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sábado, 9 de agosto de 2014

Uganda: La Corte Constitucional anula la ley “Anti-Gay” law annulment

El Tribunal Constitucional de Uganda ha anulado este viernes, por unanimidad, la ley que condenaba a cadena perpetua a los homosexuales y prohibía la existencia de asociaciones de gays y lesbianas, que fue aprobada por el presidente Yoweri Museveni en febrero de este año.


El tribunal ha estimado que la normativa, que elevaba las penas contra el colectivo homosexual hasta la cadena perpetua por la comisión de actos homosexuales "con agravantes", es anticonstitucional, ya que no contó con el mínimo de votos necesarios, al menos el respaldo de un tercio de los parlamentarios presentes en el momento de la votación, cuando se aprobó el pasado 20 de diciembre, según han informado corresponsales de la página Buzzfeed presentes en la sala en el momento de la sentencia.


Tras conocer esta decisión, partidarios de la "ley antihomosexual" aseguraron al diario local New Vision que apelarán la sentencia ante el Tribunal Supremo.

El tribunal responde con su sentencia a la petición de diez activistas de Derechos Humanos, académicos y políticos de la oposición, entre los que figura el exlíder de la oposición en el Parlamento Morris Ogenga Latigo. El Gobierno también había recibido la presión internacional, en particular de EEUU, que anunció sanciones como la prohibición de la entrada al país de las autoridades ugandesas.


MIEDO A UNA OLEADA HOMÓFOBA

Sin embargo, la derogación de la ley no acaba con la persecución de la homosexualidad en el país, ya que todavía se considera delito. La homosexualidad se condena con la cárcel y la normativa de Museveni establecía, además, la cadena perpetua y la prohibición de las asociaciones LGTB. Aunque la decisión permite a los homosexuales volver a hacer su vida normal, no se descarta una oleada de violencia homófoba ante la postura del TC.


Según un estudio de las Minorías Sexuales de Uganda, desde que se votó la ley se ha registrado un incremento del acoso, el chantaje, los desalojos y la tortura hacia los homosexuales. El Proyecto de Refugiados de la Ley también ha visto censuradas varias de sus actividades por "promover la homosexualidad", según el Gobierno.

En la actualidad, muchos países africanos consideran ilegal la homosexualidad y las autoridades, en casos como el de Uganda o Zimbabue, han hecho declaraciones en términos muy agresivos contra dichos colectivos.


Por: Huffingtonpost.es - Agencias
Imagenes: Web
Arreglos: AC

domingo, 29 de junio de 2014

Ser homosexual en África. Continente hostil. "Being gay in Africa. Hostile continent"

"Decían que iban a librarse del diablo con nuestra muerte"
  • 38 de los 54 países del continente criminalizan la homosexualidad en su legislación
  • Uganda, que aprobó en febrero la conocida como ley antigay, es uno de los peores países para ser homosexual por la persecución política y social
  • Cientos de ugandeses han huido del país desde comienzo de año y muchos de ellos recalan en el campo de refugiados de Kakuma, al noroeste de Kenia, donde su situación no es mucho mejor.
Varios asistentes a una misa clandestina gay bailan al ritmo de la música en Nairobi, Kenia. \ Jon Cuesta

Patrick disfrutaba del día en compañía de su novio en el interior de su pequeño apartamento de una habitación en Kampala, la capital de Uganda. Todo era perfecto hasta que un amigo suyo entró por sorpresa en su casa sin avisar y se encontró a la pareja en situación cariñosa e íntima. "A partir de ahí se desató el infierno para nosotros", recuerda Patrick –nombre ficticio para proteger su seguridad–. El que era su amigo comenzó a gritar y a alertar a sus vecinos de la situación. "Decía que yo era el mismo diablo y que merecía ser linchado".

El bullicio atrajo al lugar al propietario de la casa, que vivía en la zona, mientras muchos residentes del barrio se acercaban y le insultaban por haber alquilado su propiedad a un homosexual. "Para intentar limpiar su nombre, el dueño se justificó diciendo que nunca había sabido que éramos gays y que podían prendernos fuego, pero lejos de su apartamento". La multitud, contagiada por un ataque de ira colectivo, forzó a la pareja a quitarse la ropa hasta dejarles completamente desnudos. "Nos ataron juntos, espalda con espalda, y nos arrojaron un líquido que por su olor enseguida identifiqué como queroseno".

Patrick, consciente de su destino, comenzó a rezar a la espera de que el odio de sus vecinos acabara con su vida y también con la de su chico. Entonces, uno de los líderes del espontáneo grupo les prendió fuego. "La gente gritaba que iban a librarse del diablo con nuestra muerte", relata. Una patrulla de la policía que pasaba por allí se acercó al ver el alboroto y ayudó a apagar las llamas que se extendían rápidamente por los cuerpos desnudos de las víctimas. Paradójicamente, las fuerzas del orden no tenían intención de detener a los agresores. Los policías arrojaron a Patrick y a su pareja a la parte trasera del vehículo policial. Estaban arrestados, pero al menos seguían vivos.

