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jueves, 30 de octubre de 2014

Falta de deseo sexual, todo un mundo para explorar. "Lack of sexual desire"

Recetas para aumentar el deseo de sexo:

Diferentes niveles de deseo sexual en una relación puede causar problemas. Si una de las dos partes de la pareja tiene muchas ganas de tener sexo y la otra no esto puede ser una fuente importante de discusión y frustración por ambas partes.


Una disminución de la libido en las mujeres a menudo es causada por desequilibrios hormonales. Los hombres pueden sufrir de una disminución del deseo sexual, si sus niveles de testosterona son bajos, independientemente de la orientación sexual de cada quien. Otros factores que pueden influir en las ganas de tener sexo son el peso, la edad, la mala salud, las drogas o el uso de medicamentos y el estrés mental.

Incorporar el ejercicio cardiovascular en su estilo de vida. El ejercicio cardiovascular promueve el flujo sanguíneo a todos los órganos del cuerpo, incluyendo los órganos sexuales.

Ponerse a dieta para perder peso. Las personas con sobrepeso tienen 25 veces más probabilidades de tener una vida sexual peor. Comer con frecuencia comidas nutritivas, pequeños que contienen hidratos de carbono complejos, proteínas magras y grasas insaturadas.

Practicar la meditación para reducir los niveles de estrés. El aumento del estrés estimula la liberación de la hormona del estrés cortisol, que se asocia a aumento de la grasa en el área del estómago y la libido baja. Delegar tareas en el trabajo y la respiración profunda también puede ayudar.

Coma alimentos que promueven un impulso sexual saludable. Los alimentos que contienen vitamina B y zinc se cree que aumentar y mejorar la libido. Algunos ejemplos pueden ser comer ostras, pavo, salmón, arroz integral y queso.

Asimismo, es posible aumentar el deseo sexual de forma natural y disfrutar al máximo con nuestra pareja; esto puede incluir la toma de hierbas medicinales para aumentar el deseo como pueden ser el ginseng o el ginkgo biloba.

Hable con su médico acerca de cualquier medicamento que esté tomando. Medicamentos para la hipertensión, la depresión y algunas pastillas anticonceptivas pueden disminuir su deseo sexual. Averiguar si existe una medicina alternativa que puede tomar.

Son muchas las causas que intervienen en la falta de deseo sexual, como por ejemplo el embarazo en las mujeres o la rutina sexual con la pareja. Por ello, es importante que busques la causa real para poder así encontrar la mejor forma de aumentar las ganas de tener sexo. En caso de que los problemas persistan, dirígete a un médico especialista para que pueda ayudarte.


“Te amo pero no te deseo”, una nueva tendencia:

Los momentos de intimidad sexual no se dan debido a que uno de los dos tiene un bajo apetito sexual. No tiene que ver con los afectos, simplemente es falta de deseo. 

Los sicólogos Alejandra y Antonio Godoy, aseguran en su libro “Te amo, pero no te deseo” que esta es una nueva tendencia en las parejas y que hoy son los hombres los que sufren de inapetencia sexual. Los profesionales y hermanos, decidieron enfrentar esta creciente disfunción sexual, luego de recibir a varias parejas que dicen amarse pero a la hora de la pasión, el tema no resultaba. 

Antonio Godoy, uno de los autores de este libro, conversó sobre este fenómeno que lamentablemente se registra cada vez más entre parejas de nuestro país, declarando que es más frecuente, e indicó que la inquietud por saber qué lo provoca nació hace 10 años, cuando su hermana recibió casos de hombres que no tenían apetito sexual. 

Además, dijo que muchas veces influyen las personalidades de hombres y mujeres, sin embargo este sentimiento nace desde un estrés emocional, el que no se supera rápidamente debido a lo desesperados que se sienten los hombres, llegando incluso a pensar que son gays. 

El sicólogo indicó que las causas de este problema son múltiples, y que requiere de terapia de parejas porque no hay una culpa individual, sino que es algo que no funciona, y puede pasar desde la rutina hasta el entorno o el mismo hogar, que hace que el deseo se pierda, pero no el amor. 


Susto aumentaría deseo sexual:

El sexo es más atractivo después de un poco de adrenalina

El deseo sexual es un síntoma que expone que el cuerpo está activo y que puede desempeñar cualquier actividad física y sexual sin problema.

Si se pierde este apetito, es una señal de que algo está faltando en el organismo para motivarse a realizar algún ejercicio físico o tener un encuentro sexual.

