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jueves, 13 de febrero de 2014

Rusia: La propaganda homosexual como cortina de humo. Homofobia, persecución y algo más.

La atención que recibe esta cuestión en Occidente muestra que hay un doble rasero a la hora de juzgar a diferentes países. Por otro lado, el Kremlin consigue desviar la atención sobre los verdaderos problemas del país.


Sin duda el año 2013 estuvo marcado por la gran atención que recibió la comunidad homosexual en la Federación Rusa. Para los que seguimos la situación había dos importantes factores: la firma por parte del presidente Putin de la ley que prohíbe la llamada 'propaganda homosexual'.

Activistas LGBT en EE UU y Europa lanzaron una agresiva campaña para boicotear los Juegos Olímpicos de invierno y los productos rusos, entre los que destacó el boicot a la marca de vodka Stolichnaya. Los medios, tanto online como escritos, mostraban gran apetito por el hashtag "Rusia-Putin-propaganda homosexual-vodka-Sochi. Creo que es el momento adecuado para preguntarnos qué ha conseguido esta campaña. A mi parecer ha conseguido lo contrario de lo que pretendía. 

Algunos agudas críticas dijeron en voz alta que la cuestión de la 'propaganda gay' no era más que una campaña de relaciones públicas del Kremlin que tenía como objetivo distraer la atención acerca de los verdaderos problemas de Rusia: el estancamiento de la economía, la corrupción, el encarcelamiento ilegal y las torturas en las detenciones, los presos de conciencia y la catástrofe demográfica fuera de las mayores zonas urbanas, con unos índices de VIH y de abuso de drogas en números de récord. 


El interés casi exclusivo en la ley de 'propaganda homosexual' es un error imprudente de los activistas que hace que la estrategia del Kremlin sea un éxito. No hay dudas de que esta ley es errónea y arbitraria, pero no es ni mucho menos la razón principal para criticar el clima sociopolítico en Rusia. Y mientras pasamos un buen rato vertiendo vodka ruso en las calles de la relativamente tolerante ciudad de Nueva York, muchos de los miembros de la comunidad LGTB en Rusia consideran estas acciones absurdas, si no directamente una traición. 

Durante las vacaciones de invierno hablé por Skype con un amigo que vive en Moscú con su novio desde hace cinco años. Son una pareja de éxito: buen trabajo, una apartamento amplio dentro del Anillo de los Jardines, vacaciones en el extranjero y un spaniel con pedigree. Mi amigo es abiertamente gay con su familia, sus amigos y compañeros de trabajo. No es un activista, pero es que no todo el mundo tiene que serlo. Me comentó que tanto él como sus amigos estaban frustrados porque los activistas LGTB de EE UU trataban de perturbar los Juegos Olímpicos que Rusia había esperado durante tanto tiempo. 

La homofobia auspiciada por parte del Estado no es una invención rusa. Llegué a EE UU en 2004 cuando el entonces presidente George Bush y su partido trataban de sacar adelante una enmienda a la Constitución para prohibir los matrimonios entre personas del mismo sexo con el objetivo de distraer la atención acerca de la desastrosa guerra en Irak y de la difícil situación financiera que se avecinaba. 


En varios países africanos se han aprobado leyes draconianas en contra de los homosexuales, hacen que Moscú y San Petersburgo sean como un lugar mágico lleno de arociris y unicornios. Sin embargo no he visto en las calles de Nueva York protestas contra los mandatarios de Nigeria, Uganda o Malawi, o de Arabia Saudí, donde los actos homosexuales entre adultos están castigados con la pena capital. 
Así, se ha creado un peligroso cocktail de ignorancia y de doble rasero, que produce un discurso estrecho y no muy elaborado, una amalgama de hashtags de moda que apenas produce un argumento en claro acerca de los derechos y libertades de los que viven en Rusia, sean estos homosexuales o heterosexuales.


Por: Iván Savvine, nacido en San Petersburgo es un historiador del arte, escritor y galerista con base en Nueva York. Inmigró a EE UU en 2004 y recibió asilo en 2006.
Rusiahoy.com
Fotografìas: Web
Arreglos: Alberto Carrera

domingo, 29 de septiembre de 2013

Rusia: Iglesia ortodoxa y el règimen de Vladimir Putin en guerra abierta contra la comunidad LGBT. "Persecuciòn , Dolor y Muerte"

La iglesia ortodoxa influye en el repudio a las minorías sexuales. El Régimen de Vladimir Putin aprobó en junio pasado dos leyes contra la comunidad LGBTI. En agosto pasado, el Kremlin prohibió a los homosexuales donar sangre.


La serie de medidas que ha venido tomando el Kremlin respecto a la homosexualidad deja al descubierto una línea homofóbica del Régimen.

La última decisión contra las lesbianas, gays, homosexuales, transgéneros e intersexuales (LGBTI) en Rusia se conoció el 26 de agosto pasado: los gays no podrán ser donantes de sangre.

