuales, cadena perpetua.

Peor aún, el proyecto inicial contemplaba para aquellos denominados “homosexuales reincidentes” la pena de muerte. Este artículo sigue en estudio para ser aprobado.

Los que se declaren gays deben ser expulsados de sus familias y jamás volverán siquiera a dirigirle la palabra. En muchos casos terminan viviendo en las condiciones de mendicidad y vagando por las calles.

La influencia religiosa

En Uganda más del 60% de la población es cristiana, la mayoría son católicos y anglicanos, pero con un rápido crecimiento de número de iglesias pentecostales, los más rigurosos a lo que se refiere a la interpretación de la biblia.

Los líderes religiosos han convencido a sus fieles de que los gays buscan dominar el país e incluso del mundo y que quieren “reclutar” a los niños para convertirlos en homosexuales.

Pastores cristianos llegados de Estados Unidos pregonan que la homosexualidad es una adicción, una enfermedad que puede “curarse” y lo plantean como un tema más importante que la pobreza, la malaria e incluso la propagación del sida. Uno de los más pastores estadounidense con más seguidores Scott Lyvely, que tiene un programa de televisión y escribió el libro llamado “Atención: la esvástica rosa” en el que dice que los homosexuales son el movimiento más peligroso que pueda existir y los acusa de ser los fundadores del nazismo.

Para el líder religioso Salomón Male “Dios está en contra de la homosexualidad y lucharé para no permitir la homosexualidad. Estamos a tiempo y todavía se puede cambiar. Ese es el deseo de Dios”.

Por su parte los medios de comunicación son los que juegan uno de los papeles más importantes en la persecución contra la comunidad LGTBI. El semanario Rolling Stone (que nada tiene que ver con la revista de cultura rock) y Red Pepper, entre otros, sacan en primera plana los listados de nombres y fotografías de los homosexuales “detectados”. Incluso publican las direcciones de sus casas y el nombre de sus lugares de trabajo.

Esta ley causó malestar y repudio en la Unión Europea, uno de los mayores donantes del país africano y también del presidente de Estados Unidos, Barack Obama, quien la calificó como “odiosa”. Por eso la aprobación de la ley estuvo frenada desde el 2009 por las críticas internacionales pero fue aprobada el pasado 20 de diciembre.


Tres países europeos retiraron su asistencia a Uganda por la ley antigay.


Holanda anunció el jueves en un comunicado que suspendía el apoyo al gobierno de Uganda, igual que Dinamarca y Noruega, que suspendió recursos por 8 millones de dólares. Con esta “ley antigay” Uganda podría dejar de recibir miles de millones dólares en ayuda humanitaria de parte de la Unión Europea y Estados Unidos.

El gobierno de Uganda afronta severos recortes en la asistencia que recibe del exterior después de que el presidente promulgara una estricta ley contra las personas homosexuales.

Al menos tres países europeos han retirado el equivalente a millones de dólares en apoyo directo al gobierno de Uganda, que depende de las donaciones externas para cubrir el 25% de su presupuesto.

Holanda anunció el jueves en un comunicado que suspendía el apoyo al gobierno de Uganda, igual que Noruega y Dinamarca.

Noruega canceló recursos por ocho millones de dólares aunque se desconocen las cantidades de otras naciones.

Washington también dejó entrever que podría reducir la asistencia a esta nación del este de África.

Las autoridades ugandesas reaccionaron con desdén a los recortes de la asistencia proveniente del exterior.

El presidente ugandés Yoweri Museveni dijo el miércoles ante gobernantes africanos durante una cumbre en el Congo que aunque para Occidente los derechos gay son un asunto "apreciado", "incluso las personas homosexuales necesitan electricidad".


Por: AP.  Diariouno.con.ar  -  Infonews.com
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Arreglos: alberto Carrera

Rumores: Pablo Alborán y Ricky Martin llegó el amor?

¿Ricky Martin encontró el amor? Todo apunta a que el cantante boricua estaría junto al músico español Pablo Alborán. El tuit que confirmaría todo.


Luego de conocerse la ruptura entre Ricky Martin y su pareja, Carlos González, por una aparente infidelidad, el músico se convirtió en el soltero más codiciado.

Auque todo apunta que la soltería le duró poco ya que un hombre se adelantó al resto y parece que conquistó el corazón del boricua. Según varios medios, el afortunado sería Pablo Alborán, el intérprete de Solamente Tú.

Lo que ayudó a que el rumor se tomara en serio fue una foto de los dos músicos juntos que fue publicada por el propio cantante espalñol en su cuenta de Twitter. Él escribió: “Todo un lujo componer contigo en la India. Otro sueño cumplido”.


Hace algunos días se relacionó a Ricky Martin con el actor uruguayo Federico Díaz aunque, en un comunicado, éste aclaró: “Está alejado de la verdad y cargado de mala intención, donde no entiendo verdaderamente el porqué”.







