sábado, 29 de septiembre de 2012

DÌA DEL CORAZÒN: COMO CUIDARLO. HEART HOT

Recomiendan comer alimentos “protectores” del corazón. Frutas y vegetales variados, pescado y semillas deben estar, según los especialistas, en la dieta diaria. Además, hace falta actividad física y dejar de fumar.


A pesar de ser evitables con sólo cambiar hábitos cotidianos de vida, las enfermedades cardiovasculares constituyen la primera causa de muerte. De hecho, las estadísticas de la Organización Mundial de la Salud (OSM) indican que al menos 17,5 millones de personas pierden la vida por este motivo cada año en el mundo. Argentina y Mendoza en particular no están excluidas de este preocupante panorama, ya que estas patologías cuestan la vida de 100 mil hombres y mujeres de todas las edades en el país, de los cuales 4 mil son mendocinos.
Hoy, en el Día Mundial del Corazón, es importante recordar las conductas que colaboran a cuidar este órgano clave. En este sentido, el secreto está en mantener una dieta saludable.


Incluso, los especialistas hablan de la existencia de alimentos cardioprotectores, es decir, beneficiosos para el corazón, por su alto contenido de vitaminas y componentes antioxidantes.
Entre los cuadros asociados a las patologías cardíacas aparece la hiperglucemia, la obesidad y el colesterol. Frente a esto, los vegetales y frutas se plantean como la promesa para mejorar el estado físico y prevenir enfermedades.

La ecuación, en términos concretos, es sencilla: cuanto más variedad de colores de frutas y verduras se ingieran, mayores serán los beneficios a corto y largo plazo. “Los alimentos de origen natural contienen fitoquímicos esenciales para el funcionamiento del corazón”, explica Carina Peretti, experta en nutrición del Servicio de Epidemiología y Prevención Cardiovascular del Instituto Cardiovascular de Buenos Aires.


Así, por ejemplo, los frutos y vegetales de color violáceo, como la uva o las berenjenas, contienen compuestos fenólicos, mientras que los carotenos, (de color anaranjado o amarillento) tienen poder antioxidante. Desde las crucíferas, como el brócoli, el repollo o la coliflor, hasta la zanahoria, la remolacha o el benéfico zapallo calabaza forman parte de la extensa lista de opciones para cuidar la salud.

Todos los días, lo recomendable es que los vegetales estén presentes en el almuerzo y la cena, mientras que la cantidad de frutas requerida es como mínimo tres porciones.
“No conviene incorporarlas todas juntas, sino más bien repartidas a lo largo del día, porque de lo contrario se puede provocar un exceso de fructosa”, indica Peretti, y precisa que en el caso de los vegetales, lo ideal es preparar al menos una porción cruda (si no se presentan inconvenientes intestinales), de manera que las vitaminas se aprovechen al 100%.


Ahora bien. No sólo las frutas y verduras escasean en la mesa de los argentinos. El pescado, tan indispensable para el organismo debido a su alto contenido de omega 3, es otra opción para quienes deseen fortalecer su sistema cardiovascular. “Los grasos, como el salmón, la caballa o el arenque, ayudan a bajar los triglicéridos y prevenir, por ejemplo, la hipertensión arterial”, asegura la especialista. Las semillas -sobre todo las de chía- así como el aceite de oliva también colaboran con este cometido.

Especial atención debe prestarse a los productos “light”, ya que no todos son sinónimo de comida saludable. “Cuanto más naturales sean los alimentos, mejor”, advierte Peretti, y recomienda leer con mucho cuidado los rótulos de los envases y prestar atención a sus componentes.


Una cadena saludable

Si el objetivo es prevenir una afección al corazón, hay que tener presente que la mejora en los hábitos de alimentación debe ir acompañada de otras conductas: evitar el sedentarismo, reducir al máximo el consumo de tabaco y estar atentos a la hidratación corporal.

Para cumplir con el primer aspecto, coinciden los médicos, no es necesario acudir a un gimnasio. Caminar media hora por día al aire libre, subir las escaleras en lugar de tomar el ascensor, bajarse algunas paradas antes o estacionar el auto  en un sitio que dé paso a la caminata son algunas sencillas claves para poner en marcha el organismo y mejorar el estado general, incluyendo el corazón.



Dejar el cigarrillo o bien reducir al máximo posible su consumo y no exponerse a los ambientes con humo de tabaco es otro punto indispensable. “Una vez que se toma la determinación de cambiar este hábito tan dañino para la salud, los cambios comienzan a notarse”, puntualiza Nelson Fredes, director del Programa Provincial de Prevención y Tratamiento de Enfermedades Cardiovasculares, área desde donde provienen los datos locales.

En lo que a consumo de líquidos se refiere, hay que señalar que, como mínimo es necesario tomar dos litros y medio por día, de los cuales al menos un litro debe ser de agua libre, baja en sodio. La cantidad restante puede ser dividida en diferentes infusiones.


La sal, enemiga de las arterias

Fredes destaca que, de acuerdo a los estudios realizados, los argentinos consumen unos 12 gramos de sal por día. Esta cantidad supera ampliamente a la que realmente necesita el ser humano, que es de cinco gramos.

“La sal produce procesos inflamatorios en las arterias. Esto hace que se junte colesterol en el tejido arterial, produciendo hipertensión, problemas de circulación y patologías en los riñones”, indicó.


POR: Zulema Usach. LOSANDES.COM.AR
ARREGLOS FOTOGRÀFICOS: ALBERTO CARRERA



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