miércoles, 3 de agosto de 2011

El matrimonio: un invento burgués

Esperar del matrimonio amor, deseo y una familia feliz es casi pedir lo imposible. Pero esa es una expectativa moderna y nació de una realidad económica.

Ninguna de las emociones que esperamos encontrar en un matrimonio moderno son inusuales. Aparecen bien descritas en el arte y la literatura de todas las culturas y eras. Lo que hace el matrimonio moderno extraordinario es la ambición de que todas las emociones deben ser disfrutadas durante toda la vida con la misma persona.

Los trovadores de la Provenza del siglo XII tenían una percepción compleja del amor romántico que incluía el dolor generado por la visión de una elegante figura, el insomnio por la esperanza de un encuentro, el poder de unas pocas palabras y de las miradas.

Pero estos cortesanos no tenían ninguna intención de combinar esas emociones con la realidad paralela de formar una familia, ni siquiera pretendían tener relaciones sexuales con aquellos a quienes amaban apasionadamente.

Emociones subversivas

Los libertinos de principios del siglo XVIII en París, por su parte, estaban muy familiarizados con el repertorio emocional del sexo: el placer de desabrochar las prendas de otra persona por primera vez, la emoción de explorarse el uno al otro a la luz de las velas, la emoción de seducir a alguien en secreto en una misa...

Sin embargo, estos eróticos aventureros sabían que sus placeres tenían muy poco que ver con sentar las bases de un compañerismo o con criar una tropa de niños.

Y el impulso de vivir en pequeños grupos familiares, en los que crezca la próxima generación, ha acompañado a la mayor parte de la Humanidad desde los primeros días en que caminamos sobre dos piernas en el Valle del Rift en África Oriental.

No obstante, muy rara vez eso llevó a la gente a pensar que tal vez la tarea de criar una familia estaría incompleta sin el ardiente instinto sexual o el deseo frecuente de ver a la pareja.

La incompatibilidad, o al menos en la independencia, de los lados romántico, sexual y familiar de la vida, se consideraba una característica sencilla y universal de la edad adulta hasta que, a mediados del siglo XVIII, en los países más prósperos de Europa, un nuevo y extraordinario ideal comenzó a tomar forma en un sector particular de la sociedad.

Amarse, desearse y reproducirse con una sola persona

Este ideal propuso que las personas casadas deberían no sólo tolerarse mutuamente por el bien de los niños, sino que, extraordinariamente, deberían también esforzarse en amar y desear profundamente a la pareja.

Debían manifestar en sus relaciones el mismo tipo de energía romántica como los trovadores habían mostrado por sus cortesanas y el mismo entusiasmo sexual como el que había sido explorado por los eróticos conocedores de la Francia aristocrática.

El nuevo ideal le planteó al mundo la noción de que uno podía satisfacer todas sus necesidades con sólo la ayuda de la otra persona.

Este ideal de matrimonio fue abrumadoramente creado y respaldado por una clase económica específica: la burguesía, cuyo equilibrio entre libertad y restricción reflejaba fielmente.

Ni tan ricos, ni tan pobres

En una economía en plena expansión, gracias a la evolución tecnológica y comercial, esta nueva clase podía tener más que las limitadas expectativas de órdenes inferiores.

Con un poco de dinero ahorrado, los abogados de la burguesía y los comerciantes podrían elevar sus expectativas y esperar más de una pareja que simplemente compañia para sobrevivir el próximo invierno.

Al mismo tiempo, sus recursos no eran ilimitados. Ellos no tenían el infinito tiempo libre de los trovadores quienes, como heredaban fortunas, podían pasarse tres semanas escribiendo una carta celebrando la belleza de la punta de la nariz de la amada.

Los burgueses tenían negocios y almacenes que dirigir.

Tampoco podía la burguesía permitirse la arrogancia social de los libertinos aristocráticos, cuyo poder y estatus les daba la confianza para romper corazones y destrozar familias, así como la riqueza necesaria para lidiar con las desagradables consecuencias de sus travesuras.

La burguesía estaba, por tanto, ni tan abatida como para no creer en el amor romántico ni tan liberada de la necesidad como para darse el lujo de enredos eróticos y emocionales sin límites.

La inversión en una sola persona, legal y eternamente contratada, representaba una frágil solución a su particular necesidad emocional y limitación práctica.

