Mostrando entradas con la etiqueta Marruecos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Marruecos. Mostrar todas las entradas

jueves, 9 de octubre de 2014

Marruecos: Liberan a Ray Cole el Británico preso por ser homosexual. "Morocco country unwelcome" Marruecos país No Grato

Liberado el británico apresado por tener relaciones gays en Marruecos. Ray Cole regresa a su país tras ser detenido cuando paseaba con su pareja.


Ray Cole, el jubilado británico de 69 años detenido y condenado en Marruecos a cuatro meses de cárcel por tener relaciones homosexuales con su pareja marroquí de unos 20 años, fue liberado esta tarde y regresa ya en avión a su país. Así lo ha confirmado su hijo, Adrian, y la página web de la organización Change.org que le ayudó a montar la campaña de ayuda que cosechó en poco tiempo más de 21.400 firmas para lograr su liberación y repatriación al Reino Unido.

Cole, residente habitualmente en Deal, al sur de Londres, había sido condenado en un juicio el pasado 2 de octubre. Su hijo, varias organizaciones no gubernamentales y de derechos humanos y hasta el diputado tory de su circunscripción, habían montado estos días una fuerte campaña de boicot turístico contra Marruecos para lograr su puesta en libertad y esa presión ha dado hoy sus frutos.

La homosexualidad continúa siendo un delito en Marruecos y está tipificada en el Código Penal con penas de seis meses a tres años de prisión. El artículo en cuestión apunta contra los que cometieran “actos licenciosos o contra natura con un individuo del mismo sexo”. La propia página web del Ministerio de Asuntos Exteriores británica (Foreign Office) alerta de que “la homosexualidad es una infracción penal en Marruecos”. Pero los casos de detenciones y encarcelamientos de extranjeros, aunque suceden como denunció de nuevo el pasado verano Human Rights Watch, no son habituales, como admite Gillian Edwards, el responsable de la asociación de turoperadores británica.

Ray Cole había reconocido en su entorno su homosexualidad hacía poco tiempo. Este verano acudió a Marruecos a disfrutar de las vacaciones. Allí tenía, además, a su compañero, Human Rights Watch, de unos 20 años. El pasado 18 de septiembre ambos acudieron a un centro comercial del barrio de Gueliz, en Marraquech, y fueron controlados y seguidos por la policía, según se ha sabido ahora, porque habían mantenido algún tipo de gestos o actitud “con connotación sexual”. La policía les detuvo luego, en una parada de autobús.


Tanto Ray como su pareja fueron encarcelados en la prisión de Oudaya, con muy mala fama como muchas otras en Marruecos. Estuvieron casi una semana incomunicados. Ray Cole, que sí admitió haber mantenido relaciones sexuales con su pareja, estaba tan confuso y nervioso que rechazó en un primer momento la ayuda del consulado británico. El joven marroquí negó esa relación y sostuvo que solo era amigo de otra hija diplomática de Ray (Gemma). De la situación actual de este hombre se desconoce todo.

El pasado 2 de octubre ambos fueron condenados a cuatro meses de cárcel porque el juez consideró determinantes unas fotos con actos sexuales que se habrían encontrado en los móviles personales de los dos. El hijo de Ray calificó ese juicio como una “farsa”.

Adrian Cole, tras tardar varias semanas en poder tener una conversación con su padre, había apelado este lunes a su liberación y repatriación cuanto antes a su país porque le observaba ya muy deprimido y porque en su día había sufrido dos ataques al corazón. El hijo había denunciado también que en la cárcel de Oudaya su padre dormía en el suelo de una sala preparada para 40 personas con otros 60 presos condenados por delitos de violación, pedofilia y asesinatos.

La familia, la organización Change.org y la Asociación Marroquí de Derechos Humanos (AMDH) habían lanzado una muy seguida campaña en Twitter (con la etiqueta #freeraycole) y en Facebook para lograr sulibertad.


Charlie Elphicke, el diputado conservador (tory) de la circunscripción de Cole (en Dover-Dale), había pedido incluso el boicot turístico contra Marruecos: “He hecho todo lo posible para liberarle y exhorto a no visitar Marruecos porque si alguien va a correr el peligro de enfrentarse a acusaciones falsas y delitos medievales. Marruecos no es seguro para los turistas británicos”. Los ciudadanos británicos eran hasta ahora el cuarto cupo en importancia (tras franceses, españoles y alemanes) en los destinos turísticos marroquíes con casi medio millón de visitantes al año.