Por: Losandes.com.ar
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Arreglos: Alberto Carrera

miércoles, 26 de febrero de 2014

La nueva homofobia ataca, cadena perpetua, horror y muerte. "La involución humana"

La nueva homofobia se disfraza de protección en EEUU, Rusia, Uganda, India… La comunidad gay está viendo con perplejidad el regreso de la peor homofobia que creímos haber vencido, y encima lo hace disfrazada de protección a grupos débiles a los que los homosexuales supuestamente depredan o hacen peligrar (generalmente se usa sin pudor a niños que son en realidad víctimas de esas Iglesias pederastas y de los puteros conservadores o ricos turistas sexuales que luego acusan a sus víctimas de hacer lo que ellos hacen).


Esa epidemia ha llevado a casos como el de la foto: un gay quemado vivo en Uganda por una turba anti-gay.

Esta nueva mutación de la homofobia tradicional es mucho más perversa, sofisticada y retorcida que ninguna que se haya conocido antes. Cocinada por la hipócrita Iglesia y la derecha afín, se pretende convertir a los verdugos en víctimas y a las víctimas en verdugos. Bajo la bandera de la protección se ha convertido a las víctimas en las bestias negras a las que atacar para proteger a una sociedad supuestamente inocente y frágil.

Así en Rusia, Putin se ha sacado de la manga, para congraciarse con la influyente extrema derecha y la Iglesia Ortodoxa, una ley para atacar a los homosexuales y criminalizarles. El surrealista mecanismo por el que se ha legalizado la persecución y asesinato de homosexuales no ha sido otra que decir que todos los homosexuales son pederastas y con esa ley se protege a los niños. También se incluye el peligroso mecanismo por el cual cuando un niño ve a un homosexual feliz se convierte automáticamente en homosexual.  No aclaran de dónde salieron esos homosexuales primigenios que nacieron todos de “ejemplares” matrimonios heterosexualísimos que no pudieron hacer la tan temida “propaganda homosexual”, pero la lógica y el sentido común no son el fuerte de los homófobos.


Por otro lado, en la India se ha dado un terrible paso atrás y tras el alborozo que muchos sentimos al ver a homosexuales bailando en las calles para celebrar la descriminalización de la homosexualidad en ciertas regiones de la India, ahora tenemos que asistir con asombro a la recriminalización de la homosexualidad con severa cárcel en toda la India. El concepto homófobo utilizado vuelve a ser la protección de la “indefensa” población civil ante el cúmulo de aberraciones que suele acompañar al ser homosexual (evasión de impuestos, asesinatos, malos tratos a mujeres, tráfico de blancas, violaciones a menores, torturas, robos, incitación a la guerra, invasiones, exterminio de castas o religiones rivales, asesinatos por dinero, mercenarios…. ¡Ay, calla, que todo eso siempre ha venido de los venerables heterosexuales!).

En Arizona se han atrevido a aprobar una repugnante ley que va a permitir por razón de “libertad religiosa” (las religiones suelen entender la agresión y exterminio como libertad) que policías no ayuden a víctimas gays porque sus creencias religiosas no se lo permite, que en bares y locales públicos se pueda negar a servirnos por la “libertad religiosa· del camarero o dueño, que taxistas puedan negarse a llevarnos, que incluso doctores se puedan negar a atendernos, incluso en peligro de muerte, por su “libertad religiosa”, y así todo un repulsivo “rosario” de agresiones homófobas amparadas por la supuesta libertad de unos criminales que rezan.


Y ayer, para rematar el sunami neohomófobo que estamos sufriendo (plaga infecciosa sería más apropiado) nos enteramos de que en Uganda se ha aprobado una terrible ley “anti-gays” con una cárcel extrema que puede llegar hasta a cadena perpetua por actos homosexuales y animando a asesinar a los pocos activistas que se han atrevido a denunciar la homofobia impuesta allí por los misioneros cristianos primero y la Iglesia Evangelista estadounidense ahora (es bien sabido que el concepto de homofobia fue importado por la Iglesia Anglicana primero y ahora la Evangelista, como no, antes existían conceptos de convivencia con un doble espíritu elegido e incluso la homosexualidad ritual de los Sambia que obliga a los jóvenes a realizar felaciones a los mayores durante toda su adolescencia para ser más hombres). Sobre el tema recomiendo leer este exhaustivo Storify que recoge los documentadísimos tuits de mi adorado SalidaPorLaizquierda.

Es fácil olvidar que en muchos estados de los EEUU sigue vigente una ley de sodomía, que en los países musulmanes, tan elogiados por nuestro Borbón y los EEUU, se condena a muerte a homosexuales (pero como son ricos y con petróleo, no se dice), que en España seguimos soportando una violencia homófoba extrema a día de hoy como la que sufrió David en Jaén al acudir a su doctora (del Opus Dei) que le dijo que su homosexualidad era una enfermedad (y a día de hoy no ha sido expedientada por un complaciente PSOE). O las mil declaraciones anticonstitucionales de obispos llenos de odio e ignorancia que nos llaman enfermos y animan (y pagan a sus propagandistas) a someterse a criminales “curas” que dejan destruidas a las personas que se ven obligadas por sus familias o círculos cristofascistas a someterse a ellas.


Y lo peor es que la derecha y parte de la izquierda (esa que apoya a Putin o Iran)  niega todo esto con el cántico de “los homosexuales no sólo sois iguales, hoy en día sois privilegiados” y “un lobby muy peligroso como denunció el Papa Francisco” (el homófobo Papa Francisco, recuerdo).