'Salario significa esclavitud'

No pudo haber sido una coincidencia que una fisión similar de la necesidad y la libertad se hiciera evidente justo en el mismo momento en relación con ese segundo pilar de la felicidad moderna: el trabajo.

Durante siglos, la idea de que el trabajo podría ser otra cosa que sufrimiento había sido totalmente inadmisible.

Aristóteles afirmó que todo el trabajo realizado a cambio de un salario era sinónimo de esclavitud, una desoladora valoración a la que el Cristianismo había añadido la idea de que la dureza del trabajo era una penitencia por los pecados de Adán.

A pesar de todo, en el mismo momento en que el matrimonio estaba siendo replanteado, hubo voces que comenzaron a discutir que el trabajo era tal vez algo más que un valle de lágrimas por la supervivencia; podría ser un camino hacia la autorrealización y la creatividad. Podría ser tan divertido como algo que uno hace sin que le paguen.

Las virtudes que la aristocracia había asociado previamente sólo con ocupaciones no remuneradas, empezaron a parecer posibles también en cierto tipo de empleos remunerados. Tal vez se podía convertir un hobby en trabajo. Tal vez uno podía hacer por dinero lo que habría querido hacer de todos modos.

¿El mito del matrimonio feliz?

El ideal burgués del trabajo, al igual que su equivalente matrimonial, era una encarnación de una posición intermedia.

Uno necesitaba trabajar por dinero pero el trabajo podía ser agradable -al igual que el matrimonio no podía escapar de las cargas tradicionales asociadas a la crianza y educación de los hijos- y, aun así, no tenía que carecer de algunas de las delicias de una aventura amorosa y una obsesión sexual.

La visión burguesa del matrimonio tornó a una serie de conductas en tabú, conductas que previamente eran toleradas o, al menos, no habían sido vistas como una causa de la destrucción de uno mismo o de su familia.

La idea de que se podía romper la familia por tener relaciones sexuales con alguien más habría sido ridícula para un libertino.

El ideal burgués no es una ilusión. Hay, por supuesto, matrimonios que fusionan perfectamente los tres elementos: romántico, erótico y familiar.

No podemos decir, como a veces los cínicos se siente tentados a hacer, que el matrimonio feliz es un mito. Es infinitamente más frustrante que eso. Es una posibilidad... aunque bastante rara.

No hay ninguna razón metafísica por la que el matrimonio no colme nuestras expectativas, el problema es que las probabilidades son mínimas.


POR: Alain de Botton. Filósofo. BBCMUNDO
ARREGLOS FOTOGRÀFICOS: ALBERTO CARRERA

lunes, 1 de agosto de 2011

La insoportable levedad porteña ¿ciudad gay friendly y conservadora?

Fito Páez tiró la primera piedra y desató un vendaval. Pero sus palabras apuntan a una forma de ser, más que a un comportamiento electoral. Escritores, intelectuales, historiadores y artistas ayudan a develarla esencia existencial de los capitalinos. Actividades e imágenes cotidianas ganaron terreno en la política, de la mano de Mauricio Macri.

El escritor checo Milan Kundera decía que su novela La insoportable levedad del ser era, más que un análisis filosófico, un intento de encontrar la esencia existencial de los personajes. Es difícil decir si lo logró, quizá porque es difícil desentrañar la esencia de las personas, entre ellas los porteños, contra quienes Fito Páez tiró la piedra sin esconder la mano (lo cual puede considerarse un mérito). Pero sus palabras tal vez vayan más allá de los resultados de la votación del domingo 10. Cuando escribió “a la mitad de los porteños le encanta aparentar más que ser”, “y siempre, siempre hacer caso a lo que mandan Dios y las buenas costumbres”, “gente egoísta. Gente sin swing”, parece referirse antes a una manera de ser que a una convicción ideológica.

