Mostrando entradas con la etiqueta SHOW. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta SHOW. Mostrar todas las entradas

viernes, 17 de octubre de 2014

Sin Censura Show con William Levy y David Zepeda y 10 sùper galanes más. "Uncensored"

William Levy, David Zepeda y gran elenco se desnudarán y formarán parte del Show "Sin Censura" 


Los actores más guapos del momento en México iniciarán en la ciudad de Veracruz una breve gira nacional del show "Sin Censura", donde exhibirán sus tonificados y bellos cuerpos al público femenino y gay.

El espectáculo teatral es producido por Omar Suárez, quien recopiló a los mejores actores y modelos para al ritmo de música, desvestirse y poner ambiente en el escenario.

Algunas de las personalidades que participarán en ‘Sin Censura’ son: William Levy, David Zepeda, Ferdinando Valencia, Salvador Zerboni, Lambda García, Pedro Moreno, Víctor González, Marco Corleone, Alberto Pavón, Jorge Aravena, Juan Vidal y Fernando Carrillo.


La presentación oficial de este show será el próximo viernes 24 de octubre en el Teatro de la Reforma de la ciudad de Veracruz, en dos funciones: la primera a las 19:00 horas y una segunda a las 22:00 horas.

Los boletos para dicho espectáculo se encuentran a la venta en las taquillas del teatro jarocho, pases de acceso que tienen un costo de 600 pesos para el área de plateas y 900 pesos para la zona de luneta VIP.

Tras la presentación en la ciudad de Veracruz, los guapos actores realizarán una segunda presentación en la ciudad de Xalapa el día 25 de octubre; para iniciar posteriormente una gira al interior del país que recorrerá entre otras ciudades, el Distrito Federal el 31 de octubre y 01 de noviembre en el Teatro Metropolitan, donde los actores buscarán enloquecer a los asistentes. 

La información esta tirada, ahora....... en un mundo tan globalizado, podrán venir a la Argentina, seria infartante!!


Por:  Karla G.Briseño - Eluniversalveracruz.com.mx
Imagenes: Web
Arreglos: AC


lunes, 6 de octubre de 2014

Femme Style: Derecho a mariconear

Hace dos semanas en Showmatch, Marcelo Tinelli inauguró el nuevo estilo “Femme Style”, donde las parejas participantes bailan con tacos de 35 centímetros. El mismo Tinelli desfiló con tacos en la pista de baile. En la Comunidad Homosexual Argentina (CHA) recibimos varios llamados tanto a favor como en contra del mariconeo del conductor en la TV como clisé. 


En respuesta, hicimos pública nuestra posición a favor, como siempre, del maricón y del mariconeo. Conscientes del futuro debate, queríamos ser muy claros en la enunciación. El comunicado de prensa dice: “Reivindicamos la diversidad, y todo aquello que contribuya a romper los estereotipos machistas. Que Tinelli y los concursantes se suban a tacos y tengan movimientos ‘femeninos’ ayuda a enfrentar a algunas actitudes machistas y a reivindicar lo que se llama mariconear”. Los titulares de la prensa y las interpretaciones que se le dieron a ese comunicado van por cuenta de cada uno. A lo largo de nuestra historia hemos realizado, y realizamos, declaraciones, actos públicos históricos como Imágenes y palabras de la discriminación, un mural con fotos y expresiones discriminatorias de personas como monseñor Aguer, Mauricio Macri, Marcelo Tinelli, Mirtha Legrand (entre otrxs). Los últimos comunicados y denuncias de la CHA fueron por expresiones de Baby Etchecopar, el intendente Hugo Curto y el senador Mario Ishii. Por las acciones del fiscal José María Campagnoli y del legislador Gustavo Vera, de La Alameda, iniciamos y continuamos acciones judiciales. No queremos participar en la estrategia del escándalo de algunos programas de espectáculos y entretenimiento. Por eso muchas veces nos abstenemos de entrar en esos juegos. Pero nos parece bien resaltar algo cuando entendemos que ayuda a nuestra comunidad en la visibilidad, por ejemplo. Que Tinelli se suba a unos tacos fue noticia casi a nivel nacional. Nos expresamos por los llamados y por la “trampita” de criticar al maricón o al mariconeo como un estereotipo negativo en sí mismo. Si se lee bien nuestro comunicado, queda claro que no reivindicamos al programa ni al conductor. Salimos a defender el derecho de ser todo lo maricón que uno quiera ser. Ni más ni menos.




