lunes, 25 de noviembre de 2013

Cáncer de pene y lesiones pre malignas y los hábitos de higiene. "Dick Cancer"

Es un tema bastante importante y delicado porque, aunque los varones no quieran creerlo, el cáncer de pene es una de las enfermedades que está adquiriendo una mayor continuidad por el hecho de que está producido por un papiloma virus. Este es el motivo inicial por el que aparecen estas lesiones. 


También hay que indicar que es una enfermedad que se puede diagnosticar a tiempo siempre y cuando uno vaya al urólogo cuando se presente una lesión en el pene. No hay que pensar que estas ampollitas o verrugas que a veces aparecen no tienen importancia. Todas tienes que ser vistas por un urólogo y dermatólogo para que puedan ser, de ser el caso, extirpadas. 

Hay algunos casos de cáncer de pene que terminan con la amputación del miembro viril, lo cual es algo muy grave para el varón ya que con eso puede terminar su vida sexual. 

Por lo tanto si usted tiene algún tipo de verruga, lesión, ampolla o cambio de coloración en la piel, no lo dude, acérquese al médico urólogo para evitar que esto vaya a ser una lesión maligna.  


El cáncer de pene se presenta en hombres de aproximadamente 50 años de edad. Representa al 5% de los tumores urogenitales masculinos pero su incidencia es muy variable, pudiendo en algunos países llegar al 10% de las patologías malignas masculinas, y esto relacionado directamente con hábitos higiénicos y culturales.

“Existe una relación directa entre la aparición de esta patología y factores irritativos y carcinogenéticos que existen en el esmegma y que no han sido identificados todavía. Es por ello que los hábitos higiénicos condicionan la presencia de dicha enfermedad. La variada incidencia en distintos países estaría condicionada por el factor cultural y económico que incide en la higiene, es por esto que en diferentes culturas donde se le practica la circuncisión ritual a temprana edad no existe cáncer de pene”, explicó el urólogo Luis Alfredo Soto Rendón. 


Es dudosa la relación etiopatogénica entre el herpes genital, enfermedades venéreas y este tumor. Pero hay estudios que demuestran que en un alto porcentaje de tumores de pene coexiste la lesión con infección por papiloma venéreo humano (VPH).

El pene es un órgano recubierto por piel y la patología tumoral se desarrolla a partir de dicho epitelio, por lo tanto el 96% es de estirpe epitelial (escamosos). El 4% restante se reparte en basocelulares, melanomas, sarcoma de Kaposi (patología que ha aumentado su incidencia desde la aparición del Sida, y en tumores secundarios a leucemias o linfomas.


“El cáncer de este tipo se presenta como una lesión visible a nivel del glande siempre que el prepucio pueda rebatirse. De no ser así la lesión puede palparse a través de él como una zona irregular, endurecida. En ocasiones ulcera y perfora el prepucio, exteriorizándose hacia el exterior. Es una lesión ulcero vegetante, a veces sangrante, que habitualmente se infecta produciendo un olor fétido. 

“En oportunidades dicho olor hace reconocer la patología en cuanto el paciente ingresa al consultorio, esta va acompañada de dolor. La progresión de la enfermedad es locorregional y temprana por lo que es común encontrar adenopatías inguinales, uni o bilaterales que en ocasiones se presentan como formaciones únicas, móviles, y en otras se ven como grandes masas, fijas, adheridas a planos profundos, ulceradas y supuradas. En estados avanzados pueden agregarse los síntomas producto de las metástasis a distancia, que aparecen tardíamente”, aseguró el especialista. 


Tratamiento 

Siempre el tratamiento se inicia por el tumor primario. La infección acompaña habitualmente a estos tumores por lo tanto se desarrollan procesos inflamatorios en los ganglios regionales que condicionan la utilización de antibioticoterapia durante seis semanas previo al tratamiento del componente ganglionar. Existen diferentes tipos de localización de estos tumores lo que hacen que el especialista realice un procedimiento específico para cada caso.


Etapas

El mejor tratamiento que existe hoy en día para luchar contra el cáncer es, sin lugar a dudas, detectarlo a tiempo. Acudir al especialista cuando todavía no se ha desarrollado es fundamental para que el paciente se pueda recuperar completamente. 

El cáncer de pene, como el resto de cánceres, no llega un día de repente, tiene una evolución. Por eso, tanto el paciente como, sobre todo, el especialista, deben conocer en qué estado de desarrollo se encuentra el órgano afectado cuando se comienza el tratamiento. Las etapas de desarrollo del cáncer de pene son las siguientes: 


Etapa I: Las células cancerígenas se encuentran solo en la superficie del glande y del prepucio. 

Etapa II: Las células cancerígenas se encuentran en los tejidos internos del glande y se han extendido por los cuerpos cavernosos. 

Etapa III: Las células cancerígenas se encuentran en el pene y se han extendido a los ganglios linfáticos de la ingle. 

Etapa IV: Las células cancerígenas se encuentran en todo el pene y en las glándulas linfáticas de la ingle y se han podido expandir a otras partes del cuerpo. 


Causas 

“Realmente, el hecho de que las células se vuelvan en contra de su propio organismo no son conocidas. Sin embargo existe una serie de factores que incrementan el riesgo de padecer un cáncer en cualquiera de sus presentaciones. Entre ellos, destaca el consumo de tabaco que provoca, directa o indirectamente, al menos la mitad de los casos. Más de 30 virus del papiloma humano pueden transmitirse por contacto sexual. Algunos virus del VPH, pueden hacer que aparezcan verrugas en los genitales o en el ano o cerca de ellos. Los estudios sugieren que esta clase de virus puede tener un papel muy importante en los cánceres de ano, de vulva, vagina y pene”, indicó el urólogo. 

La aparición de anticuerpos en el 60 % de los pacientes con cáncer de pene contra el llamado virus VPH, hace pensar que este está implicado en el desarrollo de esta enfermedad. 


Diagnóstico

- Exploración física. 
- Análisis de sangre y orina.
- Escáner del paciente.
- Extracción de una muestra de tejido.
- Urografía intravenosa.
- Uretrocistografía. 
- Ecografía.

Por último, puede ser recomendable extraer una muestra de los ganglios linfáticos del abdomen para que un patólogo examine si están contaminados con células cancerígenas o no. 



Por: Dr. Max Lazo - Médico urólogo - Rpp.com.pe - Cronicadelquindio.com
Fotografìas: Web
Arreglos: Alberto Carrera


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