Pero la peor parte la llevamos nosotros mismos, por bajar la guardia creyendo las mentiras del heteropatriarcado cristofascista.


Por: Shangay Lily - Blogs.publico.es
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Arreglos: Alberto Carrera

El príncipe Harry es muy popular entre en la comunidad homosexual. Enrique el magnánimo. "Beautiful and Gay Friendly"

James Wharton: "El príncipe Enrique es muy popular entre los gays" El primer soldado británico en revelar su homosexualidad cuenta en un libro cómo el hijo menor del príncipe de Gales le protegió de una agresión homófoba.


“Soy soldado y soy gay”. James Wharton, un joven de Gales, fue el primer militar del ejército británico en dar un paso hacia adelante y salir del armario y se ha convertido en todo un referente en la lucha por la igualdad de oportunidades. Se unió a la unidad de élite del ejército británico encargada de escoltar a caballo a la reina Isabel II cuando sale del Palacio de Buckingham y posteriormente fue enviado a Irak y Canadá. En abril de 2013, tras la boda real del príncipe Guillermo y Catalina, decidió abandonar el cuerpo. Desde entonces forma parte de una asociación explicando los retos de la igualdad de homosexuales en escuelas y negocios.
Recientemente ha publicado el libro Out of the Army; My life as a Gay Soldier (Fuera del ejército; Mi vida de soldado gay), en el que explica las dificultades de ser abiertamente homosexual en su escuadrón, sus amores, las noches de sexo y desenfreno y su estrecha relación con el príncipe Enrique.

-¿Qué le llevó a alistarse en el ejército?

No me gustaba el colegio y quería convertirme en soldado para hacer amigos. Cuando tuve 13 años me uní a la sección de cadetes y a los 16 realmente entré a formar parte del ejército británico. A pesar de mi homosexualidad, estaba convencido de que quería convertirme en soldado.

-¿Es un fenómeno extendido el de los militares gays en el ejército?

En mi época había muchos soldados en el armario y actualmente también, aunque no únicamente en el ejército, sino también en el mundo del deporte, por ejemplo. Muchos militares no se ven con la motivación y el coraje de salir del armario, aunque creo que cada vez salen más.

-El 7 de septiembre de 2003 fue su primer día. ¿Cómo lo recuerda?

Fue un día muy extraño, porque fue el momento en el que acabó mi época de niñez. A pesar de eso estaba muy contento de formar parte del ejército y había estado siete meses esperando impacientemente ese momento.

-Y la primera advertencia llegó rápido…

Cuando entré a formar parte del ejército, no sabía cuánto tiempo tardaría en encontrarme con los primeros “problemas” por ser homosexual. Lo que no me esperaba es que llegaran tan pronto, 45 minutos después de mi primer día en el escuadrón. En la presentación, un sargento nos explicó las normas principales: llegar puntual, llevar la vestimenta adecuada, no intimidar a nadie y no salir del armario si alguien es “marica”. Esa consistencia hizo que mi primer día tuviera un profundo efecto y me hiciera meterme más en el armario. Fue una pena, pero ese es el reflejo de cómo era el ejército.


-¿Cuándo decidió salir del armario?

Decidí dar el paso 21 meses después de empezar, coincidiendo con el momento en el que me enviaron a Londres. Con este traslado cambió mi vida, descubrí que es una ciudad gay friendly y fue la primera vez que hice verdaderos amigos. Por todo esto, llegó un momento en el que me encontré cómodo diciendo que era gay. Las primeras personas a las que se lo dije fueron soldados y tan pronto como lo comuniqué comprobé lo bien que me sentía como persona. Me lamenté de no haberlo dicho antes.

-¿Cómo fueron los momentos posteriores?

Esos días todo el mundo hablaba de mí, por lo que me sentía un poco bajo presión. Pero ahora lo pienso y me congratulo, porque la gente estaba hablando de sexualidad y se interesaba por mí. Fue complicado estar en esa posición pero fue positivo.

-¿Era el británico un ejército abierto en su época?

Sí, teniendo en cuenta que, por ejemplo, en 2005 un militar de las fuerzas armadas de EE.UU. no podía salir del armario. A pesar de que el ejército británico ha sido muy abierto en aceptar la homosexualidad de sus miembros, todavía queda mucho por hacer. De hecho, si yo hubiera ingresado en el ejército antes de 1999, el hecho de dar a conocer mi orientación sexual me hubiera supuesto el puesto de trabajo.

-Y llegó el primer ataque homófobo…

Sí. Estaba en el bar del cuartel del Hyde Park, en Londres, y había un soldado, que conocía pero que no era mi amigo, que estaba intentado ligar conmigo. Al final de la noche, me invitó a ir a su habitación, y fui. Cuando llegué, su actitud cambió y me empezó a pegar y agredir, por lo que tuve que ir al hospital. Parece que su única intención era hacerme daño y no fue un episodio bonito.

-En el libro narra las fiestas de alcohol de los soldados: ¿Cómo podía combinar eso con el trabajo diario?