Ambos fueron trasladados al cuartel militar de Mbuya, situado en una colina al sureste de Kampala, donde fueron interrogados y torturados durante dos meses. "Una noche, un soldado me sacó de la celda y me ató los testículos a un ladrillo", recuerda. "Me dijo que nos los necesitaría más porque iba a morir pronto". Días después, Patrick observó que un conocido de su misma tribu trabajaba como vigilante en el cuartel y consiguió idear un plan para escapar de allí y llegar a Kenia. Hoy día sobrevive en el campo de refugiados de Kakuma, aunque busca la manera de ser reubicado en otro lugar. "Aquí he sufrido ya varios ataques porque todos saben que soy gay".

Peligro legal y social

En África, 38 de los 54 países del continente castigan penalmente la homosexualidad y la pena de muerte es aplicada en países como Mauritania, Sudán, Somalia y algunos estados de Nigeria. Los gobiernos nigeriano y ugandés han sido recientemente los últimos en aprobar leyes represivas y homófobas contra este colectivo. En Nigeria, ser gay o lesbiana puede llevarte a la cárcel durante 14 años y en Uganda puede incluso suponer la cadena perpetua.

Aunque, según Eric Gitari, abogado especializado en derechos humanos y director de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos de Gays y Lesbianas en Kenia, las leyes no son lo más peligroso. "Los mayores riesgos no son los ataques por parte del Estado ni los arrestos, sino la violencia, el acoso y la discriminación de la propia sociedad", explica Gitari. "Están justificados por una ley inexistente que dice que somos criminales, y por una clase política que decide utilizar su tiempo en el Parlamento para discutir lo que la gente puede y no puede hacer en la privacidad de sus dormitorios".

Eric Gitari, director de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos de Gays y Lesbianas en Kenia e incansable activista, teme más a la sociedad que a los políticos y sus leyes. \ Jon Cuesta

En Kenia, la homosexualidad no está aceptada, aunque gays y lesbianas viven más tranquilos que en su vecina Uganda. Por ello, antes incluso de que el presidente de Uganda, Yoweri Museveni, promulgara en febrero de este año la ley antigay, el clima hostil había forzado ya a muchos ugandeses a abandonar su país y buscar en Kenia un lugar seguro como refugiado por orientación sexual. Es el caso de Nick, un joven de 28 años cuyo nombre apareció en las famosas listas negras de homosexuales publicadas por los periódicos ugandeses con el objetivo de estigmatizar y perseguir al colectivo. "Mi propia familia me denunció por ser gay", recuerda. "Fui acosado, detenido y la policía me violó dentro de la cárcel".

Como muchos, Nick consiguió llegar a Nairobi con el objetivo de pedir asilo en algún país occidental y escapar del horror. Desde marzo de 2013 pasa sus días en el campo de refugiados de Kakuma, un árido territorio al noroeste de Kenia. Allí, más de 150.000 refugiados –la mayoría procedentes de las guerras de Somalia y Sudán del Sur– sobreviven a las duras condiciones y al hambre. Pero, para quienes están allí por motivos de orientación sexual, a todos esos ingredientes hay que sumar el acoso y la violencia del resto de refugiados. "Las condiciones no son distintas a las de mi país", comenta Nick. "La gente aquí es muy homófoba y sufro ataques continuos tanto de los refugiados como de la propia policía".

Eric Gitari, director de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos de Gays y Lesbianas en Kenia, pudo comprobar en primera persona la situación del colectivo de refugiados por orientación sexual en Kakuma en una reciente visita al lugar. "En los campos, la policía acosa sexualmente y viola a los homosexuales. El año pasado hubo tres muertes no investigadas, y cuando yo estuve en el campo uno más fue envenenado y murió".

Iglesia y homosexualidad

La presión eclesiástica ha sido uno de los principales puntos de apoyo del presidente ugandés a la hora de impulsar esta renovada presión hacia los homosexuales. Buen conocedor de ello es el padre Anthony Musaala, un famoso saderdote ugandés que fue expulsado de la Iglesia Católica de su país el año pasado por escribir una carta pública en la que destapaba escándalos en el seno de la Iglesia. Entre ellos, Musaala hablaba de hijos secretos de sacerdotes, abusos sexuales a menores y de su propia experiencia personal: con 16 años, sufrió abusos mientras vivía interno en un colegio católico en Uganda.

Portada del periódico Red Pepper, que publica la fotografía del padre Musaala y le señala como homosexual.

El padre Musaala fue denostado en su país y acusado de homosexual. Su fotografía fue publicada junto a la de otras tres personas en portada del periódico ugandés Red Pepper días después de la promulgación de la ley antigay, en febrero de este año. "Soy una de las personas más buscadas en Uganda y he tenido que huir porque mi vida corre peligro", comenta.