VIDEOS: 









Por: César Cigliutti (Presidente de la CHA) Pagina12.com.ar
Imagenes: Web
Arreglos: AC

lunes, 10 de diciembre de 2012

MADONNA YA ESTA EN ARGENTINA.

La agenda de Madonna en la Argentina. La diva del pop no sólo se presentará en River y el estadio Olímpico de Córdoba sino que realizará otras series de actividades en el país.


Madonna llegó de imprevisto al aeropuerto de Ezeiza este lunes a las 2 de la mañana procedente de Brasil, en medio de su gira MDNA Tour por la que se presentará el 13 y el 15 de diciembre en el estadio de River y el 22 en el estadio Olímpico de Córdoba

La cantante arribó antes de lo pensado, ya que estaba previsto que llegara el martes, y se instaló en el hotel Four Seasons, en el barrio de Recoleta, junto a su familia.

Además de sus shows, Madonna estaría el miércoles en Tigre para ver la exhibición del tenista Roger Federer y se reuniría con la presidenta Cristina Kirchner, como en su última visita al país.

Por último, la diva del pop tiene previsto abrir una sucursal de su cadena de gimnasios “Hard Candy” en la localidad de Martínez, pero ese proyecto recién se terminará de concretar el año próximo.


LLEGADA:




POR: MINUTOUNO.COM/ 

VIDEO: FARANDULA SHOW
ARREGLOS: ALBERTO CARRERA

viernes, 18 de mayo de 2012

ARTE DRAG QUEENS MENDOZA.

Ellos o ellas, Drag Queens

Nacieron en la trasnoche gay y ahora se extendieron a diversos públicos. Estos personajes que viven de la transformación no son travestis y buscan provocar.
"Puedes llamarme él, puedes llamarme ella. Puedes llamarme Regis y Kathie Lee. No me importa, con tal de que me llames”
Letting it all hang out: an Autobiography, de Ru Paul.


Sergio Sotelo (37), Ariel García (39) y Maximiliano Benítez (26) no tienen de día nada que los diferencie del resto de los mortales de su género. Ni siquiera sus nombres. La noche es en cambio la que fuerza su apariencia de seres extraños, diferenciables.

Sergio es de estatura media, cuero cabelludo pulido, ojos profundos enmarcados por lentes cristalinos que dan la pauta de un tipo tímido. Aunque descarta esa impresión con la primera muestra de su verborragia colombiana. A su lado, Ariel no tiene anteojos, aunque agudiza la vista para asegurarse la radiografía del interlocutor desconocido.

Ambos, compañeros de escena por algo más de una década, se ríen contagiados por Maximiliano. Él es diez años más joven que ellos, algo más alto y calvo como Sergio. No tiene el bagaje de sus colegas, pero asegura su presencia con una desopilante desenvoltura forjada durante una adolescencia de libertades en Buenos Aires.



"No aparentamos de forma clara el sexo al cual pertenecemos, somos más andróginos (mujeres masculinizadas, hombres femeninos), que otra cosa", dice Sergio. En cambio, para Maxi son "hombres a los que les gusta transformarse en divas para un espectáculo específico, exagerando ciertos rasgos femeninos, a veces con algo de animalesco y futurista".


“Drag Queens”, “Reinas de la noche”

Las maneras en que nombran su actividad no se mueven más allá de estos términos y eligen el primero como definición primordial.
Son drags, no travestis. Salen a la calle como chicos, aunque la noche los encuentre como divas. Por eso difícilmente su oficio nocturno sea sugerido por el jean y el buzo con capucha que muestran Sergio, Ariel y Maxi cuando hacen, respectivamente, del maquillador y encargado de un carrito de comidas rápidas; del niñero, y del chico aporteñado que ayuda a su pareja en un drugstore godoicruceño.

Fue en la década de 1980 cuando este tipo de transformación tuvo su primera referente. La rubia inolvidable Divine, como se hacía llamar Harris Glenn Milstead –cantante y actor estadounidense que introdujo esta caracterización de la mano de la música dance y electropop–, se convirtió en el puntapié de la provocación.

“Quién no ha querido una diosa licántropa, en el ardor de una noche romántica...”. Es jueves, día de ensayo. La loba de Shakira suena en el altoparlante de un equipo de radio atado con alambre.