Por: Javier casqueiro - Elpais.com
Imagenes: Web
Arreglos: AC

lunes, 21 de abril de 2014

Abdellah Taïa es el primer escritor Àrabe en declararse homosexual. Musulmán, gay, y sin ofrecer disculpas. ''Homosexual Against All Odds’'

Hace ocho años, el autor Abdellah Taïa, se dio a conocer al público marroquí en sus libros y en los medios de comunicación, apareciendo en la portada de una revista con el título ''Homosexual Against All Odds’'.


Nació dentro de la biblioteca pública de Rabat en Marruecos, donde su padre trabajaba como conserje y donde su familia vivió hasta que él cumplió dos años. Durante la mayor parte de su infancia, ocultó su sexualidad lo mejor que pudo, pero su comportamiento afeminado le trajo burlas y abusos, aun cuando más tarde se convertiría en una fuente de inspiración artística.

Hace unos ocho años, el autor Abdellah Taïa, ahora de 40 años, se dio a conocer al público marroquí en sus libros y en los medios de comunicación, apareciendo en la portada de una revista con el título ''Homosexual Against All Odds’'.

Fue un acto que lo convirtió en una de las pocas personas que públicamente declararon su orientación sexual en Marruecos, donde la homosexualidad es un delito. Recuerda que la parte más difícil era enfrentar a su familia. Probablemente siempre lo supieron, dijo, pero simplemente nunca hablaron de ello. Aun así, pasaron años antes de superar las desavenencias.

''Ellos lloraron y gritaron,'' dijo Taïa, que ahora vive en París. ''Lloré cuando me reclamaron. Pero no voy a pedir disculpas. Nunca’'.




En febrero, Taïa presentó su película ''Salvation Army’', en el Festival Nacional de Cine de Tánger, una adaptación de su libro del mismo título y un prometedor debut del director que dio al mundo árabe su primer protagonista gay en pantalla. La película, que ya se ha exhibido en los festivales de Toronto y Venecia y ganó el Gran Premio en el Festival Fílmico de Angers, en Francia; se presentó en el Festival de Nuevos Directores en Nueva York en marzo.

“Salvation Army” se basa en la vida del autor que crece en Marruecos, su despertar sexual, su fascinación por un hermano 20 años mayor, sus encuentros con hombres mayores en los oscuros callejones y su compleja relación con su madre y seis hermanas que se burlaban de él por ser demasiado femenino o muy unido a ellas.

El rodaje de la película se hizo en dos países y le planteó claras opciones artísticas: no hay voz en off, no hay música, no hay escenas de amor explícitas. La película detalla un viaje con su hermano en la que los dos hombres se unieron y, unos años más tarde, una aventura con un hombre suizo. Después se trasladarse a Suiza cuando tenía unos 20 años, se conecta de nuevo con su madre.


Pero la película también muestra la ira y la frustración del joven Abdellah, que mantiene a raya los avances de hombres de edad avanzada en una sociedad que rechaza públicamente a los homosexuales.

''Una gran cantidad de hombres en Marruecos tienen relaciones sexuales con hombres, pero me veía femenina, así que, era el único homosexual’', dijo. ''En Marruecos, la tensión sexual está en todas partes y yo quería mostrarlo en mi película sin tener escenas de sexo crudo; mantenerme fiel a esas conductas secretas.

Una noche, cuando tenía 13 años y estaba con su familia, unos borrachos le llamaron por su nombre desde fuera de la casa, y le pidieron que bajara a entretenerlos; una escena traumática que recordó en un artículo de opinión del New York Times, ''A boy to be Sacrrificed" . Después de eso, decidió cambiar su personalidad, eliminar sus gestos afeminados para evitar que los hombres le pidiesen favores sexuales.

Estudió intensamente, aprendiendo francés para poder trasladarse a Europa y escapar de la opresión; se trasladó a Suiza en 1998 y luego a Francia al año siguiente.

''No puedo vivir en Marruecos '', dijo Taïa en una entrevista en una brasserie parisina.'' Todo el barrio quería violarme. Una gran cantidad de personas en Marruecos son abusadas por un primo o un vecino, pero la sociedad no los protege. Allí, la violación es insignificante. No hay nada que se pueda hacer’'.