Es domingo, y nos lo encontramos celebrando una misa clandestina a las afueras de Nairobi, capital de Kenia. No es una ceremonia cualquiera. La música no para de sonar y los participantes bailan y cantan al ritmo de las indicaciones del padre Musaala. La mayoría de los asistentes son refugiados gays que han huido de Uganda y necesitan compartir sus problemas e inquietudes. "Son gente rechazada por la sociedad y por su propia familia, y trato de darles ánimos, consejos y toda la ayuda que necesitan", dice Musaala. La misa, que tiene lugar en una pequeña habitación de un viejo edificio, es un espacio de libertad donde los asistentes pueden ser ellos mismos sin tener que esconderse.

Yassin Senyonga fue perseguido por la policía y repudiado por su propia familia antes de huir a Kenia como refugiado por orientación sexual. \ Jon Cuesta

Yassin Senyonga tiene 31 años y acude a la cita dominical con el padre Musaala y el resto de colegas, que, como él, se refugian por el mero hecho de querer a una persona de su mismo sexo. En Uganda, Yassin tenía su vida encarrilada. Tranquilidad, un buen trabajo como diseñador de interiores en una empresa de Kampala y su pareja, Eric, con el que llevaba saliendo cuatro años.

Un buen día, en el trabajo le avisaron de que Eric había sido agredido y detenido por la policía, y que también le buscaban a él. Sin poder hacer las maletas, Yassin corrió a un lugar seguro para esconderse. En su huída llamó a su madre, pero tuvo que cortar la llamada antes de tiempo. "Me dijo que era un marginado social y el culpable de traer la enfermedad a la familia". Ahora malvive en Nairobi con una pequeña paga que le proporciona ACNUR, la agencia de Naciones Unidas para los Refugiados. Su sueño es pedir asilo en Canadá o algún país europeo, aunque su destino, como el de tantos y tantos como él, es totalmente incierto. "Solo deseo recuperar mi vida".


Por: Jon Cuesta - Eldiario.es

jueves, 20 de marzo de 2014

Uganda, África: Razia policial homofòbica. Detienen a pareja gay en hotel. "Arrests in africa"

Se dan las primeras detenciones de gays en Uganda, una pareja fue "capturada" mientras tenían sexo en un hotel. A tan sólo unas semanas de que el presidente Yoweri Museveni firmó la ley con la que se persigue oficialmente la homosexualidad en ese país africano, se han dado las primeras detenciones de gays. 


Una pareja de gays fueron "capturados" en un hotel por supuestamente alojarse ahí para tener relaciones sexuales. 

Según los informes de la Policía, la camarera escuchó a la pareja mientras tenían sexo, avisó al gerente y este llamó a las autoridades. 

Varios oficiales arribaron al hotel, esposaron a los homosexuales y se los llevaron para interrogarlos e iniciar su proceso. De ser encontrados culpables, podrían pasar hasta 14 años en prisión. 


Ofensiva jurídica contra la ley antihomosexuales de Uganda

Louis Michel, copresidente de la Asamblea Parlamentaria Paritaria entre la UE y los países ACP (África, Caribe y Pacífico), ha rechazado la ley contra los homosexuales que se aprobó en Uganda el pasado febrero. En la apertura de la 27 sesión conjunta ha señalado que la criminalización de ese colectivo contraviene los acuerdos internacionales y añadió que «debe ser revocada», algo que están intentando en Uganda.

Los activistas y juristas que solicitan la inconstitucionalidad de la draconiana ley de Uganda contra los homosexuales creen que lograrán tumbarla.

«Los jueces son humanos. Pero estamos muy seguros de que hemos hecho una argumentación convincente y de que los magistrados aplicarán su capacidad jurídica a la ley tal como fue presentada, en lugar de prestar atención al clima de la opinión pública», nos dice el secretario de la Sociedad Legal de Uganda, Nicholas Opiyo.


El martes 11, una coalición de organizaciones de juristas y defensores legales presentó un recurso de inconstitucionalidad ante el Tribunal Constitucional de Uganda, en Kampala, contra la Ley Anti-Homosexualidad que el presidente Yoweri Museveni promulgó el 24 de febrero.

El objetivo del recurso es que el máximo tribunal emita una orden que frene su aplicación.

La ley endurece las penas por actos homosexuales, establece la cadena perpetua por «homosexualidad agravada» y penaliza la «promoción» de la homosexualidad.

Opiyo, que ha participado en la redacción del recurso, cree que este «plantea importantes cuestiones constitucionales y legales que el tribunal debe resolver satisfactoriamente».

El recurso cuenta con el respaldo de la Coalición de la Sociedad Civil sobre Derechos Humanos y Derecho Constitucional (CSCHRCL), integrada por 50 entidades no gubernamentales locales que promueven la no discriminación.

La ley antigay «viola los derechos garantizados por la Constitución a la privacidad, a la no discriminación, a la dignidad, a no recibir tratos crueles, inhumanos y degradantes…», arguye el recurso.


