"Súper Mario Bros es un juego gay", reveló su creador. El diseñador Shigeru Miyamoto
confesó que el juego era una alegoría a la comunidad homosexual donde
Luigi y Mario no eran hermanos, sino amantes.
Para generaciones de fanáticos de los videojuegos, sin dudas será una
sorpresa la ideología oculta detrás del popular juego "Súper Mario
Bros". Según reveló días atrás su creador, Shigeru Miyamoto, el juego de
los supuestos hermanos con bigotes era inicialmente una alegoría a la
comunidad gay donde Luigi y Mario no eran hermanos, sino amantes gay.
"Esa fue la intención original del juego, era un juego cargado de
signos de la cultura gay, Luigi y Mario eran pareja gay tratando de
enfrentar los retos de una sociedad que los rechaza", reveló Miyamoto,
ante la insistencia de la prensa al pedirle opinión por un estudio que
sugería que los chicos en la actualidad percibían a los personajes como
una pareja.
"Más adelante, al introducirlo al mercado internacional se adecuaron
algunos contenidos e intenciones para llegar a un público occidental,
pero si observan con cuidado, muchos de los conceptos originales están
presentes", añadió el diseñador y productor de videojuegos japonés que
trabaja para Nintendo desde 1977, en el marco de la presentación del
juego de estrategia Pikmin 3.
Antes de la revelación oficial, algunos investigadores como James
Gardner de la Universidad de Wisconsin sostenían que diversos elementos
de "Súper Mario Bros" eran claras referencias a la sub-cultura gay.
"La princesa, no es real sino que es una alegoría a la feminidad
tradicional representada como un símil de la homosexualidad", afirma el
sitio Cienciaseminal.com.
Además, en el juego los "amantes" luchan constantemente, castillo
tras castillo, para "al final aprender que la identidad gay va más allá
de una simulación de lo femenino".
Por otro lado, también existen distintos elementos fálicos en el
juego: para poder terminar cada nivel, Mario y Luigi se tienen que
deslizar por un asta; para pasar de un lugar a otro deben saltar o
ingresar en tubos; y para ganar vidas o beneficios deben saltar sobre
hongos que poseen similitudes con el glande masculino.
Otros investigadores como James Paul Gee, consideran que el hecho de
que ambos personajes sean plomeros es una clara alegoría a la
homosexualidad ya que su ocupación principal es revisar tuberías.
Por último, otros análisis revelaron que el enemigo por antonomasia
de la pareja, Koopa, es una versión de la masculinidad exagerada, "el
monstruo del machismo", que es combatido cuando Mario o Luigi,
literalmente, se lo montan.
POR: DIARIOUNO.COM.AR
IMAGENES: WEB
ARREGLOS: ALBERTO CARRERA