“Mi papá decía que a los chicos los educan los padres o la televisión. Trasladando, a los adultos los educan los partidos políticos o la tele. El electorado de la ciudad es móvil, permeable a las modas, los carismas y la televisión, a partir de la cual se deciden los votos. Si Tinelli se presentara como candidato, no tengo dudas de que ganaría”, consideró el escritor Guillermo Martínez en un resumen que incluye un cambio en relación a años no tan lejanos. “Se quebró el pensamiento político, la idea de decidir el voto por un proyecto, en parte porque nadie cumple las promesas, y entonces aparece gente sin inserción, como Miguel Del Sel, y es tercera fuerza en Santa Fe. Para ser candidato hoy, hay que tener un doctorado en simpatía y bailes diversos, una especie de reino de la estupidez.” El autor de Crímenes imperceptibles analizó otra variante, la económica, que más temprano que tarde influye en el cuarto oscuro: “En la medida en que las clases medias tienen más poder adquisitivo, sus aspiraciones se parecen a las de las clases altas y son más proclives a candidatos de derecha que tengan algo de esa aura de riqueza y poder. No creo que los votantes defiendan a Macri por su gestión de gobierno, que a lo sumo consideran mediocre, pero se dejó de lado la evaluación”.

Coincidió el director de la Biblioteca Nacional, Horacio González, en que “el macrismo propone una profunda despolitización, una deshistorización electoral. Nadie pensó en el fenómeno que estaba generando, un bloque cultural profundo en la ciudad”. El sociólogo aclaró que con deshistorización se refiere a que “el macrismo se despoja de las ideologías argentinas, Echeverría, Yrigoyen, Perón, y las transforma en imágenes de la vida doméstica, de cumpleaños, casamientos, para decir que no hay conflicto. El ser macrista supone una suerte de estado de balance de las ideologías argentinas, despojadas de sus características más específicas. Además, hay un estilo evangélico que linda con la represión y el racismo, pero no se dice explícitamente. Es como si hubiera venido a resolver el problema de la derecha cerrada, en un ambiente de francachela”.

Martín Kohan, autor de Cuentas pendientes, entre otras novelas, aportó otra característica a esta búsqueda de la esencia porteña: “Buenos Aires es una ciudad opositora, vota en contra de lo que domina a nivel nacional. Durante cierto tiempo tuvimos la ilusión de que era progresista, por los gobiernos que elegía, como el de Ibarra, pero fue un triunfo engañoso. Acá hay quienes creen que no hay más ideología, como Macri, pero también quienes votan al revés de lo dominante, no importa el signo. Y hay franjas tremendamente conservadoras en muchos sentidos. Macri es una expresión bastante adecuada y no troglodita de ser de derecha: un poco impostadamente aprueba el casamiento igualitario, tiene esa movilidad ideológica que facilita un tipo de adhesión que mañana puede estar en otra sintonía”.

El sociólogo Atilio Borón también rescató la gestión de Aníbal Ibarra pero para argumentar que los habitantes de la ciudad estamos lejos del conservadurismo: “Pensar que hubo un tsunami ideológico entre los porteños es absurdo. Hay que preguntarse por la calidad de la oferta progresista. Hace más de un siglo que la ciudad lucha por la autonomía distrital y se encontró con un candidato que se presentaba a sí mismo como obediente delegado de la Casa Rosada”.

El DT Ángel Cappa, quizá por los devenires de su actividad, no es amigo de las definiciones tajantes y prefiere analizar el contexto de las situaciones: “El voto no siempre refleja a la gente. La derecha tuvo un mensaje y una opción clarísima y la izquierda ni siquiera tuvo una opción. En Recoleta, Belgrano o Palermo, la gente vota para que no cambie nada, pero en Parque Patricios o Boedo tendría que votar para que cambie todo. Sin embargo, ganó Macri”.

Para el cineasta Enrique Piñeyro “el voto de Capital muchas veces fue de centroizquierda y en este caso, creo que el problema está en la izquierda. A los efectos prácticos, me dan lo mismo los desvaríos de Fito que la opinión de Ricardo Fort. Me preocupa más que el jefe de Gabinete agravie a los votantes, es poco democrático. En general el voto acá fue medio progre, con lo cual me parece que este viraje se relaciona con los dirigentes”.

Nadie puede dudar de la diversidad de clases sociales, intereses y conflictos, una característica que atenta contra una idea aglutinante para los porteños. Por otro lado, si se considera que uno de los significados de “swing” es, en relación a los jugadores de golf, el “movimiento oscilatorio”, puede decirse que, mal que le pese a Fito, los porteños tenemos mucho.

¿Y el voto gay?