Esta ausencia puede ser la falta de una hormona o neurotransmisor que permita que el cuerpo comience a sentir bienestar, o que pueda incrementar la líbido para que en un hombre o mujer despierten las ganas de tener un encuentro en el ámbito sexual.

Según un estudio publicado en Archives of Sexual Behavior, después de exponer al cuerpo a una sensación de adrenalina, los hombres y mujeres encuentran el sexo mucho más atractivo.

Al exponer al cuerpo a una situación de susto o sorpresa, se genera que los latidos del corazón aumenten paulatinamente y que la adrenalina se distribuya por todo el cuerpo, reactivando los mismos sistemas neurológicos que se encienden al sentir placer.

Al tener ese mismo sentimiento, el cuerpo comienza a sentir excitación y por lo tanto, el deseo sexual se incrementa en una persona.

Este método se puede llevar a cabo siempre y cuando la persona no padezca problemas cardiacos o sufra de algún padecimiento físico que impida mantener una relación sexual sana, tal como la eyaculación precoz o la disfunción eréctil que son padecimientos que generan falta de deseo sexual.

En este caso lo más recomendable sería platicarlo con la pareja y solicitar las recomendaciones de un médico especialista para lograr una erección sin ningún impedimento.
El sexo es una actividad que forma parte de la vida, es muy importante gozar de una sexualidad plena, porque además de tener un sentimiento de bienestar, contribuye a tener buena salud, una buena relación con la pareja.

En caso de tener algún padecimiento que no permita mantener una relación sexual, "se debe acudir a un especialista, y evitar a toda costa la automedicación para lograr una sexualidad plena", comentó Teresa Flores, Sexóloga y Directora de Comunicación de Boston Medical Group.


Hidrátate y aumenta tu apetito sexual:

Tal vez no lo sabías, pero la falta de agua puede hacer que tu desempeño sexual sea menor. Empieza a tomar agua y disfruta al máximo con tu pareja.

alguna vez has sentido que te hace falta esa pasión o que no te sientes con ganas de tener encuentros sexuales con tu pareja, tal vez sea porque no estás lo suficientemente hidratada. Extraño, pero cierto: la deshidratación puede ser la culpable de la falta de apetito sexual. 

¿Cómo puedo estar deshidratada si no tengo sed? La sed es una de las formas que el cuerpo tiene para avisarnos que necesita agua, pero no es la única. Hay otras formas de saber si tu cuerpo necesita agua, por ejemplo si tu boca está seca, sientes más fatiga de la usual y tienes la piel reseca. 

La deshidratación también puede contribuir a la resequedad vaginal, la fatiga (“no mi amor, esta noche no”), los dolores de cabeza (el clásico pretexto) y la irritabilidad. 

La hidratación es muy importante para una sana respuesta sexual, sobretodo en el caso de las mujeres, en parte porque facilita la lubricación vaginal y también porque puede facilitar alcanzar el orgasmo, así lo explica Patricia Johnson, co-autora de Partners in Passion: A Guide to Great Sex, Emotional Intimacy and Long-term Love.

La autora explica que es importante beber un litro y medio de agua durante el día para hidratar y oxigenar el cuerpo adecuadamente. Hidratarse lleva su tiempo, por lo que es importante que empieces a tomar agua de 12 a 24 horas antes del encuentro sexual. 

“Los beneficios de la hidratación en el libido son diferentes en hombres que en mujeres; sin embargo, los investigadores han demostrado que beber suficiente líquido pueden mejorar la situación en la cama”, explica el investigador inglés Colin Wilson. 

Así que ya lo sabes, si deseas potenciar tu vida sexual empieza a tomar suficiente agua. 


Por:  Vidayestilo.terra.com.co - Bio Bio -  Uncomo.com  - Criteriohidalgo.com
Imagenes: Web
Arreglos: AC

domingo, 16 de junio de 2013

EL LEGADO DE LAS PAREJAS HOMOSEXUALES A LAS HETEROSEXUALES. "DIFERENCIAS EN LA VIDA COTIDIANA"

El legado gay a los heterosexuales. Recientes estudios muestran que las parejas homosexuales tienen mucho que enseñarles a las heterosexuales sobre reparto de las labores domésticas, el manejo de los conflictos y la sexualidad.


