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domingo, 20 de octubre de 2013

Despatologización de la transexualidad

No todo es cuestión de ley, pero la ley lo dice en el artículo Nº 12 de la Ley 26.743 de IdG: “Deberá respetarse la identidad de género adoptada por las personas, en especial por niñas, niños y adolescentes”. La exigencia de la despatologización de la transexualidad no tiene nada que ver con la negación a la asistencia médica ni tampoco con el abandono de persona por parte de la ciencia y las instituciones de la salud.


La patologización convierte a las identidades trans y travestis en una cuestión de enfermedad. Genera un discurso de pánico moral y pánico social sobre nuestra sexualidad, nuestra subjetividad e identidad. ¿Por qué? Porque la medicina obedece y es funcional a un aparato de control disciplinario mucho más amplio. Su objetivo es reencauzar a quienes según la mirada médica y biologicista nos apartamos de la norma. La medicina construye esta idea de monstruosidad, pero además interviene siempre como normalización binaria en el sentido de que sólo reconoce como únicos orígenes y destinos a la sexualidad y estandarización, por un lado, del hombre y, por otro, de la mujer. Se combina desvalorización con locura y, en una misma operación, se nos infantiliza. Pasamos a ser sujetas tuteladas al amparo del androcentrismo y del discurso médico –con su fuerte mirada machista que usa como modo de dominación– que nada podemos decidir por nosotras mismas.

Cuando el Estado no se quiere hacer cargo de determinados sujetos y sujetas controla, por una vía, a través de la represión, con los brazos armados de las fuerzas policiales, y por la otra vía, que es el saber científico. Es este saber el que pone en un mismo rubro a los locos, los borrachos, los drogadictos, las prostitutas y prostitutos y las personas trans. Sorprende cómo todavía sobrevive este discurso ramificado, ya que a esta altura ha quedado demostrado que el travestismo nada tiene que ver con desviaciones, perversiones o atentados contra el futuro de la humanidad.

Lo que la Ley de Identidad de Género logró en este país es correr la identidad de una persona de su relación con la genitalidad y con la readecuación quirúrgica obligatoria. La medicina ahora se ve frente al desafío de reconocer las demandas de construcción de identidad como derecho humano, respetando además el derecho personalísimo de las personas trans y travestis a acceder al sistema de salud y a permanecer en él también como un derecho humano. Cuando hablamos de nuestro acceso a la salud, todavía hoy aparece la réplica reaccionaria: “¿Cambio de sexo? ¡Pero con todas las personas que hay en los hospitales esperando una operación!”. No es extraño que lo único que todavía no haya logrado reglamentarse de la Ley de Identidad de Género en la Argentina es la parte de salud.

Despatologizar no es salir corriendo del hospital. Nuestras demandas por supuesto que no van a hacer colapsar el sistema público de salud. Ni siquiera se necesita un presupuesto extra, los profesionales que pueden atendernos están ya trabajando en cada hospital de la Argentina. Los pasos que están faltando son los de la capacitación, no en temas profesionales, ya que la calidad de nuestros médicos y médicas es muy alta, sino en la comprensión de las demandas de salud como una cuestión integral. Es necesario ir deshaciendo el imaginario que existe alrededor nuestro de que nuestros temas médicos son cosméticos, que nosotrxs recurrimos al sistema de salud por vanidad. Y empezar a pensar la construcción de la identidad como un tema profundo. En muchos casos quitarse la barba puede ser igual de importante o más que tener el DNI. Cada uno encuentra su desarrollo pleno de la persona a su manera.

Entonces, el imaginario de lo trans y salud ha ido siempre por dos caminos. Uno es tratarnos como enfermas o incapaces de tutelarnos a nosotras mismas. El otro es frivolizar la cuestión, diciendo que en temas de salud pública se deben establecer prioridades. Pero, ¿y a esas prioridades quién las dicta? La tarea hoy es ir despojando a lxs médicxs de los conceptos de normalidad, y desmantelar el perverso sistema que a través de la medicina nos ha presentado siempre como bichitos de frasco, rareza total, otredad y el fenómeno más sobresaliente del circo.



Por: Lohana Berkins - Pagina12.com.ar
Fotografìa: Web - Manuel Antonio Velandia Mora
arreglos: Alberto Carrera

sábado, 19 de octubre de 2013

Mendoza: Consultorio de Hormonización Transexual. Inclusiòn e Igualdad al sistema sanitario. Cambios paso a paso.

Dan terapia hormonal a transexuales. El hospital Central tiene un consultorio para darles los medicamentos gratis. El tratamiento incluye asesoramiento psicológico. El Ministerio de Salud planea extender al servicio a otros hospitales.