En el caso de Macri, las primeras declaraciones que sobre nuestra comunidad se pueden recordar, por su alto impacto, fueron las realizadas al diario Página 12, durante el mes de junio de 2007, en plena campaña por la jefatura de esta ciudad. El entonces candidato opinaba que el homosexual “no es una persona ciento por ciento sana”, que la homosexualidad es “una desviación no deseada”, e incluso, ante la insistencia del periodista, remataba: “Y, ¿qué voy a pensar? ¿Que lo que hacen está bárbaro? ¿Usted festejaría que su hijo fuera homosexual? Por favor. El mundo nos ha hecho para que nos juntemos con una mujer”.

La reacción no se hizo esperar. En aquel momento, las organizaciones de Lesbianas, Gays, Bisexuales y Trans pidieron no votar a Macri, y que lo hiciera por Filmus, quien también era el principal oponente en aquellas elecciones.

No obstante sus indefiniciones políticas hacia nuestra comunidad, la gestión de Mauricio Macri como jefe de gobierno porteño impulsó como ninguna otra el comercio y el turismo LGBT, a través de la acción ejecutiva de su Ministro de Turismo y Cultura, Hernán Lombardi, quien fuera responsable, entre otros logros, del desembarco del Hotel Axel en nuestra ciudad.

Tal vez fue este impulso comercial el que acercó a Macri a nuestra comunidad, animándose a acciones más concretas, como en el año 2008, cuando instituyó el 17 de mayo como “Día de la Lucha contra la Discriminación por Orientación Sexual o Identidad de Género”. También es válido recordar que el mundial de fútbol gay se llevó a cabo en Buenos Aires, con el apoyo de la Secretaria de Deportes porteña.

Sin embargo, las políticas no fueron tan claras para la población trans. En una entrevista otorgada a Página 12, en junio de 2009, Alex Freyre declaraba: “Si fuera por Macri, a las travestis las mandaría de una patada a la provincia, sin reconocer que son tan ciudadanas como él”. El disgusto de Freyre se debía en aquella oportunidad a la clausura de una academia de peluquería y costura para las personas trans que quisieran aprender un oficio y salir de la prostitución. “Ahora no está en funcionamiento porque Macri cerró el programa ‘Nuevos Roles Laborales’, que es el que permitía financiarlo. Lo cerró apenas asumió”, detallaba.

Ya en agosto de 2009, Macri sorprendía apareciendo en la tapa de la revista gay Romeo Mag, y brindando una interesante entrevista a Jorge Rial. Este suceso marcaría la etapa de mayor acercamiento a nuestra comunidad durante su gestión, que sería coronada por su decisión de no apelar el fallo de la jueza Gabriela Seijas, que habilitaba el matrimonio civil de Alex Freyre y José María Di Bello, hacia noviembre del mismo año. “Lo más importante es que podamos vivir en libertad sin perjudicar el derecho de los otros”, había declarado Macri.

Entonces, ¿Por qué ganó Macri si su gestión es de regular a mala?

Frente a una derrota siempre es más fácil ubicar la responsabilidad en los otros. Es la manera más fácil, pero también la menos inteligente.

El Fantasma de la Opera. Jacek Bilczynski por Joanna Kustra











Nuestros comportamientos y la adicción a sufrir

Generalmente asociamos las adicciones al consumo de sustancias, como cigarrillos, alcohol, drogas, pero también podemos ser adictos al sexo, a las relaciones, a las compras, al trabajo, a la comida.

En realidad somos adictos a una infinidad de cosas. También podemos tener adicción por ciertas acciones, ciertos comportamientos, ciertas ideas, ciertas emociones. Es decir, nuestro "ser adictos a algo" es nuestra dependencia a ese consumo o sustancia, o a alguna acción, o a un sentir, o a un pensar.

El punto de la dependencia es la necesidad, y aquí es donde aparece ese lugar interno, ese lugar en donde estamos separados de nosotros mismos, en donde nos sentimos separados del amor y creemos que necesitamos algo más, algo externo a nosotros para ser felices, para ser amados, para estar en paz. Cuando somos dependientes de nuestras adicciones creemos que ellas son lo más importante, nos domina la urgencia de satisfacerlas, pero cuando sanamos la raíz de las mismas, nosotros, nuestro bienestar, el amor y la paz interna, pasan a ser lo más importante.