No hay duda de que el matrimonio está en crisis. No solo las personas están casándose menos sino que entre los que finalmente deciden hacerlo, un alto porcentaje se divorcia antes de los cinco años, según datos de la Registraduría Nacional.

Ante ese panorama, muchos se preguntan por qué las parejas del mismo sexo quieren que se apruebe el matrimonio para ellas. Pero a la luz de nuevos estudios, la razón sería que las parejas de homosexuales son más felices y armónicas que las heterosexuales.

En ese sentido podría cambiar el modelo de matrimonio, pero no para mal como piensan los detractores, sino todo lo contrario, para darle un nuevo aire.

Esther Rothblum, profesora de estudios de género de la Universidad de San Diego, señala que si bien las parejas gay y lesbianas bregan con conflictos y expectativas similares a las tradicionales, podrían enseñarles mucho a las demás sobre “cómo reparten el trabajo, el cuidado de los hijos y las finanzas equitativamente, así como en la solución de los conflictos”, dijo la experta a SEMANA.


El manejo del dinero, la crianza y las peleas son las causas más frecuentes de conflicto entre las parejas heterosexuales, pero todo indica que la fórmula gay para manejar este tipo de situaciones ha probado ser más exitosa. Jennifer Powers, investigadora de la Universidad La Trobe en Australia le preguntó a un grupo de parejas de lesbianas quién lavaba los platos, quién dormía a los niños y cómo se repartían otras labores domésticas.

La sorpresa fue encontrar un reparto mucho más equitativo de las tareas del hogar. Por el contrario, entre las parejas heterosexuales la queja más frecuente de las mujeres es que sus maridos no colaboran, especialmente cuando hay hijos. Y si ella trabaja, el problema es mayor porque debe asumir una doble jornada, todo lo cual genera una desigualdad que resulta en una gran insatisfacción. En el otro frente, según comprobó Power, las parejas de mujeres no sienten que la una se recueste en la otra.

“No es que las lesbianas sean más eficientes para el trabajo en casa”, dice Powers. Lo que sucede es que las parejas del mismo sexo no pueden solucionar los problemas bajo los roles tradicionales, sino que deben recurrir a soluciones lógicas y justas que van más allá de esos estereotipos. En contraste, aunque entre las parejas heterosexuales hoy hay más equidad que hace 40 años, los psicólogos todavía observan que aún se guían por la brújula de los roles de género.

Según Rothblum, cuidar a los niños es una tarea de las mujeres, así como la plata es asunto de los hombres; la responsabilidad de controlar la natalidad es de ellas, y así sucesivamente. Aun más, Pepper Schwartz, socióloga experta en el tema, ha observado que muchos hombres que tuvieron matrimonios heterosexuales y hoy tienen relaciones gay, relatan que antes no ayudaban a sus esposas pero ahora sí comparten esas labores con sus parejas.

El sociólogo Manuel Velandia ha visto que para la división del trabajo los homosexuales muchas veces aplican el principio de la especialización, muy promovido por los economistas, que consiste en que cada uno se desempeña según sus gustos y talentos. Así, en muchos de estos hogares al que le gusta cocinar, cocina y el que es bueno en su profesión, mantiene la casa. Pero en otros, dice Velandia, la repartición de estos papeles es totalmente equitativa. “A veces uno cocina y el otro lava los platos; otro día uno los ve con esos papeles invertidos”.


Velandia señala que como en dichas relaciones no hay nada escrito, se están ideando maneras diferentes de manejar el dinero. Cuenta el caso de Juan, un homosexual que se sentía mal porque su pareja ganaba más y por lo tanto asumía casi toda la carga económica del hogar. Cuando le planteó a su compañero ese malestar, decidieron que cada uno pondría el 25 por ciento de su sueldo en una cuenta común para los gastos de la casa.

Esta situación en una pareja heterosexual posiblemente no habría sido un dilema porque se asume que el hombre sostiene la casa. Schwartz, por su parte, ha notado que las lesbianas son mucho más estrictas en dividir los gastos centavo por centavo.
La equidad no solo se imparte con el dinero sino también con el cuidado de los niños.

Aunque aún muy pocas parejas homosexuales adoptan o tienen hijos, Charlotte Patterson, una psicóloga de la Universidad de Virginia, ha notado en sus experimentos que las parejas de padres heterosexuales se comportan frente a sus hijos bajo el modelo tradicional, es decir, la mamá juega con ellos mientras el papá está chequeando su celular o juega por su cuenta con un juguete del niño. Cuando ambos se involucran es para criticarse mutuamente o para sugerir nuevos juegos. En las parejas homosexuales, por el contrario, ambos interactúan armónicamente en los momentos lúdicos de sus hijos.