Los demandantes también solicitan que se expida una orden judicial permanente que impida a los medios de comunicación difundir imágenes, nombres, direcciones u otros detalles de lesbianas, gays, bisexuales, transexuales e intersexuales (LGBTI) o de quienes se supone que lo sean.

El 25 de febrero, apenas un día después de que Museveni promulgara la ley, el tabloide ugandés Red Pepper publicó una lista de «los 200 principales homosexuales de Uganda». Le siguieron una serie de títulos sensacionalistas en varias ediciones del mismo medio y de Hello.

Geoffrey Ogwaro, de la CSCHRCL, fue mencionado por Red Pepper el 1 de este mes con un título de portada que rezaba «Homosexuales ugandeses forman gabinete». Su fotografía apareció en la página dos.

Aunque la familia del activista sabe que es gay, su madre está «con el corazón roto» desde que lo vio en el periódico, nos dice Ogwaro. «Ella nunca aceptó realmente (mi homosexualidad), y cuando se hizo pública se sintió muy avergonzada», explica Ogwaro. Ya se ha calmado un poco, pero para ella fue una conmoción», añade.


Según la «estimación conservadora» de Opiyo, el tratamiento del recurso podría llevar «alrededor de seis meses». Pero incluso para entonces, el debate público sobre la ley, que se aprobó por la mayoría de los ugandeses, puede «pesar en la decisión de los jueces».

«No tenemos ninguna espernza en que este recurso sea popular. Sabemos demasiado bien que el público puede estar en contra y vilipendiar a quienes lo han presentado y a sus abogados», explica.

Entre los litigantes está Fox Odoi, parlamentario del partido gobernante, exasesor legal de Museveni y único legislador que se ha manifestado públicamente contra la ley.


La norma «es irracional, no tiene fundamentos, viola cada derecho humano en el que uno pueda pensar, viola nuestra Constitución. Infringe nuestras obligaciones (contraídas en) tratados internacionales», dice Odoi.

«Como ciudadano, como legislador, como abogado de derechos humanos le debo al pueblo de Uganda plantarme y desafiarla. Por supuesto que corro un gran riesgo político, esta sociedad es muy homofóba y tienes que soportar todo tipo de insultos porque te plantaste para defender a la minoría. Pero en la vida uno asume un riesgo incluso cuando se despierta en su cama cada día», declara.

«No creo que vayamos a perder en el Tribunal Constitucional y en el Tribunal de Apelaciones… Tenemos un buen caso», dice Odoi.

Otros firmantes del recurso son Joe Oloka-Onyango, profesor de derecho, Andrew Mwenda, figura de los medios, y Morris Ogenga-Latigo, exlíder de la oposición.


Varios prestigiosos activistas por los derechos homosexuales y el Foro Ugandés para la Concienciación  y la Promoción de los Derechos Humanos (HRAPF, por sus siglas en inglés) y el Centro para la Salud, los Derechos Humanos y el Desarrollo (CEHURD) también se han sumado a la petición.

Adrian Jjuuko, director ejecutivo de HRAPF, dice que, desde que el parlamento aprobó la ley en diciembre, han arrestado a 10 personas presuntas o declaradas LGBTI. También ha habido al menos tres desalojos de arrendatarios llevados a cabo de forma ilegal por los propietarios.

Los activistas ugandeses llevan años apelando contra normas injustas en los tribunales. Ya se han anotado dos victorias legales. En 2011, el defensor David Kato y otras dos personas ganaron una demanda contra el ahora extinto tabloide Rolling Stone, que había reclamado ahorcar a los homosexuales. Semanas después, Kato fue asesinado.

En 2008, dos lesbianas, Yvonne Oyoo y Victor Juliet Mukasa, recibieron una indemnización de 7.800 dólares pues un juez dictaminó que sus derechos habían sido violados cuando la policía las arrestó y desnudó a una de ellas.


Algunos tienen esperanzas de obtener un nuevo triunfo.

«El tribunal puede dar resultado; suele ser muy objetivo. Lo ha sido en los otros dos casos que ganamos», dijo Ogwaro, de la CSCHRCL. «Sin embargo, habrá las demoras habituales, porque los jueces tendrán miedo de emitir su fallo y de cómo se reciba», añadió.

Y aunque el Tribunal Constitucional no falle a su favor, no es el fin de la batalla legal.

«Apelaremos a la Corte Suprema. Uganda es signataria de la ley que estableció la Comunidad de África Oriental, que también tiene un tribunal», promete Odoi. «Exploraremos esa opción y seguiremos luchando».










Por: Sdpnoticias.com - Amy Fallon, Globalpublishers.info - 
Fotografìas: Web - Youtube
Arreglos: Alberto Carrera

domingo, 16 de marzo de 2014

África: Cacería al colectivo homosexual. La barbarie como tendencia. "African barbarism"

Mientras que 38 países del continente todavía penalizan las relaciones entre miembros del mismo sexo, activistas de Uganda exigen la anulación de la ley «anti-gay», que contempla penas de hasta cadena perpetua.