Contra todo criterio científico y resucitando una disposición sanitaria vigente en la antigua URSS, el Gobierno de Vladimir Putin relanza su cruzada contra los homosexuales.

Según Nikita Mironov, editor del sitio web Queerculture.ru, en Rusia es más llevadero ser gay en ciudades grandes como San Petersburgo y Moscú, o si se trabaja en una empresa liberal, pero incluso así no se puede estar absolutamente seguro.

Aclara que si se vive en una localidad pequeña o en áreas rurales, hay que mantener la sexualidad en secreto. De lo contrario se corre el riesgo de ser golpeado o asesinado.

Esta es la realidad cotidiana para las personas LGBTI en toda Rusia, que enfrentan en simultáneo una creciente estigmatización y ataques de grupos neonazis homofóbicos. Los agresores humillan, torturan y en algunos casos asesinan a quienes se aparten de la norma heterosexual.

Según la web española diarioinformación, los criminales graban sus fechorías y las cuelgan en Internet muchas veces con su cara descubierta.

Mientras, los políticos intensifican la retórica contra la homosexualidad y dan luz verde a leyes que penalizan los estilos de vida no heterosexuales.

Una de las normas propuestas por Putin, y aprobada en junio pasado, prohíbe la propaganda homosexual dirigida a menores.

Las sanciones en caso de violar esa normativa incluyen multas de hasta $150 para particulares.


En el caso de autoridades, el valor es 10 veces mayor. Las organizaciones privadas pueden llegar a pagar $30 mil, además de una posible suspensión de actividad durante tres meses.

Según el diario español 20minutos, el texto es lo suficientemente ambiguo como para castigar cualquier información sobre relaciones sexuales no tradicionales. Otra de las reformas impulsadas por el Gobierno prohibió a las parejas homosexuales extranjeras adoptar niños rusos.

Natalia Tsymbalova, coordinadora de la Alianza de Heterosexuales por la Igualdad de los LGBTI en San Petersburgo, dijo que las minorías sexuales siempre enfrentaron prejuicios, ignorancia y discriminación en Rusia, pero ahora el Ejecutivo formalizó los ataques en el ámbito legal.

Aunque la homosexualidad se legalizó poco después de la caída de la URSS (1991), nunca fue aceptada en la sociedad rusa.

En una encuesta realizada en abril, 80% de entrevistados dijo creer que la homosexualidad es una enfermedad que puede tratarse. Mientras que en otro sondeo realizado hace tres meses, 42% consideró que debería sancionarse como un delito penal.

La Iglesia Ortodoxa tiene una influencia importante en las actitudes sociales. Es considerada la autoridad moral suprema del país, y sus líderes denuncian regularmente orientaciones no heterosexuales, catalogándolas como perversión o enfermedad.

En 1997, la Ley Yeltsin suprimió la igualdad de todas las religiones ante la ley, y otorgó importantes privilegios a la Iglesia Ortodoxa.

En San Petersburgo está previsto instalar el monumento a Jesucristo más alto de Europa, de 33 metros de altura, lo que, según Nikita Mironov, supone el regreso del fervor religioso, resucitado de las épocas zaristas.

Tsymbalova aeguró que "todo gobierno totalitario necesita un enemigo. El presidente Putin está construyendo una nueva ideología, estatista, conservadora y básicamente antioccidental".

En Rusia, la forma de vida de los homosexuales suele exponerse como una degradación social importada desde Occidente.

La homofobia en Rusia no es nueva, diversos antecedentes la rodean. En 1917 las prácticas homosexuales fueron descriminalizadas, a propuesta de los demócratas constitucionales, pero la tregua no duró mucho.

Consolidado el estalinismo, en 1933, el artículo 121 del Código Penal soviético estableció que las relaciones sexuales entre hombres son punibles y serán castigadas con la privación de libertad por cinco años.

Sin embargo, el jefe del Kremlin asegura que los gays no sufren ningún tipo de discriminación en el país y que son ciudadanos plenos con igualdad de derechos como cualquier otro.

Putin puso como ejemplo al compositor Pyotr Tchaikovsky, quien era gay. "Él era homosexual, aunque es cierto no lo amamos por eso, pero era un gran músico y todos amamos su espectacular legado musical".

Las organizaciones de DDHH tienen pocas esperanzas en un cambio de actitud de la sociedad rusa, aunque esperan que la presión internacional obligue algunos cambios.


La homofobia en cifras

29 de abril de 1993: el presidente Boris Yeltsin eliminó el artículo 121; la homosexualidad dejó de ser un crimen o ilegal.

50 mil gays fueron enviados al Gulag en la URSS.

434 votos a favor tuvo la ley que prohibió la propaganda gay.

31 200 monasterios e iglesias se contabilizaron en Rusia el año pasado. En 1985, el número de templos religiosos llegó a 5 318.



