martes, 12 de junio de 2012

EUROCOPA Y HOMOSEXUALIDAD

Homosexualidad y Eurocopa, una oportunidad para derribar el tabú.

Aunque ninguno de los 368 jugadores que participan en la Eurocopa ha anunciado públicamente que es gay, los colectivos homosexuales esperan que el torneo sirva para seguir allanando el terreno y derribando viejos tabúes, especialmente en Polonia y Ucrania.


Los dos coanfitriones están precisamente entre los países europeos más criticados por las asociaciones internacionales.

Ucrania está incluso en el centro de las críticas de distintas asociaciones en los últimos días por un proyecto de ley que está tramitando para limitar la "propaganda homosexual" y con ello entorpecer que se hable de ella en los espacios públicos.

"¿El fútbol por encima de los derechos? ¡De ninguna manera, Ucrania!", estimó la asociación AllOut, que inició una campaña aprovechando la Eurocopa.

En el fútbol europeo de élite sí que se habla cada vez con menos autocensura de este tema y en un registro respetuoso, a pesar de que este martes el italiano Antonio Cassano ejerció de nota discordante este martes en Cracovia.

"Yo sólo espero que no haya maricas (utilizó la palabra +frocio+ en italiano) en el equipo nacional, pero si los hay, es su problema", afirmó, motivando un comunicado de protesta de activistas gays de su país.

Otros jugadores de equipos importantes se han manifestado en un tono muy diferente recientemente.

"Si puedo colaborar en que esta imagen y estas actitudes cambien, estaría encantadísmo", dijo el atacante francés Olivier Giroud en una entrevista en mayo en Têtu, revista destinada al público homosexual.

La estrella del Montpellier, casado con una mujer, no tuvo problemas en participar en un reportaje fotográfico con el torso desnudo, imagen de portada incluida, acompañado del titular "No tengo tabúes".

Otros futbolistas de la Eurocopa también se han ganado la etiqueta de 'gay-friendly', como el defensa español Gerard Piqué, que antes de anunciar su relación con la cantante colombiana Shakira fue relacionado por la prensa con el sueco Zlatan Ibrahimovic, entonces compañero de club.

"Seguro que hay gays en el fútbol, pero callan por el entorno machista. ¡Ojalá puedan decirlo, o no si no quieren, sin que nadie se meta con ellos!", comentó en una entrevista con el diario español La Vanguardia.

En la selección alemana, varios jugadores se han mostrado partidarios de que se combata la homofobia en el fútbol.

"La homosexualidad ya no es ningún tema tabú en Alemania", sentenció el atacante del Bayern de Múnich Mario Gómez en una entrevista con la revista Bunte. "Tenemos políticos importantes gays, los futbolistas profesionales deberían también poder hacer públicas sus preferencias", afirmó.

Su compañero del Bayern Manuel Neuer comparte esa opinión. "Deberían decirlo, les quitaría un peso de encima", dijo el arquero a la misma publicación.

Por su lado, el capitán de la Mannschaft, Philipp Lahm, fue criticado a principios de este año por afirmar en su biografía que no veía a la sociedad "preparada para aceptar a un jugador profesional gay".

Hay otros en la Eurocopa, eso sí, que ven el tema todavía con mayor hostilidad.

El presidente de la Federación Croata, Vlatko Markovic, fue multado con 10.000 euros por la Unión Europea del Fútbol (UEFA) por comentarios homófobos.

Markovic había dicho en la prensa de su país que "de ninguna manera" jugaría en el equipo nacional un futbolista homosexual. "Afortunadamente, el fútbol lo juega sólo la gente +normal+", había añadido. Tras el revuelo, pidió disculpas.

El fútbol masculino todavía no cuenta con grandes figuras en haber revelado su homosexualidad.

El pionero fue el inglés de origen nigeriano Justin Fashanu (Nottingham Forest, Manchester City), que llegó a jugar en la Premier League en los años ochenta, pero que se suicidó en 1998.

Más recientemente otros jugadores comienzan a dar el paso con menos rechazo, aunque en ligas secundarias, como el sueco Anton Hysen o el estadounidense David Testo.



HOMOFOBIA.