Con un hilo de voz, Dennis Wamala reconoce tener miedo. Terror a, simplemente, ser como es. «En los últimos meses se están produciendo numerosos arrestos, la situación es muy complicada», asegura a ABC este ugandés que dirige IceBreakers, una asociación en defensa de los derechos de los homosexuales.

Su cruzada es capital: el pasado mes de febrero, el presidente ugandés, Yoweri Museveni, aprobaba una ley que contempla penas de hasta cadena perpetua a los homosexuales practicantes.

«Tenemos que proteger a los niños de la actual promoción que por parte de los medios de comunicación se hace de la homosexualidad, así como detener la financiación de los lobbies occidentales», asevera a este diario el diputado David Bahati, promotor de la ley. Para el parlamentario, es «necesario criminalizar unas prácticas antinaturales que tan solo corrompen a la sociedad». Esta semana, no obstante, una asociación de activistas -la Coalición de la Sociedad Civil de Derechos Humanos y Derecho Constitucional, que representa a cerca de 50 grupos-, presentó una petición para que la ley sea anulada.

En 2009, el propio Bahati, miembro del gobernante National Resistance Movement (Movimiento de Resistencia Nacional), había planteado una propuesta de ley para casos de «homosexualidad agravante» en la que pedía la pena de muerte. Finalmente fue «reducida» a cadena perpetua.

Solo un año después, en octubre de 2010, el semanario ugandés Rolling Stone -nada que ver con la publicación estadounidense- publicaba una lista de los 100 homosexuales a los que era «preciso colgar». Entre ellos se encontraba David Kato, un activista por la defensa de las minorías sexuales, quien sería asesinado.

«En los últimos tiempos, numerosos miembros del colectivo homosexual, así como sus familiares, han recibido amenazas de muerte, ante el pasotismo absoluto del Gobierno. De igual modo, se insta a la mayoría de ellos a que abandonen los negocios que regentan y se pide a los propietarios de los comercios locales que les niegan la venta de productos básicos», denunciaba recientemente a este periodista Julian Onziema, activista ugandés y compañero de organización de Kato.


Los intereses ocultos

La historia tiene, eso sí, numerosas implicaciones. En 2012, una investigación realizada por el «think tank» Political Research Associates denunciaba cómo grupos evangélicos se han embarcado en el continente africano en una campaña encaminada a fomentar ataques contra el colectivo homosexual.

Para Kapya Kaoma, sacerdote autor del informe, estas organizaciones (entre ellas, el American Center for Law and Justice y Family Watch International) pretenden fomentar la idea de que las relaciones entre miembros del mismo sexo no son intrínsecas a la cultura africana, sino que han sido impuestas por Occidente.

Y la falacia parece contagiarse. Recientemente, el presidente de Gambia, Yahya Jammeh, acusaba al colectivo gay de ser «alimañas» y aseguraba que su Gobierno se enfrentará a ellos de la misma manera que combate a los mosquitos de la malaria.

De igual modo, el mandatario (quien entre otras lindezas también asegura que puede curar el Sida) aseveró que su país «no aceptará ninguna amistad, ayuda o cualquier otro gesto (de otros Estados) que esté condicionado a que aceptemos a los homosexuales o la comunidad LGTB, tal y como los han bautizado los poderes que les promueven (…) Por lo que a mí respecta, LGTB significa lepra, gonorrea, bacterias y tuberculosis».


Tendencia regional

Según datos de la organización Amnistía Internacional, en la actualidad, 38 países del continente africano cuentan con leyes que penalizan las relaciones entre miembros del mismo sexo. De los cinco años de pena de cárcel en Senegal, a cuatro Estados -las 12 regiones musulmanas del norte de Nigeria, Somalia (excluyendo la zona de Somaliland), Mauritania y Sudán-, donde incluso se transita bajo pena de muerte.

Mientras, otros, pretenden endurecer su Código Penal. En enero, el presidente de Nigeria, Goodluck Jonathan, refrendaba una ley aprobada por el Parlamento en mayo, por la que las relaciones entre personas del mismo sexo serán castigadas con hasta 14 años de cárcel.

Al otro lado del continente, sus vecinos tampoco le andan a la zaga. En noviembre de 2010, el exprimer ministro de Kenia, Raila Odinga, ordenaba el arresto de todas las parejas homosexuales, ya que su comportamiento resultaba a todos visos «antinatural». A su vez, Odinga («rebautizado» un año antes por el pastor evangélico David Owuor de la National Repentance and Holiness Ministry) reconocía que el reciente censo realizado en el país demostraba que la población está perfectamente dividida en hombres y mujeres, por lo que «no hay necesidad de este colectivo». No en vano, según establece el Código Penal del país africano (artículos del 162 al 165), las prácticas amatorias con el mismo sexo pueden ser castigadas hasta con 14 años de cárcel.

«No entiendo la actual persecución», asegura el ugandés Dennis Wamala. «En el caso de Uganda, la motivación es religiosa. En Nigeria, política. No hay ninguno sentido o nexo común en las medidas tomadas por estos estos países», añade.