Es un increíble contraste de vida. Por las tardes, cuando acabábamos el trabajo nos íbamos al Soho a emborracharnos y a la mañana siguiente teníamos que ir montados en nuestro caballo al lado de la reina. Fue una experiencia que viví con 18 años y que volvería a repetir, aunque ya no tengo la energía suficiente. Creo que cuando alguien mantiene su homosexualidad en secreto durante un largo período de tiempo se pierde la oportunidad de descubrir sitios para salir en la escena gay, conocer gente y tener sexo.

-¿Había mucha adicción al sexo?

En mi escuadrón éramos todos chicos, por lo que el tema sexual era un aspecto de la vida diaria. El intercambio de DVD de contenido pornográfico entre soldados era muy común. Pero creo que un ambiente de hombres, como es el caso del fútbol, tiende a ser así.

-Y en una de sus visitas a su familia encontró al que ahora es su marido…

En uno de mis viajes a Gales, decidí entrar en una red de contactos gay para buscar amigos, o lo que fuera. Y me encontré con Thom, una persona que vivía en mi mismo pueblo, por lo que quedé a tomar algo con él. Nos enamoramos y se convirtió en mi novio. Curiosamente, cuando él vino a vivir a Londres a mí me enviaron a Irak y nuestra relación se rompió. Al cabo de un tiempo, nos volvimos a reencontrar.

-Y en Irak conoció a un soldado que le marcó su vida…

En 2007, cuando estaba en Irak y pocos días después de dejarlo con Thom, por azar conocí a Sammy, un soldado estadounidense, y empezamos a entablar una relación de amistad a lo largo de las 11 semanas que estuve allí. Sammy era un soldado real, plenamente comprometido con su tarea y no quería decir que era gay porque rompería la ley y sería expulsado del cuerpo. Me dijo que estaba esperando el momento en el que fuera legal para decirlo y en aquel momento sentí por primera vez qué quiere decir ser discriminado sexualmente. Desgraciadamente, no nos pudimos despedir y perdí el contacto con él.

-¿Cómo se sintió cuando le comunicaron que iba a trabajar codo con codo con el príncipe Enrique?

En su momento entrené para ser artillero y estaba esperando poder trabajar de eso. Cuando fui a Canadá, primero estuve de conductor y luego me informaron que mi primer trabajo iba a ser convertirme en artillero del príncipe Enrique. Me sentí muy satisfecho, aunque ya había coincidido con él anteriormente. Cuando me informaron de ese trabajo no pude decírselo a ningún compañero, pero me imaginé que cuando los soldados lo supieran se pondrían contentos.


-¿Qué relación tenía con él?

Es muy familiar, quizás demasiado, y esa es la principal diferencia con su hermano. Con el príncipe Enrique tuve muchas conversaciones de compañero y amigo y era completamente normal, ya que es una persona muy cercana. De hecho, él me preguntaba en muchas ocasiones sobre temas de mi vida privada y yo también hacía lo propio con él. Cuando él me preguntó cuándo perdí mi virginidad con un hombre, se lo expliqué y le pregunté lo mismo a él. Es increíble lo fácil que era iniciar una conversación sobre sexualidad y homosexualidad, y el príncipe se involucraba e interesaba mucho en lugar de quedarse callado.

-Y le reveló que se considera un icono gay…

Creo que se quedó conmigo cuando me dijo que le habían dicho que tanto él como Guillermo eran iconos del mundo gay. Yo le dije, en broma, que creía que no lo eran y empezamos a bromear sobre esto. La realidad es que actualmente Enrique es muy popular entre los gays.

-En Canadá, el príncipe Enrique le salvó de su segundo ataque homófobo. ¿Cómo lo vivió?

Había mucha bebida y alcohol en el ejército. En Canadá, un soldado que no conocía de nada empezó a hablar conmigo y antes de que la cosa fuera a más consulté con mis amigos. Al final nos encontramos los dos en la cama de mi habitación. En la mañana siguiente, mis compañeros estaban hablando de cómo les había ido la noche anterior y yo, estúpidamente, les expliqué sin dar detalles, pero todos sabían que me había acostado con el soldado con el que estaba hablando. El soldado lo negó y vinieron sus amigos para hablar conmigo de forma maleducada y chillando. En ese momento  acudí a Enrique para explicarle lo que había pasado y pedirle ayuda. En poco tiempo, el príncipe arregló la situación y estoy muy satisfecho de que me haya salvado de un ataque homófobo.

-¿Cuándo decidió que debía poner punto y final a su andadura en el ejército?

Fue en la boda de los duques de Cambridge. Escolté durante la jornada a Isabel II y, al final, cuando me bajé de mi caballo descubrí que tras 10 años mi trabajo en el ejército había acabado y que ya no tenía nada más que hacer. Así que progresivamente lo fui dejando.

-¿Se arrepiente de la decisión?

No, para nada. Creo que 10 años en el ejército es correcto y mi trabajo ya estaba hecho. No me fui por nada relacionado con mi sexualidad, aunque pienso que a veces he podido ser utilizado por el hecho de se gay. Además, el hecho que sea un activista gay no hace demasiada gracia en el seno de las fuerzas armadas. Si todavía estuviera en el ejército, no podría hacer lo que hago.

-¿Qué consejo daría a aquellos que se encuentran en la misma situación que usted en 2003?