La adicción nos lleva a que nos abandonemos constantemente. Ese abandono es un lugar de separación de nosotros mismos en el que hay miedo, hay sufrimiento. Si te enfocas en amarte a ti mismo, en expandir tu conciencia de la forma que prefieras, te permitirás sanar ese lugar y, como consecuencia, la raíz de estos comportamientos se sanará y desaparecerá. Nuestra vida se transforma entonces en un fluir constante, abundante de amor, de alegría, en el que experimentas paz interna y la compartes en tu entorno.

Si el salir de compras o el no resistir comprar es tu adicción, será lo que te llevará a sufrir y castigarte, a sentir culpa y todo lo que con ello viene. Lo mismo sucede con la droga, el alcohol, o el pelear, el discutir para tener la razón, ya que utilizamos todo esto para evitar conectarnos con la inseguridad y el miedo a no ser aceptados por los otros. En realidad no importa cuál sea la adicción, lo importante es enfocarte en amarte más. ¿Y cómo hacemos esto?

Para empezar, cuando uno tiene el impulso o hasta la compulsión de algo externo, cuando no puedes no seguir comiendo, o no puedes parar de comprar infinidad de cosas que sabes que no necesitas pero que sigues poniendo en el carrito, o cuando no puedes parar de beber o cuando estás con la adrenalina y no puedes parar de discutir, o no puedes parar de drogarte, mira hacia ese lugar, hacia esa acción como con una cierta distancia entre tú mismo y lo actuado. Tal vez puedas llegar a diferenciar esto. Si utilizas mis facetas, son un elemento perfecto, son las que están en el título que recomiendo siempre.

Si tienes una técnica específica de meditación o concentración, utilízalo en ese momento. Estás tú y está esa acción que no puedes parar. Esa acción te lleva al mismo lugar de siempre, ¿verdad? ¿Quieres cambiar? Tienes entonces que hacer algo completamente diferente: en vez de enfocar tu atención en lo externo, la llevas a lo interno. Comenzarás a sentir, y entonces lo podrás hacer.

Así puedes sanar esto sin necesidad de complicación, puedes conectarte con la fuente de tus miedos y tu sufrimiento, los que no te permiten ser feliz, y puedes transformarla en una fuente ilimitada de paz, alegria, abundancia, amor que se comparte, que das y que crece, expandiéndose en cada momento más y más.


POR: ISHA. DIARIOLOSANDES
ARREGLOS: ALBERTO CARRERA

ACCIDENTES VIALES. ¡Basta! O uno se cuida en el boliche, o todos tomamos… un taxi

SOY TÍO Y ESTOY RODEADO DE ADOLESCENTE Y ME DUELE VER COMO CADA DÍA MUEREN TANTOS JÓVENES EN ACCIDENTES DE TRANSITO EN MENDOZA, PERO HAY UN TEMA MUY PUNTUAL AL QUE NO LLEGO A COMPRENDER.........POR QUE UN PADRE RESPONSABLE LE DA UN VEHÍCULO A SUS HIJOS PARA SALIR UN VIERNES O SÁBADO A LA NOCHE?? NO ES COMO DARLES UN ARMA PARA QUE SE SUICIDEN O PARA QUE COMETAN UN DELITO? HE PASADO POR ESA ETAPA Y CON TODOS LOS EXCESOS QUE SE PUEDAN IMAGINAR, NO SOY NADIE PARA DAR CÁTEDRA….PERO NUNCA PERDÍ EL CONTROL GRACIAS A DIOS, PERO HOY ESTOY SOBRE PASADO CON ESTA ERA DE INCONSCIENCIA COLECTIVA COMO SOCIEDAD. EN QUE ESTAMOS FALLANDO……POR QUE ESPERAMOS A QUE NOS SUCEDA A NOSOTROS Y LLORAR LUEGO A NUESTROS AMADOS Y PREMATUROS SERES.