Entretanto, Wamala continuará viviendo entre miedos y temores. Su vida depende de ello.


Por: EDUARDO S. MOLANO - ABC.ES
Fotografías: Agencia EFE - Web
Arreglos: Alberto Carrera

domingo, 9 de marzo de 2014

Irán y Rusia encabezan la "lista negra" para el turismo gay. Lugares donde no ir. "Blacklist for gay tourism"

Irán, Rusia y gran parte de África son los peores destinos para el turismo gay, mientras que España y Argentina están logrando labrarse un hueco entre los mejores países, aunque aún a cierta distancia de Suecia y Bélgica.


Así lo expusieron hoy a Efe varios representantes del pabellón dedicado al turismo para lesbianas, gays, transexuales y bisexuales (LGTB) de la ITB de Berlín, la mayor feria de turismo del mundo, que desde el martes y hasta el domingo acoge a más de 10.000 expositores de 189 países y territorios.

"Las leyes contra la 'propaganda gay' en Rusia, automáticamente han hecho caer mucho al país en esta lista, aunque aún no está tan mal como Irán", explica a Efe Brian Bedford, editor jefe de la revista "Spartacus", especializada en el mundo gay.

Bedford, cuya editorial publica además una guía turística trimestral, recuerda que en Irán se ha llegado a ejecutar a homosexuales.


"Muchos gays deciden adónde van de vacaciones teniendo en cuenta la legislación de cada país con respecto a la homosexualidad. Eligen sitios donde pueden divertirse, sentirse seguros y no tener problemas", apunta.

No obstante, matiza el sudafricano Bedford, hay que distinguir entre "leyes y personas" y más allá de las normativas, el turismo LGBT busca lugares donde, "más que tolerancia, hay aceptación".

Reconoce asimismo que algunos miembros de la comunidad homosexual eligen sus destinos vacacionales de una manera más militante, bajo la premisa de que "el dinero 'rosa' va a los países con leyes 'rosas'".

Europa Occidental, "con la mayor concentración de países con leyes favorables" a los homosexuales y con Suecia a la cabeza, es la región que mejor acoge a este colectivo.

Pero dentro del viejo continente hay movimientos: mientras España sigue cobrando relevancia, con Gran Canaria como destino más establecido y Madrid y Mallorca en lugares destacados; ciudades como Amsterdam, un clásico del turismo LGTB, está perdiendo atractivo por los últimos cambios legales.

"Madrid es un sitio muy interesante y su desfile del Orgullo Gay es muy político. Y eso está muy bien", considera Bedford.


En este sentido, el Ayuntamiento de la capital española firmó durante esta ITB un convenido con Berlín, otro destino con solera para el colectivo gay, en el que ambas capitales apuestan por promover el turismo LGTB.

En América Latina, destaca positivamente el papel de Argentina, el único país de la región donde las parejas homosexuales pueden casarse, aunque Uruguay aparece asimismo muy bien posicionado, como reconoce a Efe Benjamín Liberoff, director nacional de Turismo de ese país.

En los últimos años, Argentina ha promovido con éxito la llegada de este tipo de viajeros y en la actualidad suponen ya en torno al 15 por ciento de su turismo, estima su Cámara de Comercio Gay Lésbica (CCGLAR), que cuenta con un puesto propio en la ITB.

Gustavo Noguera, vicepresidente de la CCGLAR, destaca a Efe que muchos de los visitantes homosexuales que llegan a Argentina aprovechan por casarse, después de que una revisión de la legislación permitiera designar domicilio provisional el hotel donde los turistas se hospedan.

Bedford asegura que el interés por el pabellón gay en la feria berlinesa ha crecido en las ocho últimas ediciones, a las que él ha acudido puntualmente, y destaca que "cada vez más personas heterosexuales están interesándose por el negocio".

Como ejemplo, cita que en este año dos empresarios turcos se han acercado a su puesto para tratar de promover el turismo gay en Estambul.

No obstante, el deseo de Bedford es justamente el contrario, que la aceptación social con respecto a la homosexualidad sea cada vez mayor, de forma que a largo plazo acabe siendo innecesario mantener nicho de turismo especializado.

"Si tenemos suerte, este pabellón será cada vez más pequeño", sonríe.


Por: Agencia AFP - Economia.terra.com.ar
Fotografías Alberto Carrera 
Arreglos: Alberto Carrera

sábado, 8 de marzo de 2014

Africanos salvajes: Cuatro jóvenes gay fueron azotados públicamente en Nigeria por sus preferencias sexuales."African Wild"

Activistas pro derechos humanos denunciaron que cuatro jóvenes fueron azotados públicamente luego que una corte islámica de Nigeria los condenó a recibir 20 latigazos cada uno por delitos homosexuales.

Una multitud se reúne fuera de la corte en la norteña ciudad nigeriana de Bauchi durante el juicio enero de siete presuntos homosexuales.