La discriminación que sufren las personas transexuales o el temor a que esto ocurra los ha transformado en un grupo excluido del sistema sanitario. Sin embargo, desde hace unos meses, y a partir de ahora con mejor organización, funciona en el hospital Central un servicio para dar respuesta a sus necesidades. 

El consultorio de Hormonización Transexual busca acercarles un tratamiento médico adecuado, que incluye asesoramiento psicológico y la posibilidad de realizar derivaciones a cualquier especialidad que se requiera. 

La iniciativa responde a lo estipulado en la Ley de Identidad de Género y por lo cual una agrupación trans solicitó acciones hace unos días al Ministerio de Salud. 

Es que es muy habitual que estas personas se automediquen con hormonas que pueden conseguir fácilmente en las farmacias y de acuerdo a las indicaciones que algún conocido les sugiere. Sin embargo, muchos desconocen que esto puede tener consecuencias graves sobre su salud. Así lo expresó el médico Pablo Ferrada, coordinador de este consultorio que pertenece al servicio de Enfermedades endocrino-metabólicas. 

"La consecuencia más grave y más frecuente es la enfermedad tromboembólica en los miembros inferiores y que puede impactar en el corazón o el cerebro", explicó. Esto puede producir un accidente cerebral con daño neurológico que puede ser permanente e incluso poner en riesgo la vida. 

Pero además, la ingesta de dosis excesivas puede causar un daño hepático severo y llevar a una hepatitis tóxica. Otra posibilidad de menor incidencia es el desarrollo de cáncer hormono-sensible en el sexo elegido. Ferrada afirmó que esta práctica es habitual en los mayores de 30 años, mientras que entre los más jóvenes hay mayor conciencia o menos temor a acudir al médico. 



Atención integral

Hace un año, en el servicio a cargo de Javier Bringa comenzaron a darle forma a esta idea. "Empezamos a ver casos aislados que llegaban a la consulta en forma espontánea y de manera esporádica", señaló Ferrada. Por eso se avanzó y se buscó darle mayor organicidad y, con el respaldo del Ministerio de Salud, éste proveerá la medicación durante este año y a partir del próximo se espera que se incluya una partida específica dentro del presupuesto del nosocomio. La intención final es, en el lapso de tres años, instalar consultorios similares en cada hospital de referencia de la provincia.

Ayer, el psicólogo Germán Morassutti, del programa provincial de Salud Sexual y Reproductiva, participó de una reunión del servicio como parte de los primeros pasos para su integración al equipo. La intención del encuentro fue introducir a los médicos en los parámetros de atención de pacientes transexuales. "Conceptos como el rol de género, identidad de género u orientación sexual son temas con los cuales los médicos no tienen mucho contacto", explicó. 

Profundizó además en la realidad sanitaria que vive este grupo: "Están totalmente excluidos y se ha detectado maltrato relacionado con la falta de conocimiento del personal de salud sobre la temática".

Explicó que en ocasiones se les han negado anticonceptivos aduciendo que los usan para prostituirse, pese a que por ley deben tener acceso a ellos. De todas formas, el doctor Ferrada destacó que quienes se han acercado por el servicio ninguno se dedicaba a esta actividad y que varios incluso avanzan en sus estudios profesionales.

Según la estadística del servicio, sus edades van de los 20 a los 42 años y en tres de cada cuatro casos se trata de transexualidad de hombre a mujer (el cuarto es una mujer que eligió ser varón). 

Los profesionales aclararon que en realidad son muy pocos los que buscan llegar a la cirugía y de ellos la mayoría solo aspira a la reasignación quirúrgica parcial. Esta es una etapa de complejidad que todavía no está contemplada en el ámbito público local, al igual que en la mayor parte del sistema sanitario nacional. En cuanto a la reasignación total, sólo se hace en La Plata.

"Recién empiezo y los cambios son lentos"

Mujeres transexuales consultadas se mostraron muy conformes con el consultorio del hospital Central, que consideraron un avance para concretar el derecho a la identidad de género. 

"Siempre quise ser mujer, desde chiquita", contó Lucila (22), una de las dos pacientes que que ya tiene el servicio y que estudia profesorado de Historia. "El año pasado tomé la decisión de hacerlo y empecé por preguntar en centros de salud y por la posibilidad de un tratamiento en el Central", agregó. Allí, en abril le hicieron análisis de sangre y orina y hace un mes comenzó con la terapia hormonal

"Sabiendo lo de la ley (de Identidad de Género) suponía que había posibilidad de hacerlo", dijo, y destacó: "Me ha ayudado a liberarme bastante, aunque recién empiezo y los cambios son lentos". 