Cassano: 'Espero que no haya homosexuales en el equipo'

La calma que vive la selección italiana en la Eurocopa tras el satisfactorio empate ante España se quebró por el polémico Antonio Cassano, que destapó el debate de la homofobia en el fútbol y amenazó con dejar el Milan si su club vende al defensa Thiago Silva. "Espero que no haya homosexuales en el equipo. Si los hay, problema de ellos", aseguró Cassano en rueda de prensa en Cracovia, donde su selección tiene el cuartel general.

Los periodistas le preguntaron por las palabras del presentador de televisión Alessandro Cecchi Paone, que en una entrevista en la radio dijo que había dos homosexuales y un bisexual en la selección italiana. El propio Cecchi Paone es homosexual y asegura haber tenido relaciones con dos futbolistas profesionales italianos. Cassano, de 29 años y una de las estrellas del equipo de Cesare Prandelli, fue evasivo. "No respondemos a eso. Es mejor que no diga lo que pienso".

Precisamente el seleccionador italiano, Cesare Prandelli, escribió en abril el prólogo de "El campeón enamorado", un libro sobre la homosexualidad en el mundo de los deportistas. "La homofobia es racismo", escribió Prandelli. "En el fútbol y en el deporte aún existe un tabú sobre la homosexualidad, cuando la gente debería vivir libre de acuerdo a sus propios deseos y sentimientos". Un par de días después, las reacciones públicas sobre sus palabras le llevaron a decir que se sentía "sorprendido": "Cuando hablamos de amor y sentimientos, la gente debería poder amar a quien quisiera".

La reacción en Italia a los comentarios de Cassano en Polonia no tardó en llegar. "El fútbol es un depósito de sexismo y machismo vulgar que lleva a la homofobia", dijo Franco Grillini, político y activista por los derechos de los homosexuales. "Ahora Cassano debería al menos disculparse y su entrenador mandarlo de regreso a casa".
Las disculpas

No se llegó a tanto, pero la Federación Italiana de Fútbol (FIGC) forzó a Cassano a disculparse: "Lamento sinceramente que mis declaraciones hayan desatado controversia y protestas en la comunidad gay: la homofobia es un sentimiento que no está en mí", comenzó diciendo Cassano en el comunicado oficial de la FIGC. "No quise ofender a nadie y de ninguna manera abrir un debate sobre la libertad sexual de las personas", añadió Cassano.

El locuaz Cassano no se quedó ahí con sus declaraciones polémicas. "Ahora estoy en la Eurocopa y ya pensaré si me quedo en el Milan o me voy. Zlatan Ibrahimovic tiene razón en estar enfadado. Vender a Thiago Silva es un delito. A alguien así no se le puede dejar escapar ni por todo el dinero del mundo. Thiago es el 50% del Milan. Sin él ya podemos olvidarnos del 'scudetto' y la Champions League como objetivos", lanzó a los dirigentes 'rossoneri', partidarios de vender al defensa brasileño al Paris St. Germain.

Cassano es polémico cada vez que habla. Hace año y medio fue despedido de la Sampdoria por insultar al presidente, Riccardo Garrone. Pero su perfil se relajó en el Milan, donde parece más tranquilo, especialmente desde la operación de corazón a la que se sometió en noviembre.

El seleccionador italiano, Cesare Prandelli, decidió esperarlo y el domingo fue titular pese a su falta de minutos -reapareció en abril- siendo una pesadilla para la defensa española en Gdansk. "Cuando uno ha estado a punto de morir, se toma todo de otro modo", dijo el jugador de 29 años. "Y ahora quiero ser protagonista", agregó ambicioso antes manifestar su admiración por Leo Messi y el Barcelona: "Messi me divierte, me quedo despierto por las noches para mirarlo".

A diferencia de Prandelli, su predecesor, Marcello Lippi, siempre se negó a llevarlo al equipo nacional porque temía que rompiera el espíritu de grupo. "Nací cansado y vivo para reposar", bromeó alimentando su fama de poco trabajador. Siempre polémico, ahora genera controversia antes del duelo del jueves con Croacia que Prandelli ha calificado de "decisivo" para avanzar a cuartos.



AFP/DR/GV. TERRA.COM.AR / DPA. ELMUNDO.ES
ARREGLOS FOTOGRÀFICOS: ALBERTO CARRERA

No hay comentarios:

LinkWithin