Sergio, Ariel y Maxi están en la pista, ahora vacía y oscura, de Queen Disco, el boliche donde todos los fines de semana sucede la “metamorfosis drag”.

Shakira es colombiana, como Sergio Sotelo, que elige la canción para arrancar la performance. Licantropía dicen, se refiere a un “trastorno mental en el que el enfermo se imagina transformado en lobo”. Dos días después, cuando el espectáculo ocurra, ellos serán lobos/as, lagartos/as, panteras negras o rosas y todo aquello que les permita su ingenio.

El trío drag inamovible de Queen se formó hace seis años cuando Maximiliano se acopló al ser elegido a través de un casting. Sergio es su líder natural: propone la música, indica los pasos a seguir, posiciona a sus colegas y explica, para los pocos espectadores del ensayo –entre ellos, algunos obreros que aggiornan la disco, la periodista y el fotógrafo–: “Decidimos la temática y después de discutir las canciones, las edito. Es una puesta en escena corta, donde cada uno tiene su momento. Sólo el cierre es conjunto”.

“En la década de 1990 éramos considerados bichos raros. Nos dedicábamos sobre todo al mero transformismo, representar personajes del tipo de Liza Minelli. La creación de la nueva imagen del drag, más exagerada y caricaturista, llegó a mediados de 2000 con la música electrónica”, rememora Ariel, el que más años lleva en el rubro.

La música sigue girando. “Este es mi tema, yo soy más electrónico”, opina Sergio con una versión que le contagia un movimiento robótico a sus pies. Y al tiempo que busca la siguiente canción, que acoplará a las ya elegidas, da una definición más de la trama drag: "Quizás vestirnos así para un show es una manera de exteriorizar rasgos ocultos de nuestra personalidad. Jamás me animaría como Sergio a hacer y decir lo que muestro con las plataformas puestas".

“Esto es todo. ¿Alguien va al centro?”. El colombiano devenido coreógrafo avisa oportunamente que nos tiene que dejar porque debe buscar el cubrecamas que llevó al lavadero, que estaría listo para la tarde.

Su historia se resume así: vivió en Colombia hasta 1998 y en una aventura que como mochilero lo llevaría por la parte más austral de América se hizo de un amor mendocino en Chile. Lo siguió y, pese a que la pasión se extinguió en tres meses, terminó protagonizando la escena del varieté local.

Sergio Sotelo o Queen Kartajena (como le puso a su personaje) es de los drags queen más conocidos de Mendoza. Su currículum acredita varias apariciones en teatro de revista.

Aunque arrancó como Ricky Martin. “Cuando Tito Bustos (hasta hace un tiempo dueño de Queen, ahora en manos de Ana Laura Nicoletti, La Turca) volvió de España, me dijo que había que incitar la movida drag. No me daba miedo, pero fue difícil porque tampoco lo tenía en la cabeza. El primer paso de mi transformación fue hacer de Ricky Martin, que si bien era un personaje masculino, me ayudó a animarme a la escena. Nicky (Ariel García) y Tasha (travesti de la escena local) me invitaron a acompañarlas en un musical que emulaba el video de No more I love you’s de Annie Lennox. Hice de una bailarina con tutú y chivita. Ahí comenzó el cambio”.

Maximiliano comenta que su nombre artístico es Max Drag. Y se ríe, siempre lo hace. Marca el “sho” porteño con la misma fuerza con la que impone la juventud de sus 26 años bien vividos.

Llegó hace diez años de Buenos Aires en busca de nuevas experiencias. “Estaba parado justo allá –señala la entrada del boliche Queen Disco, en el que compartimos el primer encuentro–, y un relaciones públicas con quien había hecho una amistad de tanto visitar este lugar me propuso que me presentara en un concurso de drags que se hace todos los años. Los había visto a ellos –habla de Sergio y Ariel, referentes del género–, pero siempre como público”.

Dada la aceptación que los drag queen tienen, por estar ligados a la moda freak adolescente, los boliches gays no son los únicos que demandan su presencia. Son convocados incluso para llevar su excentricidad a cumpleaños de quince. Y Maxi lo vivió en carne propia: “Las chicas mueren porque entremos con ellas del brazo en lugar de que lo hagan sus padres. Pero yo pienso ‘nena, me van a mirar más a mí que a vos’”.