Es muy personal, pero a alguien que esté en el armario le diría que cuando lo haces público, inmediatamente tu vida mejora en todos los niveles. No quiero animar a que todo el mundo desvele su homosexualidad si se encuentra en un ambiente poco propicio para hacerlo. Antes de dar el paso, mejor hablar en primer lugar con los amigos más cercanos.

Por: David Palacios - Lavanguardia.com
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Arreglos: Alberto Carrera

Los Rusos Alexander Eremeev y Dmitry Zaytsev en Matrimonio Igualitario en Argentina. "Para Vladimir Putin que lo mira por Tv"

Mi gran casamiento ruso igualitario. Perseguidos en su país, Alexander y Dmitry se casaron aquí, donde la ley permite a las parejas del mismo sexo contraer matrimonio sin ser residentes.


Ahora queremos conocer más este país, las provincias, ¡los pingüinos! Así que empezaremos a viajar por la Argentina." Con estas palabras, los dos ciudadanos rusos que ayer contrajeron matrimonio en el civil de la calle Uruguay agradecieron a quienes hicieron posible un desenlace que ellos imaginaron dos años atrás, cuando se conocieron, pero que entonces estaba muy lejos de concretarse. Llegaron hace dos meses al país, dejando atrás un pasado de castigos y oprobios. Un pasado que es el presente de Rusia, cuyo presidente, Vladimir Putin, forjó una legislación brutal para los homosexuales, sobre todo antes de la inauguración de los Juegos Olímpicos de Invierno, en Sochi. "Al llegar dijo que en Rusia no había homosexuales, y la policía comenzó a realizar razzias terribles para echarnos de la ciudad", dice uno de los novios.

Alexander Eremeev, de 47 años, y Dmitry Zaytsev, de 35, huyeron de Sochi, "pero teníamos presente la situación en Argentina, que permite el matrimonio igualitario aunque no seamos residentes". Entonces, no pidieron la residencia, sino asilo político, para denunciar más frontalmente los crímenes de Putin. Alojados por estos días en San Telmo, Alex y Dima dieron el sí tomados de la mano, vestidos con trajes grises recortados, moños blancos, flores en el pecho con los colores de la bandera rusa, cintas argentinas y el arco iris de la comunidad gay.

En Rusia dejaron a sus familias. Temen que el gobierno tome represalias con ellas, ·pero debemos vencer el miedo, para que las cosas comiencen a cambiar·, dicen, traducidos al castellano por Olga, una simpática interprete. "Estos dos valientes hombres alzan su voz en nombre propio y de millones de rusos y rusas que han sido declarados ilegales. Desde luego que ya no pueden regresar a su país, al menos mientras continúen esas leyes homofóbicas; de hacerlo ahora se enfrentan a cadena perpetua. La Argentina debe otorgar asilo político a las gentes de países donde no se tolera la homosexualidad", señala Alex Freyre, presidente del Archivo de la Memoria de la Diversidad Sexual, en compañía de José María Di Bello, los primeros cónyuges de un matrimonio entre personas del mismo sexo en el país, y a quienes los recién casados conocieron durante la protesta que organizaron ante la embajada rusa, el día anterior a la inauguración de los Juegos.

"Salir del país no fue difícil –dice Dmitry, quien trabajó un tiempo en la KGB–, no avisamos que nos íbamos. Lo que hace Argentina por nosotros es increíble. Sólo queremos vivir juntos, y respetar las leyes de este país, y esperamos que muchos en una situación como la nuestra puedan hallar lo que siempre buscaron: que se reconozca el amor entre dos sexos similares." 
"Lo importante es que a la ley de matrimonio igualitario, del 15 de julio de 2010, se une la Ley del Migrante, de 2003, con lo cual cualquier persona, sin necesidad de ser residente, puede contraer matrimonio en el país. Es algo único en el mundo, y debemos estar orgullosos", señala Di Bello.

"Espero que nos podamos comunicar, porque sé muy poco incluso de castellano", bromea el juez a la hora de la ceremonia. La ceremonia se distiende. "Este 25 de febrero nos encontramos reunidos para celebrar el matrimonio de los señores…" Y la historia de felicidad de estos dos hombres comienza a realizarse, “aunque no podemos olvidar las muertes y las violencias que sufren nuestros camaradas en una Rusia que no nos reconoce como ciudadanos plenos", concluyen ambos, bajo la consabida lluvia de arroz.


La ley anti gay de Vladimir Putin

El gobierno de Putin aprobó en junio de 2013 la ley anti-gay en Rusia, que prohíbe la "propaganda de relaciones sexuales no tradicionales" con el fin de proteger a los niños, a la familia y la maternidad. La ley define como "propaganda" todas aquellas manifestaciones públicas sobre relaciones con personas del mismo sexo. Desde su aprobación, los casos de violencia homofóbica en Rusia han ido en aumento, llegando al asesinato. Además de las multas a quienes la infringen, la ley permite encarcelar a los homosexuales, incluso a perpetuidad. En 80 países existen leyes que penan la homosexualidad, y en cinco de ellos –Irán, Mauritania, Arabia Saudita, Sudán y Yemen– se los condena a muerte.