SALGO MUY A MENUDO POR LA NOCHE DE LA PROVINCIA Y VEO DÍA A DÍA COMO SE NOS ESCAPAN DE LAS MANOS LOS TEMAS EN LA QUE HAY QUE PONER EL OJO, COMO HORARIOS DE ENTRADA Y SALIDA Y OTRAS TONTERÍAS, PERO DONDE ESTA LA EDUCACIÒN Y LA CONTENCIÓN COMO PADRES Y FAMILIA?? LUEGO TRATAMOS DE HACER JUICIOS AL ESTADO DE TURNO PARA BUSCAR CULPABLES DONDE NO LOS HAY. HOY TODOS SABEMOS QUE NOS ENFRENTAMOS A UN DIFÍCIL CAMINO, PERO SE PUEDE, CLARO QUE SE PUEDE…..TOMEMOS CONCIENCIA HOY O EL PRÓXIMO FIN DE SEMANA PODRÍA SER DEMASIADO TARDE .

EN EL MUNDO SE ESTÁN HACIENDO COSAS PARA EVITAR TODO ESTO, SI NO TENEMOS CAPACIDAD PARA PROMOVER NUEVAS ALTERNATIVAS……..ENTONCES IMITEMOS AL QUE SABE O PIDAMOS AYUDA.

La cantidad de jóvenes que se matan a la salida de los boliches nos obliga a pensar dos veces en lo que estamos haciendo. Sin ninguna careta te propongo dos caminos a seguir para evitar que en nuestro grupo de amigos ocurra una tragedia, como las que vemos casi todos los sábados y los domingos en la mañana.

Antes que nada debo aclarar, que no escribo desde una tribuna por encima de los jóvenes. Soy uno de ellos, uno más de los que todos los fines de semana salen a bailar, a tomar algo o a algún cumpleaños. Sin esa “careta”, me permito contarles sobre mi experiencia personal. No les habla ningún doctor desde la crítica porque sí y por supuesto que la intención no es juzgar a nadie.

Para nuestra generación la libertad es un valor intocable, sentimos esa capacidad de romper barreras que otras generaciones creyeron intocables. Esta cualidad tiene miles de costados positivos, pero también muchos negativos. No reconocemos el límite de nuestras libertades, no notamos cuando estamos poniendo en riesgo nuestra vida, la de quienes nos acompañan y la de quienes transitan tranquilamente por la calle.

Vamos a tratar de trazar una línea, sabés si lo has hecho, que tomar alcohol en grandes cantidades es una mala decisión. Las secuelas físicas del día siguiente son señal suficiente sobre lo que genera en el cuerpo una borrachera grande. Sin embargo, nadie va a sacarte de la mano ningún vaso, somos personas mayores que tenemos la posibilidad de tomar decisiones equivocadas. Tan equivocadas como quienes deciden fumar y acortar su vida a cambio de varios paquetes de puchos. Pero el límite está claro cuando salís del boliche.

Si tomaste y tus amigos también, ponerse al volante ya no es un acto de libertad sino de potencial criminalidad. Ya no estás en ejercicio de capacidades bien ganadas sino que estas jugando con el destino, poniendo en juego no sólo tu vida sino también la de los que te acompañan y la de los desafortunados que se crucen con vos en la calle.

Es cierto que nadie nos enseño, ni en la escuela, ni antes de sacarte el carnet el riesgo que significa manejar un auto sin estar en condiciones. Es cierto que nadie se preocupa por lo que hacemos al volante antes de que alguien muera. Es cierto que la ley de diversión nocturna en vez de protegernos nos pone en riesgo no sólo a la salida sino también al horario de entrada a los boliches, también es cierto que en lugar de acabar con la previa la desdibujó e hizo más peligrosa. Si bien todas esas cosas son ciertas, seamos adultos como reclamamos cuando nos tratan como adolescentes y hagámonos cargo de esto. Si manejas cuidate y si todos tomamos, tomemos un taxi y volvamos también todos a casa.

POR: Juan Manuel Martínez. MDZ

Programa enseña a adolescentes la realidad sobre el beber y manejar:

El programa 'Every 15 Minutes', diseñado para crear conciencia en los adolescentes sobre el terrible peligro que implica manejar luego de haber bebido, ha estado dándole la vuelta a las preparatorias de la nación.

El programa simula un accidente automovilístico originado por el abuso del alcohol. El escenario es el estacionamiento de una escuela y es tremendamente realista. Las "víctimas" muestran heridas fabricadas con maquillaje y son sacadas del lugar en camilla, mientras los estudiantes observan.

POR: BUENOS PADRES


Bailey feat. Sarah Howells. "In My Veins"

BUEN COMIENZO DE SEMANA.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...