La periodista Liza Mundy, autora del libro The Richer Sex exploró el tema y encontró que 33 por ciento de las parejas gay con hijos, uno de ellos optaba por quedarse en casa, una cifra muy similar a la de parejas heterosexuales. Esa proporción es significativa porque muchas mujeres sienten ansiedad de hacerlo, tal vez porque el mandato feminista es buscar la igualdad emulando a los hombres, pero el dato demostraría que ese arreglo es la mejor opción para ser eficientes en la crianza. “La buena noticia es que la decisión acerca de quién lo hace no tiene que ver con el género”, escribió Mundy en un artículo sobre el tema en la revista The Atlantic.

 Las relaciones de homosexuales también tiene conflictos pero los abordan de otro modo. “No son discusiones sino diálogos, nadie grita, solo se habla”, dice Velandia. Hace un par de años, el psicólogo John Gottman encontró que los homosexuales resuelven sus problemas positivamente porque no usan tácticas de manipulación y en cambio muestran más afecto y humor en las peleas.

“Entre los gay hay una sensación de ‘estoy muy bravo pero esto es chistoso’”, dice Gottman. El experto explica que dicha reacción se debe a que ninguno asume el papel de sometido ni dominante, mientras que entre heterosexuales es más común que exista una jerarquía que lleva, sobre todo a las mujeres, a sentirse con menos poder.

Los homosexuales también se llevan mejor en el plano sexual, tal vez porque la infidelidad, otra fuente de peleas en las parejas tradicionales, no ocupa un papel tan protagónico entre ellos. Aunque muchos están asumiendo el compromiso de la fidelidad para demostrarle a la sociedad que pueden tener matrimonios intachables, un estudio hecho en la Universidad de San Francisco con parejas gay encontró que el 50 por ciento de estos hombres tenía sexo por fuera de la relación con el conocimiento y aprobación de sus parejas.

“Los heterosexuales lo llaman engaño pero en los gay no tiene esa connotación”, dice Colleen Hoff, autora del estudio. Velandia señala que muchas veces el tema de la infidelidad se vive en forma relajada.“Si mi pareja no viene una noche nunca se me cruza por la cabeza que tiene otro”.

No obstante, algunos señalan que no se puede generalizar pues algunas parejas gay no hablan tranquilamente de la infidelidad. “Mi tesis es que estos matrimonios son casi iguales o muy parecidos a los heterosexuales”, dice Silvestre, un gay de 34 años.

Hasta el momento es muy pronto para saber si todo esto se traduce en relaciones más duraderas. Lo interesante es que, de aprobarse el matrimonio entre iguales, podría ayudar a constatar cuáles aspectos de la relación se deben al género y cuáles son intrínsecos a la convivencia. Por lo pronto se sabe que las esposas en uniones heterosexuales son las que con más frecuencia inician el divorcio.

En estudios hechos en Noruega y Suecia las lesbianas también se separan más que los gay. Como dice Mundy, “de pronto nos vamos a dar cuenta de que el problema con el matrimonio no es el hombre. Quizá las mujeres son muy particulares y aún no saben lo que quieren”. 


POR: SEMANA.COM
FOTOGRAFIAS: WEB
ARREGLOS: ALBERTO CARRERA 

viernes, 10 de mayo de 2013

JOHN DARBY (86)Y JACK BIRD (84), 50 AÑOS DE AMOR. LAS COSAS DEL QUERER....SEGÙN PASAN LOS AÑOS!!!

Para John Darby y Jack Bird, dos ancianos estadounidenses que llevan más de medio siglo juntos, el amor que sienten uno por el otro permanece intacto, lo que ha cambiado es el paisaje social. Darby, de 86 años, y Bird, de 84, se conocieron en 1959 y mantuvieron su relación en secreto, excepto para un círculo íntimo de amigos gays. Hoy, como muchas otras parejas casadas, caminan de la mano y comparten besos y palabras dulces.


"Siempre recordaré cuando le puse la alianza", dijo Darby, en entrevista con AFP en la casa de la pareja en una comunidad de jubilados en el corazón de San Francisco. "Fue un día maravilloso". Ambos celebrarán en septiembre su quinto aniversario de boda, pero en julio cumplirán 54 años juntos.