También a Ariel lo convenció Tito Bustos, como a Sergio. Y de ese juego de ponerse pestañas y pelucas para posar en el escenario hizo el oficio que más lo satisface. “Queen es mi casa”, lanza sintéticamente este hombre de pocas palabras, que desde hace 17 años es drag. Vio nacer a La Turca como diva. La vio ser Reina de la Vendimia Gay y convertirse en el personaje estrella de la farándula provincial que es hoy, incluso en empresaria al tomar las riendas del boliche Queen.

“Me conocen como Nicky Harris”, se presenta.


Travestis o drags

En general, la “gente común” suele confundir estos oficios de la trasnoche gay, que hoy llegan a públicos heterogéneos.

El ensayo arranca a las 16 y Keta siempre llega tarde. Sus compañeros la exculpan con un apretado abrazo. Es la más grande de todos. La “más grande” en todo sentido. Está cerca de pisar los 60 y la presentan como una de las joyas de la disco. Por eso es parte del show del sábado, donde despunta el vicio de comulgar con un público fiel, que, según ella, es su alimento.

Esta travesti que transitó el submundo trans desde su primer hervor es la indicada para aclarar las diferencias: “La travesti se muestra, seduce y siente como mujer, que es la apariencia con la que sale a la calle. El drag no quiere ser mujer, quiere provocar, ser en sí el espectáculo”.


Show animal

No tienen de día nada que los diferencie del resto de los mortales de su género. Ni siquiera sus nombres. La noche es en cambio la que fuerza su apariencia de seres extraños, diferenciables.

El camarín es un desmadre. Purpurina, lentes de contacto, casquetes, maquillajes, trajes grotescos y vertiginosas plataformas multiformes que sirven para tomar la necesaria distancia de otras criaturas terrestres copan los reducidos mobiliarios. También lentejuelas, trajes de otras actuaciones y maniquíes con pelucas y postizos comprueban la vorágine que viven estos personajes cada madrugada.
Kartajena, Nicky y Max Drag, y también Keta, tienen cada uno su espacio y marcas personales.

La propuesta de la noche es Animales. Son las 23 del sábado y todavía la disco permanece en silencio. Pero en los reductos en que Sergio, Ariel y Maxi se convierten en esos seres extravagantes que llaman drag queens (en sus variantes de drag animal y drag monster), la música ambiente armoniza con la escena.

Nicky observa tranquila. “La” o “él”, minutos antes del show, da igual cómo los llames. Quiere ser una loba, como la de Shakira, aunque sus compañeros le digan que nunca puede dejar su impronta “popera y ochentosa”.

“Respetame, soy mujer, vivo en libertad”, repite Keta, repasando el cuadro con la canción de Mónica Naranjo que le tocó en suerte y apaga otro cigarrillo en un cenicero en el que no hay lugar para más. Sobre su cabeza, unas orejas metalizadas que acompañan un atuendo lúgubre y sensual son las referencias de la pantera en la que pretende convertirse.

Max encinta su cuerpo y se viste rápido. Tiñe de blanco su cuero cabelludo y se maquilla con pulso y destreza. “Soy más bicho, más exagerado que el resto”, dice detrás de unos lentes blancos algo monstruosas. Antes del show, hará un trabajo extra en un cumpleaños de quince.

Cuando Max Drag regresa, Kartajena ya está listo. Tiene espíritu de lagarto y forma de drag: a la cola fucsia, una estructura que despliega sobre su espalda, el rostro maquillado imitando la textura de un reptil, suma un corset, plataformas, casquete y unas pestañas postizas que serían el delirio de cualquier vedette.
El “punchi punchi” que proviene del exterior –donde cientos de jóvenes y no tanto hacen de la disco su propia burbuja gay–, se acopla con la voz de Whitney Houston, que emerge de la misma radio del ensayo, ahora dentro del laberinto que forman los camarines.

“A las 3.30 arrancamos”, sugiere Kartajena apurando al resto.

El show transcurre en 12 minutos. Tiempo suficiente para accionar la testosterona y empujar a los más tímidos a seducir a su presa.

Los drag queens posan como divas sobre el escenario y adquieren más vivacidad en el juego de las luces y los flashes. Son, detrás de su performance bestial, las reinas de una noche kafkiana.

Pueden llamarlos Sergio, Ariel y Maximiliano. Pueden llamarlos Kartajena, Nicky o Max Drag. No importa tanto, con tal de que sepan quiénes son al nombrarlos.









POR: Cecilia Osorio. DIARIOUNO.COM.AR
ARREGLOS: ALBERTO CARRERA


Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...