Por su parte, María Victoria, perteneciente a Red Nuevas Fronteras, también se mostró muy conforme mientras esperaba ser recibida por uno de los médicos. En su caso, ya realiza terapia hormonal, por eso hizo la salvedad de que "para nosotros la lista de medicamentos que van a dar es de laboratorios de segunda línea, no son de primera calidad. Y nosotros sabemos por la práctica que no son iguales. La diferencia de precio es mucha (de hasta un tercio de su valor), pero yo he tenido diferentes reacciones".


POR: Verónica De Vita - LOSANDES.COM.AR
Fotografìas: Web
ARREGLOS: Alberto Carrera

sábado, 24 de agosto de 2013

Alemania: Opciòn del tercer gènero para recièn nacidos hermafroditas. Femenino - En Blanco - Masculino.

Alemania introduce un "tercer género" legal para recién nacidos. A partir del 1 de noviembre Alemania ofrecerá a los padres tres opciones para rellenar el certificado de nacimiento de sus bebés: "masculino", "femenino" y "en blanco".


La nueva ley aprobada en mayo, pero dada a conocer sólo hasta ahora, convierte a Alemania en el primer país europeo en oficializar la tercera opción de género.

El cambio en la normativa permite a los padres la posibilidad de dejar en blanco la casilla de género para aquellos bebés nacidos físicamente con ambos sexos, conocidos como bebés hermafroditas.

La nueva legislación brinda la posibilidad de que más adelante, en edad adulta, esas personas con sexo indeterminado puedan escoger si quieren estar bajo la categoría masculina o femenina.

Pero también se ofrece la opción de quedarse bajo la categoría del tercer género o indeterminado y no tener que escoger en ningún momento de su vida entre ninguna de las dos opciones.

En Alemania, algunos medios de prensa están calificando a esta nueva ley como una "revolución legal".

Sin embargo, todavía no hay detalles sobre cómo la nueva ley afectará el uso del género en otros documentos oficiales como los pasaportes, donde hay que escoger entre una "M" y una "F".


Las implicaciones del tercer género

La publicación alemana dedicada al derecho familiar FamRZ ha pedido que esa tercera categoría sea identificada con la letra "X".

La nueva ley ya aprobada se apoya en una decisión de la corte constitucional que establece que mientras una persona "sienta profundamente" que pertenece a un cierto género, tiene también el derecho de escoger cómo se identifica legalmente.

La ley, conocida como del "tercer género", también tendrá un efecto sobre las leyes que conciernen al matrimonio ya que, hasta este momento, en Alemania sólo se pueden casar mujeres con hombres.

Hace seis semanas Australia se convirtió en el primer país del mundo en aprobar una legislación sobre el tercer género, si bien ya desde 2011 las leyes australianas permitían a sus ciudadanos marcar con una "X" la casilla de género en el pasaporte, algo que también puede hacerse en Nueva Zelanda desde 2012.



Libertad para el cambio

Demian McGuinness, corresponsal de la BBC, explica cómo ha sido recibida esta nueva ley en Alemania: "Ha sido vista como un paso adelante en cuanto a los derechos de género".

La normativa también permitirá a los bebés hermafroditas cambiar su género en diferentes momentos de su vida.

McGuiness explicó que todavía hay muchos puntos sobre los que no hay claridad total en casos específicos como matrimonios y adopciones.

Un ejemplo de estos casos específicos es qué pasaría si alguien con un sexo indeterminado fuera sentenciado a prisión. ¿A qué tipo de cárcel debería ir?

En todo caso, señala el corresponsal, la nueva legislación se enmarca en una tradición alemana de tolerancia al tratar derechos de género.

"Es algo lógico pero no es una ley tan progresista como nos gustaría que fuera", explicó a la BBC Richard Köhler, del grupo activista Transgender Europe.

Köhler detalló que esta ley se limita a casos donde un doctor tiene que hacer una diagnosis de hermafrodita.

Sin embargo, apunta, la normativa no brinda esta posibilidad de escogencia a personas no entren dentro de ese diagnóstico.

Köhler indicó que lo que grupos como su organización pretenden es provocar un debate para cuestionar si es necesario que una persona tenga que marcar obligatoriamente en una casilla cuál es su género.


POR: BBC.CO.UK
FOTOGRAFÌAS: WEB / Louise Lacante
ARREGLOS: ALBERTO CARRERA

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