Los cuatro nigerianos, cuyas edades van de 20 a 22 años, también fueron sentenciados a una multa 120 dólares, y en caso de no poder pagar cumplirán un año de prisión, precisó la Coalición para la Defensa de la Red de los Derechos Sexuales.

El juicio, la sentencia y la ejecución del castigo tuvieron lugar este jueves en la ciudad de Bauchi, informó Dorothy Aken’Ova, coordinadora de la citada coalición, pero denunció que los jóvenes fueron golpeados para obligarlos a declararse culpables.


Señaló que los condenados no tuvieron representación legal en el juicio ya que sus familias la rechazaron avergonzados por el estigma de la homosexualidad, considerada por muchos nigerianos altamente religiosos como “un mal importado de Occidente”.

En algunos estados pueden ser condenados a muerte 
Los cuatro jóvenes fueron arrestados en enero pasado, cuando una multitud los condujo a las afueras de la corte islámica lanzándoles piedras y acusándolos de actos homosexuales, la policía intervino entonces para dispersar a la gente.


Bajo la ley Sharia en algunos estados de Nigeria, los homosexuales pueden ser condenados a muerte por lapidación o inyección letal, a pesar de que la sentencia no ha sido ejecutada.

El juez que condenó a los jóvenes dijo ser indulgente porque los hombres declararon haber cometido actos homosexuales en el pasado, pero que ya habían cambiado, según Aken'Ova.

Una multitud los condujo a las afueras de la corte islámica lanzándoles piedras y acusándolos de actos homosexuales.



Por: Notimex - Noticias.univision.com
Fotografías: Web
Arreglos: Alberto Carrera 

domingo, 2 de marzo de 2014

Banco Mundial suspende préstamo de 456,3 millones de dólares a Uganda por aprobar ley contra homosexuales. Solidaridad mundial contra la homofobia.

Un influyente legislador del Congreso estadounidense propuso este martes retener las ayudas concedidas a Uganda luego de que el gobierno de la nación africana aprobara una controvertida ley que castiga con prisión perpetua a los homosexuales.


"Estoy profundamente preocupado por la decisión del presidente de Uganda (Yoweri) Museveni de firmar una ley anti-homosexual", indicó el senador Patrick Leahy, el miembro más antiguo de su cámara y presidente de la comisión Judicial del Senado, indicó en un comunicado.

"Buena parte de la asistencia estadounidense a Uganda es para la gente de Uganda, incluidos aquellos que forman el colectivo LGBT (lesbianas, gays, bisexuales y transgéneros) ugandés cuyos derechos humanos están siendo violados trágicamente", acotó.

Según la iniciativa de Leahy, "necesitamos rever exhaustivamente toda la asistencia a Uganda, incluyendo la brindada a través del Banco Mundial y de otras organizaciones multilaterales".

Washington está entre los principales donantes internacionales de fondos para Uganda, ya que el Congreso había solicitado 456,3 millones de dólares en ayuda para la empobrecida nación africana, mayormente para programas de salud, para 2014.

El departamento de Estado señaló que está evaluando un rango de opciones para responder oficialmente a la adopción de la criticada ley, en momentos en que el portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney, indicó que "estamos realizando una revisión de nuestra relación con Uganda a la luz de esta decisión".

Leahy dirige la subcomisión que atiende asuntos del Departamento de Estado y de operaciones en el extranjero, y tiene diversas opciones a disposición, incluida la posibilidad de poner condiciones para un proyecto de asistencia a Uganda en 2015.

El presidente de Uganda, Yoweri Museveni, promulgó el lunes una controvertida ley que endurece la represión de la homosexualidad, ignorando críticas y presiones internacionales.

Las relaciones homosexuales ya eran castigadas con cadena perpetua en Uganda, pero con esta legislación, adoptada por aplastante mayoría el 20 de diciembre por el Parlamento, prohíbe toda "propaganda" de la homosexualidad y hace obligatoria la denuncia de cualquiera que se diga homosexual.

Según cifras de la ONU, la prevalencia del HIV en Uganda cayó de 18,5% en 1992 a 5% en 2000.


Por: Agencia AFP - TERRA.COM.AR
Fotografìas: WEb
Arreglos: ALberto Carrera

miércoles, 26 de febrero de 2014

La nueva homofobia ataca, cadena perpetua, horror y muerte. "La involución humana"

La nueva homofobia se disfraza de protección en EEUU, Rusia, Uganda, India… La comunidad gay está viendo con perplejidad el regreso de la peor homofobia que creímos haber vencido, y encima lo hace disfrazada de protección a grupos débiles a los que los homosexuales supuestamente depredan o hacen peligrar (generalmente se usa sin pudor a niños que son en realidad víctimas de esas Iglesias pederastas y de los puteros conservadores o ricos turistas sexuales que luego acusan a sus víctimas de hacer lo que ellos hacen).


Esa epidemia ha llevado a casos como el de la foto: un gay quemado vivo en Uganda por una turba anti-gay.

