domingo, 7 de abril de 2013

LA INSOPORTABLE RUTINA DEL SER GAY. "EL AMOR NO SUPERA EL MUTISMO"

Las cinco cosas más aburridas de ser gay. Algunos de los tópicos que debemos seguir soportando. Nos hacemos eco de la última entrada de Scott Bryan en su blog de la versión británica del Huffington Post porque tiene más razón que un santo:


Que todos piensan que te vas a la cama con todo el mundo: El crítico de televisión asegura que en los diez años que lleva fuera del armario se ha encontrado con más chicos homosexuales que seguían un patrón similar al de los heteros que, al revés, es decir, que no se acercaban a otro si no era con tres copas, que buscaban una relación estable a largo plazo…

La constante salida del armario. Alude al mismo tema que nuestro colaborador Nelson Nuñez escribió hace unos meses, nota abajo: un homosexual no sale del armario en una ocasión, sino durante toda la vida. Cada nuevo amigo, compañero de trabajo, de piso, novias de amigos heterosexuales… tienes que volver a tocar el tema. Al término de la vida de un gay nacido a finales del siglo XX, no podrá contar la cantidad de veces que ha tenido que soltar lo mismo. Bryan advierte que hay dos formas de aludir el asunto cuando tienes que hablar de ello con alguien que no es de tu círculo cercano:


-Deslizar palabras como “novio” en vez de “novia” y mirarle como diciendo: “sí, es así, pero no vamos a hablar más del tema”.

-O contarle directamente: “soy gay” y entonces te espera una entrevista  la Oprah Winfrey.

3. ¿Cuándo te diste cuenta de que eras gay? La califica como la pregunta más aburrida del mundo. Y hace una advertencia a los heteros: la respuesta suele ser tan poco entretenida, o, incluso, tan difícil de contestar como si a tu mejor amigo le preguntaran cuándo fue la primera vez que miró el escote de una mujer…..


4. Dan por hecho que te cuidas y sabes de cosmética. Para ser homosexual no basta con que te gusten los tíos, según una regla no escrita, además debes saber todas las rutinas que se han inventado en un gimnasio para hacer abdominales, y, por si fuera poco, estar al tanto de la última antiarrugas que ha sacado Biotherm. Afortunadamente, cada vez los hombres heterosexuales tienen más en cuenta su aspecto, y eso está bien, pero todo en exceso cansa: no todos los gays nos pasamos horas ante el espejo antes de salir de casa.

5. Tratan de emparejarte con todos los gays que conocen. ¿Hay algún homosexual más en la sala? Se da por hecho que si alguien tiene otro amigo gay está en la obligación de presentártelo, y, por supuesto, se da por hecho de que debéis enamoraros para toda la vida.


La eterna salida del armario de todo gay

No ocurre una sóla vez, sino múltiples, en cada nuevo ámbito de tu vida
Publicado por Nelson Nunez el 12 de mayo de 2011 en Estilos de vida   

Nunca terminas de salir del armario. A cada nuevo ambiente que vas, se asume que eres heterosexual. De niño te preguntaron: ¿cuándo vas a tener novia? En el momento en que dijiste que estabas enamorado, nadie se molestó en preguntarte cómo se llama él o ella. Así 20-30 años después, cuando llegas a un nuevo país, ciudad o trabajo tienes que empezar de nuevo.

Los silencios, los “te quiero como eres”; los “te acepto igual, pero no hablemos de eso” son tambien formas de violencia emocional

Incluso, la salida más obvia, la que debe ser la primera, a veces es la última, y, siempre, la más traumática: cómo decirle a los padres lo que ya, obviamente, saben. Los silencios, los “te quiero como eres”, los “te acepto igual, pero no hablemos de eso” son tambien formas de violencia emocional. Ya no sirven, nunca sirvieron. Algunos “siempre ceden con la familia”, otros, como dijo Zapatero, hacen allí también pedagogia social: exigen el respecto desde la verdad y la sinceridad.


El unico camino que nos salva y que ambas partes, los padres y los hijos, deben emprender es el de amor. El que hace que los progenitores transiten por el dolor de que el hijo no será como ellos soñaron; el que los lleva a vencer las dudas, los prejuicios. En este caso tambien, como dijo Milan Kundera: “El amor no supera el mutismo”; el diálogo es la manera de educarlos. ¿Y tú, ya les dijiste todo?



POR:  Nelson Nunez / OCIOGAY.COM
ARREGLOS: ALBERTO CARRERA

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