POR: EFE/AFP  /  HOY.COM.EC
FOTOGRAFÌAS: WEB
ARREGLOS: ALBERTO CARRERA


domingo, 28 de julio de 2013

Video musical del grupo Britànico Autoheart " Moscow" contra las infames leyes Rusas. " No a la persecuciòn y al odio en Rusia"

El vídeo de Autoheart 'Moscow' muestra a dos soldados rusos besándose. La banda británica Autoheart de indie-pop ha querido enviar un mensaje artístico a las infames leyes de Rusia sobre la 'propaganda homosexual' en su nuevo video musical 'Moscow'.


El clip al estilo retro en la canción concluye con un beso tórrido entre dos soldados rusos en uniforme, intercaladas con planos de performance de la banda.
 
El grupo ha publicado en Youtube que su nuevo single 'Moscow' es una 'canción sobre el optimismo tonto de estar enamorado'. 'Tenemos la suerte en Gran Bretaña de tener leyes que significan que si somos homosexuales, heterosexuales, bisexuales o cualquier otra cosa, nuestras relaciones son reconocidos y los derechos protegidos por la ley, pero en Rusia hay una crisis anti-gay ahora mismo: su gobierno no quiere dar a su pueblo los mismos derechos y están tratando de criminalizar incluso la discusión de la igualdad gay.'


La canción es un single dentro de su álbum 'Punch', que fue lanzado este 15 de julio.
 
La banda también está animando a los aficionados a firmar una petición para protestar contra la violencia LGBT en Rusia. Vas a comprobar que la petición Aquí.







VIDEO:



POR: INOUTPOST.COM
FOTOGRAFÌAS: WEB - YOUTUBE.COM
ARREGLOS: ALBERTO CARRERA


miércoles, 8 de mayo de 2013

ÀFRICA: ZAMBIA, PERSECUCIÒN Y MUERTE. LA FEROCIDAD DE UN CONTINENTE CASI SALVAJE

Sometidos a vejaciones, Zambia se vuelca en su 'caza al gay'. Encarcela a las parejas homosexuales y anuncia una 'dura persecución'.


Zambia está envuelta en su particular cruzada contra la homosexualidad. Si hace unas semanas un activista era detenido minutos después de pedir en televisión que "se dejara de perseguir legalmente a los homosexuales", ahora los medios informan de una pareja de hombres vejada y encerrada en prisión. Mientras, el Gobierno mantiene que debe perseverar la prohibición de la homosexualidad y "perseguirla aún con más dureza".

Paul Kasonkomona activista gay

El jefe de la Policía de Kapiri Mposhi, Standwell Lungu -que procedió a la detención de los dos gays-, explicó a los medios de comunicación las causas de su arresto. "Ambos han sido acusados de un delito de sodomía, así como de tener relaciones sexuales contra el orden de la naturaleza y las leyes de Zambia", detalla la agencia de noticias Zanis, añadiendo que "fueron denunciados por un familiar".

El relato de los hechos realizado por los agentes y autoridades judiciales detalla que James Mwape, de 20 años, y Felipe Mubiana, de 21, "llevan un tiempo viviendo juntos, según algunos testigos". Los agentes confirmaron que Mubiana desempeñaba el "papel de esposa" y que "había sido incluso visto con ropa de mujer".


Zanis señala que la pareja había sido detenida dos veces. "Comprobamos que volvieron a practicar los actos por los que fueron detenidos en una primera ocasión. Se les han realizado los exámenes médicos pertinentes que lo confirman", dicen las autoridades. Por ahora, ambos están en custodia hasta que se celebre el juicio, que está previsto para mañana.


Otras 'prioridades'

Toda esta polémica -junto a la generada por la detención del activista Paul Kasonkomona tras solicitar en televisión que la homosexualidad deje de ser un delito- ha tenido ya respuesta por parte del Gobierno. El vicepresidente del país, Guy Scott, aseguró en una reciente entrevista en el diario británico 'The Guardian' que "los derechos de los homosexuales no son una prioridad. Hay asesinatos y corrupción que arreglar. No podemos sentarnos a pensar qué hacemos con los homosexuales".

Por su parte, el ministro de Deportes Chishimba Kambwilli apuntó en una entrevista en la radio: "No vamos a tolerar la homosexualidad ni a permitirla. En todo caso, nos estamos planteando endurecer las leyes".

En Zambia están prohibidas las relaciones homosexuales de hombres y mujeres bajo pena de prisión de hasta 14 años. Desde 2010 hay una fuerte controversia por enfrentamientos entre líderes políticos y religiosos con ONGs, especialmente tras el anuncio de algunos países nórdicos de fomentar con sus fondos de cooperación los derechos de los homosexuales.

No es en todo caso el rechazo y persecución de la homosexualidad un problema exclusivo de Zambia. Países como Malawi y Uganda están también envueltos constantemente en trifulcas por este motivo. Uganda, de hecho, anuncia cada año que llevará al Parlamento una ley para aplicar la pena de muerte a los gays y lesbianas. Es la presión de la comunidad internacional la que siempre detiene el plan.


POR: Javier Brandoli / ELMUNDO.ES
FOTOGRÀFIAS: WEB
ARREGLOS: ALBERTO CARRERA
 
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