El autor dice que él se considera musulmán porque es muy espiritual, y cree que la libertad ha existido en el Islam a través de personas como el filósofo árabe Averroes y el poeta iraní Rumi, y en obras como ''Las 1001 Noches’'.

''No quiero distanciarme del Islam’', dijo. ''Es parte de mi identidad. No porque soy gay voy a rechazarlo. Necesitamos recuperar esa libertad que ha existido en el Islam’'.
Sus libros han despertado algunas críticas y reacciones negativas. Sus escritos, en particular, han sido criticado como indisciplinados, como si hubiera sido dictado. Otros dicen que se trata de la crudeza de su escritura lo que hace que su trabajo sea auténtico y conmovedor.



Taïa dice que siempre quiso ser director de cine. Se convirtió en escritor por accidente al escribir todos sus pensamientos y experiencias en un diario para aprender francés. Si bien él se inspira en sus experiencias durante su crecimiento, dice que nunca ha visto al arte como un medio para exorcizar el dolor y el abuso que sufrió cuando era niño y adolescente.

''Los libros, como la película, no resuelven nada’', dijo. ''Mis neurosis son, en cierto nivel, lo que podríamos llamar mi creatividad. Pero lo que produzco artísticamente no me ayuda en absoluto en mi vida real. Nada ha sido resuelto. Todo es complejo, complicado. Sinceramente creo que sólo el amor puede sanar y calmar a las almas atribuladas’'.

Dice que no tiene ninguna preferencia entre la escritura y el cine. ''Para mí, los dos tienen el mismo origen: las maravillosas películas egipcias que descubrí con mi familia en la televisión marroquí durante mi infancia. Todo viene de las imágenes. Durante años, mi cerebro se ha estructurado a partir de imágenes de películas que pensé y repensé, de una manera a la vez ingenua y grave. Voy a seguir escribiendo libros inspirados por las imágenes – y por mis neurosis, por supuesto’'.

Hoy en día ha restaurado las relaciones con la mayoría de los miembros de la familia, aunque todavía hay momentos incómodos. Su hermano mayor, siempre frío y distante, se mantiene alejado, un punto de especial dolor para Taïa. El hermano fue siempre adorado por toda la familia, no sólo por su carisma, sino porque él los sacó de la pobreza cuando tomó varios puestos en el gobierno antes de casarse a la edad de 35.

Su madre murió poco después de que Taïa saliera de Marruecos, y ahora tiene una relación cordial con sus hermanas. Cuenta con más de 40 sobrinas y sobrinos, que simbolizan una nueva generación de marroquíes, con mente más abierta – que a menudo le envían mensajes de aliento en su página oficial de Facebook.

Aún así, a Taïa le resulta muy difícil volver a casa.

''No puedo hablar con ellos’', dijo. ''Sólo soy un ser humano. Se avergonzaban de mí. Siempre lo sentí. No quiero que estén orgullosos de mí. Y de todos modos, no lo están’'.

Fue uno de los pocos autores marroquíes que denunció las políticas opresivas del reino y respaldó fuertemente el movimiento del 20 de febrero, que encabezó las protestas en Marruecos en 2011 exigiendo reformas democráticas. Sus pensamientos sobre esta experiencia se detallan en algunos capítulos del libro ''Arabs Are No Longer Afraid’', que fue lanzado en la Bienal del Whitney Museum de Nueva York, en marzo pasado.

''No podemos decir que no hay cultura de libertad dentro de un pueblo que tuvo a alguien como Mahmud Darwish,'' dijo, refiriéndose al poeta palestino que murió en 2008.

Taïa está trabajando en su próximo libro: una historia sobre las prostitutas marroquíes de edad que al final de sus carreras, de gira por el mundo, han aterrizado en París. Vive en un pequeño apartamento cerca de la céntrica Place de la République, y laboró como niñera por más de 10 años para poder financiar su trabajo. Todavía no ha encontrado el amor, pero está convencido de que eso curará sus heridas.

''Lloran mucho, pero luego buscan venganza’', dijo refiriéndose a sus amantes anteriores. ''Tienen razón. Es el amor. No hay reglas’'.


Por: The New York Times - Elfinanciero.com.mx
Fotografìas: Web
Arreglos: Alberto Carrera

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...