Por: Sergio Di Nucci - Tiempo Argentino - Infonew.com
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martes, 25 de febrero de 2014

Uganda aprueba ley que castiga la homosexualidad con cadena perpetua. "África despiadada e incivilizada"

El presidente de Uganda, Yoweri Museveni, firmó este lunes una ley que castiga con cadena perpetua los actos homosexuales "con agravantes", norma que endurece la persecución de su Gobierno de una orientación sexual tipificada ya como delito.


La Ley Antihomosexualidad fue aprobada por el Parlamento el pasado mes de diciembre, pero el presidente decidió posponer su entrada en vigor hasta conocer los resultados de un estudio encargado a un grupo de catorce científicos. El grupo concluyó que la homosexualidad "no es genética", sino una opción derivada de una conducta social "anormal".

Encargado tras las numerosas críticas recibidas por parte de la comunidad internacional, el grupo sostiene que "la homosexualidad no es una enfermedad, sino simplemente un comportamiento anormal que es aprendido a través de las experiencias de la vida"

En la firma de este lunes, retransmitida por la televisión pública ugandesa, el presidente refrendó este informe y señaló que la homosexualidad es producto de la educación recibida, y por lo tanto un factor corregible. También viene dada por motivos económicos, argumentó Musaveni, quien llamó a los homosexuales "mercenarios y prostitutas". "Muchos de nuestros homosexuales son mercenarios. En realidad son heterosexuales y se convierten por dinero, son como las prostitutas", dijo.


Musaveni aseguró además que no está preocupado por la incidencia que tendrá esta nueva ley en las relaciones internacionales de Uganda. "Las relaciones entre países deben basarse en la igualdad, no en el servilismo. Puedo aconsejar a nuestros amigos occidentales que no conviertan este tema en un problema, porque cuanto más lo hagan más perderán", afirmó.

La pasada semana, el presidente de EE UU, Barack Obama, advirtió de que la firma de esta ley sería un retroceso en la protección de los derechos humanos que complicaría la relación entre ambos países. El borrador del proyecto, convertido ahora en ley, fue presentado en 2009 con penas tan severas como la condena a muerte por la comisión de actos de "homosexualidad con agravantes". Este tipo de supuestos incluían la violación homosexual, las relaciones con menores de edad y discapacitados o cuando el acusado sea portador del VIH. La revisión del texto sustituyó la pena de muerte por cadena perpetua.

La pasada semana, el presidente ugandés firmó otra ley contra la pornografía que, entre otros comportamientos "insidiosos", prohíbe y castiga el uso de la minifalda. 

La Alta comisionada de la ONU para los derechos humanos, Navi Pillay, denunció la ley que castiga la homosexualidad en Uganda, ya que "institucionaliza la discriminación hacia homosexuales y podría alentar el acoso y la violencia contra personas en razón de su orientación sexual".


África y la homosexualidad

En la actualidad, la mayoría de los países africanos consideran ilegal la homosexualidad y algunas autoridadeshan hecho declaraciones en términos muy agresivos contra esos colectivos.

Nigeria es uno de los países más restrictivos y el pasado mes de enero aprobó una ley que prohíbe el matrimonio entre personas del mismo sexo, algo que será castigado con 14 años de prisión para cada miembro de la pareja. Además, cualquier persona que muestre en público, de forma directa o indirecta, una relación homosexual será condenada a diez años de cárcel.

Zimbabue es otro país muy duro contra el colectivo homosexual y así lo ha demostrado su presidente, Robert Mugabe, quien en varias ocasiones ha hecho público su rechazo a los gays. "Merecen ser castrados. La Iglesia dice que la homosexualidad es una abominación. Lo es incluso en nuestra propia cultura. Si fuera por mí, me aseguraría de que (los homosexuales) van derechos al infierno y se pudren", ha llegado a afirmar.

Al norte de África, la homosexualidad está duramente penalizada, en algunos casos con pena de muerte como en Mauritania y Sudán. En el cercano Marruecos —considerado como destino gay, aunque minoritario— también es ilegal y, según su Código Penal, se castiga con una pena de prisión de entre seis meses y tres años y una multa de hasta 1.000 dirhams (unos 89 euros). Es especial el caso de Egipto, donde la homosexualidad no está prohíbida, aunque en la práctica no está bien vista y es reprimida. Tampoco es ilegal en Malí, Chad y Níger.

En el resto del continente, ser homosexual es ilegal en todos los países excepto en Congo, Gabón, Guinea-Bisáu, Namibia, Madagascar, Guinea Ecuatorial, Suazilandia y República Centroafricana, al menos de momento, puesto que la homofobia existente hace que puedan contar con leyes para penalizarla.

Sudáfrica es la gran excepción en el continente y, de hecho, cuenta con una ley que aprueba el matrimonio entre miembros del mismo sexo.


Un diario ugandés publica una lista con 200 supuestos homosexuales

Un diario ugandés publicó este martes el nombre de 200 personas acusadas de ser homosexuales, un día después de que el presidente ugandés llamara "mercenarios" a los gays y firmara la ley más dura contra la homosexualidad.
"¡Descubiertos!", titulaba el diario Red Pepper con fotos de ugandeses supuestamente homosexuales. La publicación sensacionalista también contaba escabrosas historias sobre presuntas acciones homosexuales.
"Los 200 principales homosexuales de Uganda con nombre y apellidos", añadía el periódico.