Esta nueva mutación de la homofobia tradicional es mucho más perversa, sofisticada y retorcida que ninguna que se haya conocido antes. Cocinada por la hipócrita Iglesia y la derecha afín, se pretende convertir a los verdugos en víctimas y a las víctimas en verdugos. Bajo la bandera de la protección se ha convertido a las víctimas en las bestias negras a las que atacar para proteger a una sociedad supuestamente inocente y frágil.

Así en Rusia, Putin se ha sacado de la manga, para congraciarse con la influyente extrema derecha y la Iglesia Ortodoxa, una ley para atacar a los homosexuales y criminalizarles. El surrealista mecanismo por el que se ha legalizado la persecución y asesinato de homosexuales no ha sido otra que decir que todos los homosexuales son pederastas y con esa ley se protege a los niños. También se incluye el peligroso mecanismo por el cual cuando un niño ve a un homosexual feliz se convierte automáticamente en homosexual.  No aclaran de dónde salieron esos homosexuales primigenios que nacieron todos de “ejemplares” matrimonios heterosexualísimos que no pudieron hacer la tan temida “propaganda homosexual”, pero la lógica y el sentido común no son el fuerte de los homófobos.


Por otro lado, en la India se ha dado un terrible paso atrás y tras el alborozo que muchos sentimos al ver a homosexuales bailando en las calles para celebrar la descriminalización de la homosexualidad en ciertas regiones de la India, ahora tenemos que asistir con asombro a la recriminalización de la homosexualidad con severa cárcel en toda la India. El concepto homófobo utilizado vuelve a ser la protección de la “indefensa” población civil ante el cúmulo de aberraciones que suele acompañar al ser homosexual (evasión de impuestos, asesinatos, malos tratos a mujeres, tráfico de blancas, violaciones a menores, torturas, robos, incitación a la guerra, invasiones, exterminio de castas o religiones rivales, asesinatos por dinero, mercenarios…. ¡Ay, calla, que todo eso siempre ha venido de los venerables heterosexuales!).

En Arizona se han atrevido a aprobar una repugnante ley que va a permitir por razón de “libertad religiosa” (las religiones suelen entender la agresión y exterminio como libertad) que policías no ayuden a víctimas gays porque sus creencias religiosas no se lo permite, que en bares y locales públicos se pueda negar a servirnos por la “libertad religiosa· del camarero o dueño, que taxistas puedan negarse a llevarnos, que incluso doctores se puedan negar a atendernos, incluso en peligro de muerte, por su “libertad religiosa”, y así todo un repulsivo “rosario” de agresiones homófobas amparadas por la supuesta libertad de unos criminales que rezan.


Y ayer, para rematar el sunami neohomófobo que estamos sufriendo (plaga infecciosa sería más apropiado) nos enteramos de que en Uganda se ha aprobado una terrible ley “anti-gays” con una cárcel extrema que puede llegar hasta a cadena perpetua por actos homosexuales y animando a asesinar a los pocos activistas que se han atrevido a denunciar la homofobia impuesta allí por los misioneros cristianos primero y la Iglesia Evangelista estadounidense ahora (es bien sabido que el concepto de homofobia fue importado por la Iglesia Anglicana primero y ahora la Evangelista, como no, antes existían conceptos de convivencia con un doble espíritu elegido e incluso la homosexualidad ritual de los Sambia que obliga a los jóvenes a realizar felaciones a los mayores durante toda su adolescencia para ser más hombres). Sobre el tema recomiendo leer este exhaustivo Storify que recoge los documentadísimos tuits de mi adorado SalidaPorLaizquierda.

Es fácil olvidar que en muchos estados de los EEUU sigue vigente una ley de sodomía, que en los países musulmanes, tan elogiados por nuestro Borbón y los EEUU, se condena a muerte a homosexuales (pero como son ricos y con petróleo, no se dice), que en España seguimos soportando una violencia homófoba extrema a día de hoy como la que sufrió David en Jaén al acudir a su doctora (del Opus Dei) que le dijo que su homosexualidad era una enfermedad (y a día de hoy no ha sido expedientada por un complaciente PSOE). O las mil declaraciones anticonstitucionales de obispos llenos de odio e ignorancia que nos llaman enfermos y animan (y pagan a sus propagandistas) a someterse a criminales “curas” que dejan destruidas a las personas que se ven obligadas por sus familias o círculos cristofascistas a someterse a ellas.


Y lo peor es que la derecha y parte de la izquierda (esa que apoya a Putin o Iran)  niega todo esto con el cántico de “los homosexuales no sólo sois iguales, hoy en día sois privilegiados” y “un lobby muy peligroso como denunció el Papa Francisco” (el homófobo Papa Francisco, recuerdo).

Pero la peor parte la llevamos nosotros mismos, por bajar la guardia creyendo las mentiras del heteropatriarcado cristofascista.


Por: Shangay Lily - Blogs.publico.es
Fotografìas: Web
Arreglos: Alberto Carrera
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