"Es muy importante darse cuenta de que la vida gay es mucho más que sexo; es amor", agregó, mientras Bird asentía. "Sería maravilloso si pudiéramos morir juntos, dormirnos de la mano y dejar que los familiares resuelvan todo".

Darby conoció a Bird en una fiesta en casa de un amigo en San Francisco para celebrar el Día de la Independencia en 1959. Había llegado de México y Cuba y se sentía como un "turista encerrado" y solo en su sexualidad. "Había mucha homofobia a finales de 1950 y comienzos de 1960", dijo Darby.

Era una época en que los hombres solteros, profesionales vivían con "ayudantes masculinos" y se mantenía en privado lo que pasaba a puerta cerrada. Se toleraba que un hombre fuera gay o una mujer lesbiana, siempre y cuando no se comentara. "No hablábamos de eso con nuestras familias", dijo Darby. "Sólo esperábamos que entendieran".


Darby vivía entonces con otro hombre, pero Bird le robó el corazón ese 4 de julio. "Me enamoré", dijo, evocando el primer beso que le robó a Bird.

En seis meses la pareja estaba comprometida, tenía una cuenta corriente compartida -una rareza entonces- y se mudó a un apartamento en la ciudad de Sausalito, en la bahía de San Francisco. Mucho más tarde se enteraron de que sus vecinas de al lado eran lesbianas, pero para entonces no tenían desarrollado el "gaydar", o radar sobre preferencias sexuales.

En el verano de 1960 Darby y Bird fueron a la ciudad de Carmel, en la costa de California, para para visitar a su familia. Pero no todos vieron con buenos ojos la relación: una tía hizo llorar a Darby cuando le dijo que dejara a Bird y se centrara en su carrera como otorrinolaringólogo. Pero siguieron juntos y en dos años se habían comprado una casa.

La mayoría de los familiares no sabía de su unión. Bird tenía unos tíos que se alegraron de que tuviera un compañero de apartamento. Un cuñado de Darby incluso acusó a Bird de tener una aventura con su esposa. "¿Cómo podía ser tan ingenuo?", se preguntó Darby.

Darby y Bird compartían su relación con amigos gays y socializaban poco con heterosexuales. A Bird le iba muy bien como inspector de una empresa de transporte. Darby era el director de la Sociedad de Audición local. "Nunca nos tomábamos de la mano, nunca nos besábamos o nos demostrábamos abiertamente afecto en esos días", dijo Darby. "Actualmente, diablos, nos tocamos bastante a menudo".


Poco a poco, confiaron en sus colegas, pero los prejuicios en el lugar de trabajo se mantuvieron. Darby recordó incluso una broma ofensiva sobre el sida en una conferencia en Ohio (norte) en los años 1980.

La pareja llevaba 49 años junta cuando consiguió su licencia de matrimonio en la comunidad vecina de Marin, California. Se casaron en San Francisco en 2008. Un amigo les diseñó los anillos de boda en sólo dos días. La pareja brindó con champán y compartió un pastel de chocolate, adornado arriba con dos muñequitos.

"Lo realmente increíble fue que dos días después encontramos una bolsa colgando en la puerta de casa con una botella de champán y una carta de una anciana viuda que pensábamos que ni siquiera sabía lo que significaba la palabra gay", dijo Darby.
Para entonces, la pareja vivía en un apartamento en San Francisco Towers, un centro de atención residencial de la Iglesia Episcopal para las personas mayores "Un grupo de residentes hizo una gran fiesta para felicitarnos", dijo Darby. "Algunas personas nunca más nos hablaron".


Cuando la pareja se mudó al complejo San Francisco Towers en 1998, se les dijo que dos hombres no podían compartir un apartamento de un solo dormitorio, así que optaron por un apartamento de dos dormitorios y utilizaron el segundo como fachada y oficina.

Ahora, la foto de la pareja aparece en el material promocional de San Francisco Towers.

Darby se rió al recordar todas las veces que les preguntaron quién hace de esposo y quién de esposa en la relación. "Preguntarle a una pareja gay quién es la mujer es como preguntarle a los palillos chinos quién es el tenedor", dijo. "Sólo trabajamos juntos. Pasamos de ser amigos a ser novios; nos convertimos en compañeros y luego en cónyuges. No en marido y mujer".




POR: GLENN CHAPMAN / AGENCIA AFP
FOTOGRÀFIAS: WEB
ARREGLOS: ALBERTO CARRERA


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