En 2011, el destacado activista de los derechos de los homosexuales David Kato fue golpeado hasta la muerte en su casa, después de que un diario publicara el nombre y la dirección de homosexuales ugandeses en su portada, junto a la frase "Colgadlos".

El presidente de Uganda, Yoweri Museveni, promulgó el lunes una ley que convierte la homosexualidad en un crimen pasible de cadena perpetua, ignorando críticas y presiones internacionales.

Las relaciones homosexuales ya eran castigadas con cadena perpetua en Uganda, pero con esta legislación, adoptada por aplastante mayoría el 20 de diciembre por el Parlamento, prohíbe toda "propaganda" de la homosexualidad y hace obligatoria la denuncia de cualquiera que se diga homosexual.
El presidente estadounidense, Barack Obama, había calificado de "paso atrás" esta medida, cuya aprobación "complicaría" la relación entre Uganda y Estados Unidos, aliado de Kampala.

Museveni, en el poder desde 1986 y cristiano evangélico, acusó a una parte de los homosexuales de serlo "por razones financieras", mientras que otros se vuelven "a causa de una mezcla innata de elementos genéticos y adquiridos".

Las influyentes iglesias evangélicas fomentan la homofobia en Uganda, donde los ataques contra los homosexuales son frecuentes.



Por su parte, el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, pidió este martes al gobierno de Uganda que reforme o suprima rápidamente la ley que reprime severamente la homosexualidad.

Según su portavoz Martin Nesirky, Ban pidió "al gobierno que proteja a todas las personas contra toda violencia o agresión y espera que la ley sea revisada o anulada en la primera ocasión" que se presente.

"Todos los seres humanos deben tener los mismos derechos fundamentales y poder vivir una vida digna sin discriminación", agregó el secretario general de Naciones Unidas, quien subrayó que "este concepto figura en la Carta de la ONU, la Declaración Universal de los Derechos Humanos y la constitución de Uganda".
El lunes, Ban recibió al embajador de Uganda ante la ONU, Richard Nduhuura, para transmitirle ese mensaje, precisó el portavoz.


Por: Agencias EFE - AFP  -   20Minutos.es 
Fotografias: Web - AFP, Isaac Kasamani
Arreglos: Alberto Carrrera


domingo, 23 de febrero de 2014

Bangtan Boys - 방탄소년단







Fotografías: Web
Arreglos: Alberto Carrera


¿Cómo reacciona un hombre homofóbico cuando su hijo se declara gay? "Parents of gay children"

Lo que ocurre cuando el típico ‘macho latino’, homofóbico, radical e intolerante descubre que su amado hijo es gay.


Nacho Vidal, el actor español que a sus 40 años ha participado en más de 3.500 películas eróticas en las que se ha acostado con más de 3.000 mujeres, y al que muchos consideran el más “hétero de los héteros”, soltó una confesión en su reciente visita a Bogotá que pocos esperaban: su hijo es gay. “Se viste de Barbie y se hace llamar Sara”, dijo.

“Cuando mis hijos llegan del colegio, el menor sube a su cuarto y baja vestido de torero, él quiere ser torero. Mi otro hijo, el mayor, baja vestido de Barbie, comienza a hablar así y así (imita sus ademanes con sus manos) y dice: ‘Me llamo Sara’”, dijo Nacho durante una entrevista realizada en el Talk Show ‘Los Secretos del Porno’, en un bar de Bogotá.

Nacho no sólo acepta a su hijo gay, sino que vive muy orgulloso de él por la valentía con la que ha afrontado y definido su condición sexual a muy corta edad. Pero no todo ‘macho’ tiene la tolerancia de Nacho Vidal.

Para la sicóloga Gloria Hurtado, “detrás de un machista o de un hombre que no valora a las mujeres hay un homosexual en potencia, es como si el hijo gay destapara el secreto del padre. No es algo consciente, el padre es el primer sorprendido: ‘Mi hijo pudo hacer lo que yo no pude, destapó esta situación’”.

“Lo que yo más condeno afuera es lo que no puedo aceptar en mí”, continúa Gloria H. El hijo de un machista es como su negativo. Y toda la rabia que ha tenido el padre por su propia incoherencia de no aceptar su sexualidad, la proyecta en su hijo, inconscientemente. “El machista dice ‘las mujeres no sirven’ y el hijo le hace caso al pie de la letra: ‘Papá, hago lo que tú dijiste, las mujeres no sirven, me quedo con los hombres’”.


En la mayoría de los casos el hijo gay de un padre machista sale del clóset ante su mamá o un hermano que les sirven de intermediarios, y el papá es el último en enterarse.

Lo ideal sería que padre e hijo hablaran sobre el tema, pero el hijo teme a ese padre castrador y siente todo el peso de su fuerza descalificadora. Todo el mundo le tiene miedo, aunque dice Gloria H. que detrás de su máscara de furioso, de sus actitudes prepotentes, está el temor a encontrar en su hijo un reflejo de lo que él es.

No parece ser el caso de Nacho, quien ha salido a contar en TV. sobre la condición sexual de su hijo, tampoco es el caso del exjugador de baloncesto Magic Johnson, quien salió en defensa de su hijo desde que este salió del clóset.

El basquetbolista contó que él y su esposa se sentaron con su hijo cuando tenía 13 años, “le dijimos que lo querríamos para siempre, pero que queríamos saber la verdad. ‘Lo importante es que seas tú mismo’”, le dijeron.


Sometidos al destierro

Los hijos de Nacho Vidal y Magic Johnson corrieron con suerte, no es el caso de quienes al salir del clóset son mandados al destierro, desheredados o ‘chantajeados’ para que no revelen su verdadera condición sexual.

Es el caso de Mónica*, una joven caleña que después de reconocerse lesbiana fue desterrada por su familia, quien se aseguró de comprarle un penthouse, proporcionarle una costosa beca de estudio y darle todas las comodidades con tal de que se cambiara el apellido e hiciera de cuenta que no se conocían.

“Para un padre machista el proceso de aceptación es largo y tormentoso por sus ideas radicales acerca de la sexualidad”, explica la terapeuta de familia Frauky Jiménez, quien conoció a un papá que al intuir que su hijo era homosexual, siempre lo trató con indiferencia, cubrió todas sus necesidades menos las de afecto y cuando fue mayor de edad le pidió que se fuera de la casa, dejando lastimada para siempre la autoestima del muchacho.

Un padre o una madre machistas experimentan frustración, tristeza, decepción y un sentimiento de culpabilidad que los remite a buscar las “faltas” en las que pudieron incurrir en la educación de sus hijos para que “salieran homosexuales”. Se culpan por el modo de crianza, o por “no haberse dado cuenta a tiempo”.

Otros intentan “curar” o “corregir” a sus hijos -como si se tratara de enfermos- con ayuda de sacerdotes, sexólogos, psicólogos, brujos e incluso tratamientos hormonales.


Frente a esta dolorosa realidad, la sexóloga Flavia Do Santos dice: “La homosexualidad no tiene cura porque no es una enfermedad, es una orientación, un gusto, y las personas deben ser respetadas por eso. Muchos padres creen que deben decidir de antemano las preferencias y gustos de sus hijos. Dicen, ‘tendrá un gran trabajo, se casará, nos dará nietos’ y condicionan su amor al cumplimiento de estas metas. Pero, si sus hijos no responden a sus expectativas, se frustran”.

“Lo prefiero muerto a homosexual” dicen algunas madres, tan o más machistas que muchos padres. Gloria H. oyó de boca de una mamá separada cosas como “Dios me lo va a curar”, “yo no lo eduqué para eso”, al enterarse de que su hijo, ya profesional, vivía con otro hombre. “Es una violencia soterrada muy fuerte, una negación de la condición sexual del hijo”, explica.

Una vez superan la negación de la homosexualidad de su hijo, algunos padres son atacados por los miedos: a que sea estigmatizado por la sociedad, a que no consiga trabajo o sea despedido por su orientación sexual, a que contraiga sida, a que sea víctima de un crimen de odio, a que pase una vejez en soledad.


Es así como Fabio*, administrador de empresas caleño de 33 años, dice que si pudiera retroceder el tiempo no habría admitido ante su familia que era homosexual.

“Siempre hubo y aún hay un rechazo muy fuerte, especialmente por parte de mi mamá”. “Yo tenía 22 años. Un domingo en la mañana estaba hablando por teléfono con un muchacho. En mi casa había dos líneas telefónicas y mi mamá levantó el auricular sin que yo me diera cuenta. La noté muy rara ese día, no me hablaba, luego me dijo que lo había escuchado todo”, cuenta Fabio.

Llegaron las lágrimas, los reproches, frases como: ‘Ya no eres más mi hijo’, ‘qué van a pensar los vecinos, la gente, la sociedad’, ‘no podemos vivir bajo el mismo techo’, ‘tienes que enderezarte, volverte normal’, ‘por qué no vas al sicólogo o buscas ayuda’.

Y durante tres meses, su madre lo atacó con sus miedos: ¿Y si contraes una enfermedad? ¿Y si te vuelves drogadicto? “No sé por qué unía una cosa con la otra”, se queja Fabio. En una de sus peleas, su mamá le dijo: ‘Su papá ya sabe que usted es gay y lo va a desheredar’. El padre de Fabio*, quien vivía fuera del país y mantenía comunicación telefónica con él, siempre lo trató con frialdad y ahora entendía por qué.

Fabio dice: “Una persona debería pensarlo dos veces antes de decirle a su familia la verdad. Es liberador que la gente lo sepa, pero lidiar con el rechazo, la humillación y los malos tratos, saber que tus papás no te apoyan ni te respetan es muy difícil”.

Para Flavia: “Confesarlo es liberador, pero a veces el hijo lo suelta como una bomba en el calor de una discusión o en una reunión familiar. Esa verdad debe contarse en un contexto íntimo donde, sin agresiones, muestre a sus padres que su preferencia sexual no es la que esperaban, pero que eso no cambiará el amor que les tiene”.


*Los nombres fueron cambiados a petición de las fuentes.

Por: Elpais.com.co
Fotografìas: Web
Arreglos: Alberto Carrera

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